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Los argentinos cruzan a Brasil y Paraguay para cargar combustible

El ahorro mensual por llenar el depósito del automóvil en un país vecino puede superar los 80 dólares

El precio de la gasolina en Argentina ha aumentado un 31 % en 2016.
El precio de la gasolina en Argentina ha aumentado un 31 % en 2016. David Fernández/EFE

Llenar el depósito de un automóvil en Argentina es unos 300 pesos (20,5 dólares) más barato en Brasil y 350 pesos (24 dólares) que en Paraguay tras el último aumento aprobado por el Ejecutivo de Mauricio Macri. En toda Suramérica, sólo Uruguay tiene precios más elevados. Por ese motivo, cada vez son más los residentes en provincias argentinas fronterizas, como las norteñas Misiones y Formosa, que cruzan a los países vecinos para repostar. En total, el ahorro mensual en combustible puede superar los 1.200 pesos (80 dólares). La tendencia sólo se invierte en la provincia oriental Entre Ríos, que se beneficia del tráfico de uruguayos que cambian de orilla para ir a las estaciones de servicio, que ofrecen la gasolina unos tres pesos por litro (0,20 dólares) más barata que en su país.

Según el presidente de la Cámara de Estaciones de Servicios y Afines del Noreste de Argentina (Cesane), Faruk Jalaf, el alza de precios ha comenzado a provocar una caída de la demanda. "La gente va a priorizar sus gastos en comestibles, servicios y después si le queda se ocupa en otro tipo de gastos", señala Jalaf en declaraciones a medios locales. El presidente de Cesane confirma que "la gente ya comenzó a ir a países vecinos a cargar combustible".

La tendencia es visible en el paso internacional de Iguazú que conecta la provincia argentina de Misiones, en el extremo noroeste del país, con Brasil. Decenas de residentes misioneros hacen los trámites fronterizos junto al aluvión de turistas que quieren disfrutar de las vistas que ofrecen las Cataratas de Iguazú desde los dos países. Pasar al otro lado lleva unos 15 minutos, más otros 10 hasta la gasolinera más cercana, explica el taxista Pablo de Sosa. "Cada vez hay más gente que cruza", confirma.

El ahorro en combustible es una de las razones, pero no la única. Son muchos los que aprovechan el viaje y además de llenar el depósito pasan por el supermercado antes de volver. "Los alimentos también son mucho más baratos en Brasil. El arroz, los fideos, todo...", afirma este taxista. Con la excepción de los productos de origen animal, que no pueden ser introducidos en el país, los argentinos se proveen de víveres en el país vecino para intentar esquivar la inflación, que rozó el 12 % en el primer trimestre del año y asciende ya al 35 % interanual.

Pese al descenso del barril de crudo en todo el mundo, en Argentina los combustibles acumulan un incremento del 31% desde diciembre, cuando Macri juró como presidente. El domingo el litro de nafta súper pasó de 17 pesos a casi 20 pesos (1,33 dólares) y la Premium de 20 pesos a 24 pesos (1,60 dólares). Los empresarios del sector argumentan que una de las razones del aumento es que se han disparado los costos de producción, mientras que para el Gobierno la gran causa es la devaluación del peso, que alcanzó el 50% desde diciembre. "Si el consumidor considera que este nivel de precios es alto en comparación a otros gastos de su economía, dejará de consumir", dijo este martes el ministro de Energía argentino, Juan José Aranguren, al defender el cuarto aumento de precios del combustible en lo que va de año.