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La OMC urge a despolitizar las relaciones comerciales

El director general del organismo alerta de que la escalada de la tensión llevará a una situación incontrolable

El director general de la OMC, Roberto Azevedo
El director general de la OMC, Roberto Azevedo AFP

Roberto Azevedo, director general de la Organización Mundial de Comercio, es rotundo: “Lo último que necesita la economía es un ciclo de retorsiones”. El mensaje que lanza a los líderes mundiales, pero en particular a Estados Unidos y a China, es que las guerras comerciales son una amenaza para la recuperación. La escalada de la tensión, insiste, llevará a una situación “incontrolable”. Por eso urge que se “despolitice al máximo” el proceso y se resuelvan las diferencias por vía del diálogo.

“La mejor manera de abordar los acuciantes problemas comerciales con que se enfrentan los miembros de la OMC es mediante una acción colectiva”, afirma el alto funcionario, por eso insta a los gobiernos a que actúen “con moderación”. EE UU amenaza con imponer aranceles a importaciones chinas por valor de 150.000 millones de dólares. China, por su parte, responde que adoptará medidas de retorsión equivalentes.

Aunque políticamente Acevedo ve los primeros signos de una guerra comercial, técnicamente no está tan claro porque las medidas anunciadas no se aplican aún. Considera positivo también que estén conversando sobre la manera de resolver sus diferencias para evitar. La situación, sin embargo, cambia cada semana. “Lo que hay que ver es si este diálogo es lo suficientemente productivo como para llegar a una solución”, matiza.

Pero el presidente Donald Trump no tiene ninguna simpatía hacia el organismo. Considera que es “injusto" con su país mientras da “una ventaja tremenda” a China. En palabras del mandatario, la OMC es en buena parte responsable del problema del déficit que sufre su balanza comercial, que el pasado ejercicio ascendió a 566.000 millones. Era su manera de justificar la aplicación de los aranceles contra su gran rival económico.

La OMC responde advirtiendo de que el auge del proteccionismo tiene el potencial de hacer descarrilar el crecimiento que se observa en el comercio mundial, qpara el que pronostica este año un avance del 4,4% en volumen. De ahí se moderará al 4% en 2019. El año pasado fue del 4,7%. Aunque es un ritmo que sigue por debajo al periodo registrado desde 1990, del 4,8%, está por encima del 3% desde la crisis.

La buena marcha del comercio internacional, como insiste también Christine Lagarde desde el Fondo Monetario Internacional, es “vital para mantener el crecimiento y la recuperación económica”. Pero Alberto Azevedo insiste en que la tensión creciente puede echar por tierra todos estos progresos y señala que está afectando ya a la confianza de las empresas y en las decisiones de inversión.

La OMC explica que el impulso en el comercio se explica por un aumento del gasto en el consumo y de las inversiones, reflejo de que la economía global avanza de una manera sincronizada. El acta de la última reunión de la Reserva Federal revela que los miembros están vigilantes, porque las medidas arancelarias pueden tener implicaciones económicas, como elevar la presión inflacionista.

El organismo multilateral con sede en Ginebra señala que los riesgos estaban más equilibrados “que en cualquier otro momento desde la crisis financiera”. Pero la evolución reciente de las políticas comerciales amenaza con trastocar a la baja todas sus previsiones. El proteccionismo puede, en paralelo, forzar a los bancos centrales a ser más restrictivos, lo que a su vez alimentará los efectos negativos en el comercio.