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Bruselas investigará la compra de Monsanto por parte de Bayer

Las autoridades de Competencia estudiarán si la megafusión incumple las normas

Imagen con las dos empresas implicadas en la fusión.
Imagen con las dos empresas implicadas en la fusión. AFP

La Comisión Europea vigila de cerca el nacimiento del nuevo gigante mundial del sector de las semillas y los pesticidas. Casi un año después de que la agroquímica estadounidense Monsanto aceptara la oferta de compra de la alemana Bayer por 66.000 millones de euros (unos 56.000 millones de euros al cambio actual), Bruselas abrirá una investigación para evaluar el impacto de la megaoperación. Las dimensiones de la operación son enormes. Se trata de la mayor compra de la historia por parte de una empresa alemana. Y los efectos también pueden serlo. Así lo teme la comisaria de Competencia, Margrethe Vestager, quien ha mostrado su inquietud por las consecuencias que la concentración puede tener para los agricultores europeos. "Las semillas y los pesticidas son esenciales para los agricultores, y en definitiva, para los clientes", ha señalado este martes.

La política danesa, considerada la mujer más audaz del engranaje comunitario, estudiará si la fusión no contraviene las leyes europeas sobre concentraciones. Y en su análisis no le temblará el pulso. Vestager no ha tenido reparos en el pasado en enfrentarse a compañías del tamaño de Apple o Google, aunque por cuestiones muy diferentes, lo que le ha granjeado encontronazos con las autoridades norteamericanas y sus grandes ejecutivos.

Esta vez su mirada se dirige hacia un acuerdo cuyas secuelas presentan algunas sombras. "Debemos garantizar una competencia efectiva que permita a los agricultores tener acceso a productos innovadores de mejor calidad a precios competitivos. Además, hay que preservar un sistema en el que las empresas puedan innovar e invertir en mejores productos", ha defendido Vestager. Esto es, deja entrever su inquietud ante la posibilidad de que la nueva compañía venda sus semillas y pesticidas más caros, reduzca la oferta disponible en el mercado y deje de invertir en investigación ante la menor presencia de rivales que puedan arrebatarle cuota de mercado.

Antes de ver a Bayer y Monsanto unidas bajo la bandera de un mismo grupo empresarial, la Comisión quiere analizar a fondo la empresa resultante, la más grande del mundo en el ámbito de los pesticidas y semillas. Bruselas advierte que el solapamiento entre ambas ya existe por su liderazgo en herbicidas o semillas. Y resalta que el sector ya ha vivido en los últimos tiempos un proceso de concentración que no beneficia el nuevo acuerdo. Concretamente se refiere a las fusiones de las químicas estadounidenses Dow Chemical y Dupont, autorizada el pasado marzo, y de la unión entre el grupo chino ChemChina con la suiza Syngenta. En ambos casos la Comisión obligó a efectuar importantes desinversiones para proteger la competencia, por lo que cabe la posibilidad de que Bruselas aplique una medida similar en el caso de Bayer y Monsanto.

Un acuerdo bajo la lupa global

La Comisión Europea no es el único organismo que analiza con atención los efectos de la fusión entre ambas compañías. Bruselas colabora en este asunto con las autoridades de Competencia estadounidenses, así como con las de Australia, Brasil, Canadá y Sudáfrica.

Tras la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, los consejeros delegados de Bayer y Monsanto adqurieron importantes compromisos para convencer al presidente de la idoneidad de la alianza. Bayer prometió una inversión de 8.000 millones de dólares en investigación y desarrollo (más de 7.000 millones de euros) y, Monsanto dijo que mantendría a sus 9.000 empleados en el país.

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