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Volkswagen reparará los coches grandes afectados por el escándalo de las emisiones en EEUU

El grupo alemán pacta con los reguladores una solución técnica que permite evitar la recomprar todos los modelos de gran cilindrada

Expositor de Volkswagen en una feria del automóvil
Expositor de Volkswagen en una feria del automóvil REUTERS

El grupo Volkswagen sigue cerrando los flecos del expediente que tiene abierto desde hace un año en Estados Unidos por el escándalo de las emisiones. Esta vez cubre a los 80.000 vehículos diésel de gran cilindrada que integraban el dispositivo para engañar los límites. La multinacional alemana ofrecerá a sus actuales dueños la posibilidad de recomprar los vehículos cuando no sea posible repararlos.

Los modelos cubiertos por el pacto equipan motores de tres litros que fueron comercializados por Audi, VW y Porsche, como el todo camino Cayenne, Touareg o el Q5. Se suman así al medio millón de vehículos de dos cilindros que estaban cubiertos por el anterior parto fraguado el pasado verano. De esta manera, se resolvería otro de los aspectos clave en las discusiones con los reguladores en EE UU.

El acuerdo con la agencia de protección medioambiental (EPA) y las autoridades de California estaría desglosado de la siguiente manera. Volkswagen está autorizada a reparar cerca de 60.000 vehículos con la solución propuesta. Se trata de los modelos más recientes que salieron al mercado. Pero hay 19.000 viejos modelos que a la compañía le sale más a cuenta recomprarlos, porque la reparación es compleja.

Los detalles del pacto no son públicos y el plan debe ser aprobado por el juez que sigue todo el proceso de negociación, por lo que puede haber cambios. Si recibe la luz verde, supondrá un importante ahorro para Volkswagen, porque bastaría con una actualización del sistema informático para resolver el problema. La recompra de toda la flota afectada le abría costado unos 4.000 millones de dólares.

El escándalo de las emisiones afectó a cerca de 11 millones de vehículos diésel en todo el mundo. Volkswagen ya acordó desembolsar 16.500 millones para resolver las cuestiones pendientes con los modelos de dos cilindros, pero tuvo que dejar descolgado los coches con motores más grandes porque no terminaban de recibir el aprobado de los reguladores para reparar los motores más grandes.

Aunque la compañía admitió desde un primer momento su responsabilidad y se mostró dispuesta a cooperar, la investigación en curso está tratando de determinar si sus empleados destruyeron documentos que podrían servir de prueba en una causa penal. Hay propietarios de estos coches de tres litros que demandaron en paralelo a Volkswagen por publicidad engañosa.

El Departamento de Justicia negocia en paralelo con la compañía para cerrar un pacto antes de que expire la presidencia de Barack Obama, en una investigación penal a la que se han sumado las demandas de varios estados y de inversores. Y que VW evite cualquier sanción adicional debe conseguir, además, que dejen de circular el 85% de los coches que contaminan por encima de los límites establecidos.