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Productores de pollo y conejo denuncian ventas a pérdidas

Las protestas se inician tras el cierre de la crisis láctea, que estalló por motivos similares

Pollos de 13 dias en una granja avícola en la localidad de Villamanrique.
Pollos de 13 dias en una granja avícola en la localidad de Villamanrique. EL PAÍS

Estas denuncias son continuación de las realizadas en los últimos meses por los ganaderos de leche y que se han traducido en un importante paquete de nuevas ayudas directas para el sector: 25 millones procedentes de Bruselas para una distribución lineal entre todos los ganaderos, y otros 20 millones de euros aportados por la Administración pública española con un límite por explotación de 10.000 euros, siempre que hubieran vendido por debajo de los costes medios existentes en cada zona.

Desde la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) denuncian la caída de los precios del conejo en origen. Frente a unos costes medios de 1,80 euros por kilo vivo, los precios percibidos por los ganaderos en los últimos meses ascienden a solamente a 1,50 euros por kilo, según los estudios desarrollados por la interprofesional del sector. El precio medio de 2014 fue de 1,77 euros. Esta caída de rentabilidad ha provocado el cierre de granjas que pasaron de 5.200 en 2007 a solamente Ganaderos productores de carne de pollo y de conejo han denunciado ante la Administración pública la crisis de precios que sufren ambos sectores. Las asociaciones COAG y UPA se quejan de que se están produciendo ventas a pérdidas, por debajo de costes de producción, como consecuencia de las políticas de precios aplicadas por los grandes grupos de la distribución. Las protestas del sector surgen después de haberse cerrado la crisis de la leche, tras aportar el Gobierno un importante paquete de ayudas económicas.

Los ganaderos denuncian la estrategia de la gran distribución de mantener el conejo como una carne barata, sin otorgarle valor, lo que afecta al futuro de más de 35.000 familias que viven directa o indirectamente esta actividad en el medio rural. Igualmente denuncian a los mataderos que se niegan a sacrificar los conejos en sus zonas de influencia.

Una situación similar es la que denuncia la Unión de Pequeños Agricultores (UPA) en la avicultura de carne ante su utilización por parte de la gran distribución como la oferta de carne más barata. Según los datos facilitados por el sector, el coste mínimo de producción de un kilo de carne de pollo en canal a la salida del matadero se sitúa en 1,98 euros. Frente a esa cifra, el sector está percibiendo unos precios de 1,74 euros por kilo.

Esta situación está provocando un cierre de granjas especialmente en Cataluña, Andalucía y la zona de Levante, mientras hay una estabilidad productiva en otras como Aragón y Castilla y León. Además, se suman los problemas propios de los grupos de integración. El número de granjas ha caído desde las más de 7.000 que funcionaban en 2008, a las menos de 5.000 que hay en la actualidad.

La UPA acusa a la gran distribución de estar vendiendo la carne de pollo al consumidor, por piezas, a una media de 2,18 euros por kilo, mientras en Francia los mismos grandes grupos lo comercializan a más de tres euros. Ambas organizaciones critican la posición de Competencia ante este tipo de actuaciones.