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Tesla cierra el ejercicio triplicando las pérdidas

El fabricante de coches eléctricos espera lograr este verano una producción de 5.000 coches semanales del Model 3

El todocamino eléctrico Model X de Tesla
El todocamino eléctrico Model X de Tesla REUTERS

El fabricante de coches eléctricos Tesla despidió el ejercicio con unas pérdidas valoradas en 2.240 millones de dólares. Es el triple que en 2016 y se atribuyen en buena parte a la inversión que está haciendo para acelerar la producción en masa del Model 3. Ahí es hacia donde se dirigen las preguntas de los inversores, que intentan entender dónde están los retos. La facturación global de la compañía ascendió a 11.760 millones, un incremento del 68%.

Tesla ya indicó al presentar las ventas a 2017 que la producción del nuevo Model 3 iba muy por detrás del objetivo. Entregó solo 1.550 unidades del utilitario en los tres últimos meses del año, frente a las 4.100 esperadas por los analistas, e indicó que no podrá conseguir un ritmo de 5.000 vehículos a la semana hasta final del primer semestre. En julio anticipó la producción de 20.000 unidades para el pasado diciembre.

El Model 3 empezó a ensamblarse en verano. Elon Musk aspira a que Tesla produzca medio millón de coches al año. Pero la cadena de montaje se está topando con “cuellos de botella” que impiden avanzar más rápido. Las últimas cifras de ventas, sin embargo, muestran que progresó bastante en la última semana de diciembre, durante la que se fabricaron la mitad de todo el trimestre. "Es cuestión de tiempo", dice, "estamos aprendiendo".

Los problemas en el arranque de la producción en masa del Model 3 ensombrecieron el rendimiento del Model S y el Model X, que tuvieron unas ventas combinadas el año pasado que superaron por primera vez las 100.000 unidades. Ese total representa un incremento del 33% en las matriculaciones. Pero el ritmo actual está cinco veces por debajo al objetivo de producción global que se pone Musk.

Tesla está logrando, sin embargo, seguir una tendencia opuesta a la del conjunto del mercado de la automoción en EE UU, que el año pasado registró la primera caída en las ventas en ocho años. La compañía tiene actualmente una capitalización bursátil de 56.400 millones de dólares, tras apreciarse casi un 30% durante el último año por el entusiasmo que genera la visión de Musk.

Liquidez

El empresario es conocido por imponerse objetivos muy ambiciosos. Este martes lanzó uno de sus vehículos con el nuevo cohete Falcon Heavy de SpaceX, la compañía con la que está revolucionando el negocio espacial. Tesla está desarrollando en paralelo un camión eléctrico, que cuenta con pedidos de compañías como Walmart, una camioneta tipo pickup y un nuevo deportivo descapotable.

La marca de coches se está planteando en paralelo construir fábricas en Europa y China para atender la demanda global. Elon Musk necesita desarrolla una capacidad manufacturera lo suficientemente robusta para poder competir con los vehículos eléctricos que están introduciendo en el mercado rivales tradicionales en la industria de la automoción como Jaguar o Porsche. Esta escalada en la producción le está obligando a invertir más.

Tesla es, de hecho, una máquina de quemar efectivo. El pasado ejercicio destino 3.410 milones a inversiones de de capital, un  170% más que en 2016. El precio base de 35.000 dólares para el Model 3 le permite hacerlo más accesible para el público, pero para generar liquidez necesita antes escalar la producción. Musk está acudiendo al mercado de deuda para financiar la expansión, porque necesita como mínimo 1.000 millones al trimestre para financiar sus operaciones.