Impuestos

Subida del IRPF a las rentas altas, alza del IVA a las bebidas azucaradas: así son los impuestos que vienen

Los Presupuestos incorporan subidas fiscales a las que se añaden nuevos tributos que entrarán en vigor en 2021

La ministra de Hacienda María Jesús Montero, la semana pasada en el Senado tras la aprobación de los Presupuestos.
La ministra de Hacienda María Jesús Montero, la semana pasada en el Senado tras la aprobación de los Presupuestos.David Fernández / EFE

Incremento del IRPF a las rentas más altas, alza del IVA a las bebidas azucaradas, nuevos impuestos verdes... El Gobierno ha plasmado en los Presupuestos para 2021, que acaban de aprobarse definitivamente en el Senado, un cóctel de medidas tributarias con el cual espera dar un empujón adicional a la recaudación el año que viene. Y eso que el paquete no recoge todas las propuestas contempladas en el acuerdo de coalición entre PSOE y Unidas Podemos: ante el torbellino de la pandemia, el mismo Gobierno optó por aplazar la “profunda reforma fiscal” que planeaba, mientras que otras medidas acabaron aparcándose o suavizándose en la negociación de las cuentas con otros grupos políticos. Aun así, el Ejecutivo espera arañar con estos “ajustes” unos 5.500 millones el año que viene.

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IRPF. El Gobierno ha incluido en los Presupuestos una subida de dos puntos para las rentas del trabajo superiores a los 300.000 euros, y de tres para las del capital por encima de 200.000. Este incremento es inferior al pactado en el acuerdo de coalición, que preveía incrementos más marcados a partir de los 130.000 euros en el primer caso y de 140.000 en el segundo. Según Hacienda, esta medida afectará solo al 0,17% de los contribuyentes, y permitirá recaudar 580 millones de euros en 2022.

IVA. Las cuentas del próximo año también recogen una subida del IVA a las bebidas azucaradas y edulcoradas, que pasarán a ser gravadas al tipo general del 21% frente al 10% actual. Durante la tramitación presupuestaria en el Congreso esta medida ha sido sin embargo suavizada, ya que los lácteos han sido eliminados de la lista de productos a los que se aplicará el alza. Antes de esta modificación, incorporada gracias a una enmienda de ERC, el Gobierno esperaba ingresar 400 millones entre 2020 y 2021 con esta medida, que define como un instrumento dirigido a cambiar hábitos más que una herramienta recaudatoria. Lo que se ha quedado fuera de los Presupuestos para 2021 es la rebaja del IVA a los productos de higiene femenina y a los servicios veterinarios, dos propuestas que estaban recogidas en el acuerdo de coalición y que, de momento, no verán la luz. En cambio, al margen de las nuevas cuentas, se rebajó en noviembre el IVA de las mascarillas del 21% al 4%.

Impuesto de sociedades. También la reforma de este tributo se ha quedado a medias con respecto a lo pactado en el acuerdo de coalición. Los Presupuestos incluyen una limitación al 95% de la exención sobre dividendos de las filiales para grupos con ingresos superiores a los 40 millones; las que facturen menos tendrán un periodo de gracia de tres años. Según Hacienda, la medida afectará a 1.700 sociedades, el 0,12% del total de empresas que declara el impuesto, y aportará a las arcas públicas 473 millones en 2021 y 1.047 en 2022. La propuesta del acuerdo de coalición de poner en marcha una tributación mínima de sociedades del 15% ha caído en saco roto ante la difícil coyuntura; en cambio, ha seguido adelante la iniciativa para gravar a un tipo del 15% los dividendos no distribuidos de las socimis —sociedades especializadas en inversiones inmobiliarias—, que ahora están exentas de pagar el impuesto de sociedades si reparten al menos el 80% de los dividendos entre los accionistas. Los Presupuestos estiman unos ingresos de 25 millones en 2022 por esta última medida.

