Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Desmantelado un chiringuito financiero que estafó 1,2 millones a 40 personas en España

La red, que operaba desde Marbella, defraudó a cada víctima entre 7.000 y 80.000 euros

Imagen cedida por la Policía Nacional con una de las detenciones en la operación policial contra el chiringuito financiero
Imagen cedida por la Policía Nacional con una de las detenciones en la operación policial contra el chiringuito financiero

La alerta saltó en Marbella (Málaga) hace apenas un mes. Una persona se dirigió a la Policía para denunciar que había sido objetivo de una posible estafa por parte de una empresa que ofrecía productos bursátiles con una alta rentabilidad. Había invertido 15.000 euros y, a través de una aplicación que la compañía le había instalado en su teléfono, comprobó que esta cantidad no paraba de reducirse, a la vez que los empleados le insistían en que ampliara su aportación con otros 10.000 euros. La promesa era que en pocas semanas obtendría un millón de euros. El denunciante intentó varias veces recuperar su dinero hasta que la empresa le comunicó que lo había perdido.

Este es el origen de una operación que ha permitido desmantelar un chiringuito financiero que operaba desde la localidad malagueña y que presuntamente ha estafado 1,2 millones de euros a 40 víctimas en varias provincias españolas, entre ellas, León, Barcelona, Huesca y Murcia. Hay seis detenidos (dos de nacionalidad española, tres israelíes y un iraní) y la Policía Nacional calcula que el fraude por persona oscila entre los 7.000 y los 80.000 euros, según ha informado este viernes el cuerpo de seguridad. Están investigados los empleados, comerciales y captadores de dos empresas que se dedicaban a la intermediación en bolsa y en productos financieros, pese a que no estaban autorizadas para ello.

Los investigadores comenzaron a tirar del hilo y la denuncia de Marbella llevó hasta otra decena de posibles afectados en distintos puntos del país. La cantidad estafada asciende a 1,2 millones de euros, pero la policía no descarta que esa suma pueda ser más alta. “Se dedican a captar clientes cuanto más frágiles, mejor, y la gente se obnubila con los beneficios que les ofrecen”, apuntan fuentes policiales sobre la forma de operar de los chiringuitos financieros. Ofrecen altos rendimientos como “cebo” para conseguir que los inversores “menos informados o más confiados” les entreguen sus ahorros. Luego, se esfuman con el dinero.

Una de las víctimas fue convencida, incluso, para que pidiera un préstamo personal de 15.000 euros tras realizar una inversión inicial de 5.000 que se había perdido. Le dijeron que esto había ocurrido por las fluctuaciones del mercado y el cliente les creyó. En este caso, la falsa garantía fue que duplicaría esa nueva cantidad, pero ni obtuvo ganancias ni recuperó un solo euro. Los detenidos están investigados por los presuntos delitos de estafa y falsedad documental.

Más información