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Rajoy presenta a Luis de Guindos como candidato a la vicepresidencia del BCE

El ministro de Economía, que de momento no abandonará su cargo en España, se enfrentará al candidato irlandés, Philip Lane

El ministro de Economía, Luis de Guindos, durante la rueda de prensa.

El Gobierno ha anunciado este miércoles que España presenta como candidato al ministro de Economía, Luis de Guindos, al puesto de vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), que queda vacante a partir del 31 de mayo. Lo ha hecho a través de un comunicado difundido por el Ministerio de Economía. Guindos, ministro de Economía de España desde 2011 y ex secretario de Estado con el Gobierno de José María Aznar, luchará por ser lugarteniente de Mario Draghi con el irlandés Philip Lane, gobernador del banco central de su país y poseedor de un currículo académico brillante. Mientras dura la carrera por el puesto (el Eurogrupo votará el 19 de febrero), Guindos no abandonará su cargo al frente del Ministerio de Economía español.

Guindos ha valorado su propia candidatura en una rueda de prensa organizada en su ministerio. Sobre la decisión de seguir en el puesto de ministro hasta que se anuncie en marzo al ganador, ha dicho: "Si soy elegido por el Consejo [vicepresidente del BCE], inmediatamente dimitiré". Pese a las preguntas de los periodistas, se ha negado a responder qué pasaría si no es elegido finalmente. "El escenario es que España consiga el puesto", ha declarado para evitar desvelar su estrategia en caso negativo.

Sobre los apoyos y las posibilidades de llegar a ser el elegido, ha señalado: "Hace falta mayoría cualificada, el apoyo de 14 países. Tanto el presidente como el propio ministerio han recabado importantes apoyos. Hay una posibilidad muy clara" y ha dicho que llevó el proceso tanto con Rajoy "como con La Moncloa, por supuesto".

El ministro ha rechazado que su condición de ministro suponga problema alguno para la independencia política que se le exige al BCE. "Siempre he defendido la independencia del BCE y lo seguiré haciendo", ha comentado, y ha recordado que la institución tiene mecanismos que lo garantizan. Sobre la posibilidad de que fuera una mujer, ha comentado que en dos años se renuevan cinco cargos ocupados por hombres y que "se fomentará la igualdad". Guindos no valoró el rechazo del PSOE y de Podemos a su candidatura.

La fecha límite para que los socios del euro presenten candidatos se cerró en la tarde de este miércoles. El Europarlamento pidió insistentemente a los países que presentaran alguna candidata, para que dentro de la lista de propuestas (lo ideal, dijo el Parlamento, era una terna) con la que se escogerá al vicepresidente hubiera mujeres. Cerrada oficialmente la lista definitiva, la presencia femenina brilla por su ausencia. Solo hay dos candidatos y ambos son hombres.

El Ejecutivo español ha optado por esperar hasta el último minuto para presentar la opción de Guindos, sabedor de que es el favorito en Bruselas pero no de Fráncfort. Draghi, que tiene un papel consultivo en este asunto pero atesora un capital político sin igual en la UE, se decanta por Lane pero no bloqueará el nombramiento de Guindos si al final es el elegido, según las fuentes consultadas.

"Luis de Guindos es el mejor candidato posible para la vicepresidencia del Banco Central Europeo. Su gestión al frente del ministerio de economía fue fundamental para la recuperación de la economía española y, con ello garantizar la supervivencia del euro. Ha sido un actor decisivo en el saneamiento del sistema financiero y del desarrollo de la Unión Bancaria Europea. Ha sido un sólido embajador de la economía española en los mercados internacionales y un modernizador de nuestras estructuras económicas", defienden fuentes del Gobierno.

Una institución independiente

La institución económica más importante de Europa, el BCE, ha tenido que elegir durante la Gran Crisis entre permitir un fracaso del euro y convertirse en una institución politizada. “Naturalmente, escogió politizarse”, explica uno de los grandes banqueros centrales de los últimos años, el británico Mervyn King, en El fin de la alquimia. El Eurobanco tiene una credibilidad a prueba de bombas, pero los ataques sobre su independencia por adentrarse en territorio político han empezado: Fráncfort contribuyó a derrocar a dos primeros ministros de la eurozona durante la crisis y prácticamente obligó a varios países a solicitar rescates con duras condiciones. La candidatura de Guindos, si finalmente sale ganadora, puede elevar el tono de esas críticas. Draghi es perfectamente consciente de eso.