Impuestos verdes. El Gobierno pretende poner en marcha dos tributos medioambientales, uno a los residuos y otro a los envases plásticos, que según sus previsiones ingresarían 861 y 491 millones, respectivamente. Al ser figuras de nueva creación, su tramitación se lleva a cabo al margen de los Presupuestos, aunque estos incluyen su impacto en la recaudación. Lo que sí estaba incluido en las cuentas para 2021 y no pasó el examen del Congreso es la subida fiscal al diésel. El Ejecutivo lleva tiempo planeando reducir la bonificación de la que goza este carburante, un cambio que llegó a incluir en el proyecto de Presupuestos con una previsión de recaudación de 500 millones en los próximos dos años. Sus intenciones chocaron con la delicada aritmética parlamentaria: la negativa del PNV, socio preferencial del Gobierno, hizo que la medida acabara en saco roto. Lo que también subirá en 2021 es el impuesto de matriculación, no por un cambio en los Presupuestos sino debido a que se empezará a usar la nueva normativa WLTP para medir las emisiones.

Patrimonio. Otro cambio que recogen los Presupuestos es la vigencia indefinida del impuesto sobre el patrimonio. Este tributo, que se suprimió en 2008 y se reintrodujo con carácter temporal durante la crisis financiera, lleva desde 2011 prorrogándose año tras año. El Gobierno también ha subido un punto el tipo —del 2,5% al 3,5%— para las fortunas de más de 10 millones de euros. Las previsiones de ingresos estatales, sin embargo, son nulas, ya que este gravamen está cedido a las comunidades, que lo recaudan y tienen la capacidad de bonificarlo hasta el 100%, como ocurre en Madrid. El acuerdo al que ha llegado el Gobierno con ERC para que aprobara las cuentas, sin embargo, pasa por trabajar en una armonización fiscal. Aún no hay propuesta concreta, pero la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ya ha deslizado que la solución podría pasar por fijar topes para que las regiones no puedan bajarlo o subirlo más allá de ciertos límites, algo que también podría aplicarse al impuesto de sucesiones y donaciones, también cedido a las comunidades.

Planes de pensiones. El Gobierno reducirá los incentivos a los planes de pensiones individuales: el límite máximo de deducción por las aportaciones pasa de 8.000 a 2.000 euros. Para los planes colectivos, al contrario, aumenta de 8.000 euros a 10.000. Esta medida, con la que Hacienda estima ingresar 490 millones entre 2021 y 2022, se ha incluido en los Presupuestos después de que la Autoridad Fiscal (Airef) concluyera en que el beneficio fiscal de estos productos es regresivo, al favorecer a las rentas más altas, y no cumple con su objetivo, que es fomentar el ahorro privado.

Primas de seguro. Las cuentas de 2021 incluyen también una subida del 6% al 8% del tipo de gravamen del impuesto sobre primas de seguros. El Gobierno espera recaudar con la medida 450 millones de euros en 2021.

Tasas Google y Tobin. Estos dos impuestos de nueva creación se han tramitado al margen de los Presupuestos y se espera que entren en vigor a inicios del año que viene. El primero gravará a un tipo del 3% las grandes empresas —con ingresos superiores a los 750 millones a nivel mundial y facturación en España de más de tres millones— por los servicios de publicidad e intermediación online y la venta de datos elaborados a partir de información de usuarios. Con ello, el Gobierno espera ingresar 968 millones en 2021, aunque su alcance dependerá del contexto internacional: todavía no se sabe cómo reaccionará la nueva Administración de Estados Unidos, país sede de las principales tecnológicas, y si se llegará a un acuerdo global en el seno de la OCDE. El tributo a las transacciones financieras, en cambio, gravará con un 0,2% las operaciones de compraventa de acciones de compañías españolas que coticen y tengan capitalización mayor a 1.000 millones. Esta nueva figura brindará, según el Gobierno, 850 millones en 2021.

Ley contra el fraude fiscal. También esta ley ha seguido un camino distinto al de las cuentas. Con ella, Hacienda pretende recaudar 828 millones el año que viene. Entre las medidas más destacadas, está la reducción de 2.500 a 1.000 euros del pago en efectivo entre empresas o la prohibición de amnistías fiscales.

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