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Ricardo Ramírez: “La OMC ha permanecido muy callada frente a Trump”

El ex juez del Órgano de Apelación de la Organización Mundial del Comercio (OMC) ve un riesgo real, aunque no probable, de la ruptura del tratado de libre comercio que regula la relación entre EE UU y México

Ricardo Ramírez-Hernández (Ciudad de México, 1968) es uno de esos personajes clave en el mundo económico que, sin embargo, se mueve a la sombra de los focos. Titular de la cátedra de Derecho Comercial Internacional en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), ha trabajado para el Gobierno mexicano, para el sector privado —llevó las riendas del Departamento de Comercio Internacional para América Latina del bufete estadounidense Chadbourne&Parke— y, hasta el pasado 30 de junio ejerció como juez del Órgano de Apelación de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Un privilegio del que solo dos latinoamericanos—un brasileño y un uruguayo— y ningún español han disfrutado antes.

Ricardo Ramírez, ex juez del Órgano de Apelación de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Ricardo Ramírez, ex juez del Órgano de Apelación de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Pregunta. ¿Cuán posible ve la ruptura del TLC?

Respuesta. No es probable, pero México tiene que estar preparado para una posible denuncia del tratado. Hay un riesgo real.

P. ¿Hay margen para que todos los países de Norteamérica salgan beneficiados?

R. Sí. Igual que el extremo de la ruptura está ahí, también se puede llegar a un acuerdo favorable para las tres partes. El TLC ha sido un caso de éxito, pero está obsoleto; se ha visto rebasado por la realidad. Tiene que modernizarse…o morir. No queda otra.

P. Se habla mucho de las reglas de origen. ¿Puede estar ahí la clave en el nuevo tratado?

R. Sí. Va a ser un tema central en la negociación. Es lo más importante de cualquier tratado de libre comercio. Se tiene que mirar producto por producto, para ver en cuáles se puede mejorar la integración. No se puede generalizar porque se corre el riesgo de dañar la competitividad.

P. Muchos expertos creen que para México sería peor una mala renegociación que una ruptura. ¿Lo comparte?

R. Sí. Sería mejor ir a la normativa de la OMC que negociar algo desfavorable. Y es la gran carta que tienen los negociadores mexicanos.

P. ¿Cuál es el mayor aliado de México en las conversaciones del TLC?

R. Se suele decir que son las grandes empresas estadounidenses. Pero no: son las pequeñas firmas fronterizas que tienen vínculos y sinergias para fabricar y distribuir productos. Y los agricultores. Esos son los actores que van a decir “no” a un mal acuerdo o a la ruptura del tratado.

P. ¿Cómo se ve en el seno de la OMC la posición proteccionista de la Administración Trump?

R. Hay un cierto miedo. La OMC tendría que ser más explícita en la defensa del comercio internacional. El director general [el brasileño Roberto Azevêdo] no ha salido a defender la institución de los ataques que ha recibido. Mientras personajes como Christine Lagarde [directora gerente del FMI] han defendido los beneficios de las reglas económicas globales y del libre comercio, la OMC ha permanecido muy callada.