Pero Guindos tiene grandes posibilidades. Básicamente, porque ha sido ministro durante seis años en el Eurogrupo, y ha buscado apoyos entre sus homólogos durante los últimos meses. El Eurogrupo quiere abrir esa puerta y demostrar que un ministro puede llegar a la cúpula del BCE.

La puja Guindos-Lane se dirimirá en el Eurogrupo del 19 de febrero; al día siguiente, el Ecofin (los ministros de Finanzas de la UE) emitirán una recomendación para la cumbre de marzo de jefes de Estado y de Gobierno. Antes de todo eso, Guindos y Lane deberán pasar por un examen en el Parlamento Europeo. La Eurocámara solo tiene un papel consultivo, pero los ataques a Guindos arreciarán incluso desde las filas de los eurodiputados españoles: el PSOE ha anunciado que no apoya a Guindos.

A favor y en contra

Los problemas del ministro español, expresidente de Lehman Brothers España y exconsejero de una de las cajas nacionalizadas (BMN), son diversos: para empezar, su principal fortaleza (ser ministro) es a la vez su gran debilidad, con un perfil que el BCE preferiría evitar. España destaca que está infrarrepresentada en las instituciones europeas: esa es otra baza a favor. Y ahí terminan los ases en la manga. Guindos no tiene currículo como experto en política monetaria. Su paso por el sector financiero está marcado por su pasado en un banco quebrado (Lehman) y en una caja que ha tenido que ser nacionalizada y fusionada con Bankia (BMN). Es un hombre que quiere acceder a una institución en la que apenas dos de sus 25 consejeros son mujeres. Y ni siquiera el pasaporte es del todo una baza: Alemania y Francia quieren la presidencia del BCE, y si eso está más o menos acordado, la vicepresidencia, según las reglas no escritas en Fráncfort, debería ir a parar a un país pequeño como Irlanda.

El futuro de los bancos centrales es complicado: el BCE tiene en los próximos meses el desafío de salir de sus políticas extraordinarias y volver a la normalidad. Existe el riesgo de que se espere más de lo que pueden dar: la crisis volverá por sus fueros, y para ello los economistas creen que el próximo consejo de gobierno debería alistar a los mejores. Draghi, apoyado por Peter Praet, Benoit Coeuré y Vítor Constancio, es casi una leyenda. Veremos quién recoge el testigo.

Los trámites para llegar al BCE

El mandato del actual vicepresidente del BCE, Vítor Constâncio, vence el 31 de mayo. El ministro de Economía, que opta al puesto, se enfrenta ahora a un proceso de selección entre una terna de candidatos que resolverán las instituciones europeas. El embajador de la Representación Permanente de España ante la UE (Reper) ha dirigido una carta al presidente del Eurogrupo, Mario Centeno, con la candidatura de Luis de Guindos. Hoy era el último día para que los países presentaran candidatos.

El 14 de febrero, el Parlamento Europeo realizará una revisión a puerta cerrada de los candidatos que se hayan presentado. El Parlamento remitirá una recomendación oficial al Consejo Europeo. El próximo 19 de febrero, el Eurogrupo debatirá para tratar de obtener una mayoría suficiente sobre qué candidato se propone al Consejo Europeo. Al día siguiente, por mayoría cualificada, el Ecofin (Consejo de Ministros de Economía y Finanzas) adoptará formalmente la decisión, que se elevará al Consejo Europeo en la reunión de los próximos 22 y 23 de marzo.

El Consejo Europeo recibirá la propuesta del Ecofin y, en su caso, las recomendaciones del Parlamento y del propio BCE, y elegirá al vicepresidente por mayoría cualificada. Hasta ahora siempre ha votado a favor de la propuesta del Eurogrupo. El candidato elegido se incorporará a la vicepresidencia del BCE el próximo 1 de junio.