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Carlos E. Gómez, el español al frente de Waze en Europa

Dirigirá las operaciones de la aplicación propiedad de Google desde Madrid

Carlos Emilio Gómez Moreno, director de Waze para Europa.
Carlos Emilio Gómez Moreno, director de Waze para Europa.

Waze, la aplicación de tráfico social propiedad de Google, tendrá su cuartel general en Europa en Madrid. Carlos Emilio Gómez Moreno (Madrid, 1983) será el responsable en el continente. Waze cuenta con 50 millones de usuarios activos, con gran éxito en Estados Unidos y América Latina. Gómez apostó y convenció a su empresa para que las operaciones se llevasen desde Madrid: “El sitio natural habría sido Londres, pero creo que Madrid es tan bueno como París, Londres o Berlín. Hay gente muy buena con ganas de hacer cosas diferentes”.

Antes de que lo comprase Google, Waze tuvo varios pretendientes. Desde Facebook, para impulsar el factor social, como Apple, cuyos mapas fueron fruto de escándalo. Para Google, Waze es una aplicación estratégica. No solo para conocer cómo es el flujo del tráfico en las ciudades en tiempo real, sino para tener más conocimiento de la conducción de los humanos. Google trabaja en coches sin conductor que pronto estarán en las carreteras de California. En Israel, lugar de origen de Waze, ya ofrecen rutas compartidas entre particulares basándose en el recorrido más habitual de los conductores.

La compra, por 1.300 millones de dólares, casi 1.000 millones de euros, encajaba perfectamente con la regla del “cepillo de dientes” a la que recurre Larry Page, cofundador de Google, antes de sacar la chequera. Consiste en hacer solo con productos que se usan al menos una vez al día. Waze, pensado para encontrar la mejor ruta en tiempo real con información aportada por los usuarios, es un buen ejemplo.

Waze en Europa cuenta con una amplia base de conductores en Francia, Italia, Reino Unido y España. Francia es la joya en Europa: “Allí la fiebre llegó hace 10 años, es un efecto brutal, de escala”. En Alemania, en cambio, no tienen tanto impacto: “Casi todos los coches cuentan con navegador por defecto, así que no ponen el del móvil. A esto se suman que su red de carreteras no tiene congestiones. Y un último factor, no terminan de encajar el lado lúdico, como de cómic, de la estética de Waze”.

Su misión será cerrar alianzas con ayuntamientos, agencias públicas y organismos como la Dirección General de Tráfico para compartir información. “Queremos saber los puntos negros, la localización de los radares. Nosotros aportamos atascos, incidencias, problemas en tiempo real. Nunca se ha tenido acceso a tal cantidad y calidad de información en directo”, subraya.

En Estados Unidos, CNN, Fox y ABC dan la información del tráfico usando Waze. En Brasil sucede lo mismo con Globo y en México con Televisa. Entre sus planes entra conseguir lo mismo en Europa.

Gómez estudió Derecho y Económicas (ICADE). Nada más terminar la carrera fichó por Google en Dublín, donde daban los primeros pasos de Google for Work, las herrramientas de correo, productividad y gestión para empresas. De ahí pasó a llevar la expansión de las mismas en América Latina, desde Buenos Aires. Hasta que dio el paso a Mountain View con un equipo de 16 personas. “Hoy tenemos cientos de miles de pequeñas y medianas empresas en todo el continente”, presume.

El gran salto lo dio cuando Google compró Motorola. La empresa que inventó el primer móvil hace más de 30 años cuenta hoy con un 40% de cuota en América Latina. En su opinión la llegada del equipo de gestión de Google trajo muchos beneficios al fabricante. “Han vuelto a renacer, con mucha disciplina, con moral, con la forma de liderazgo de Google, están en primera línea”, destaca.

Tras la venta de Motorola a Lenovo, Gómez tuvo seis meses de libertad para decidir qué quería hacer dentro de Google. Esta opción, llamativa en empresas tradicionales, es común en el buscador, pretenden que los directivos formados en su estilo se queden dentro la casa: “No se busca tanto que seas experto en algo, sino una forma de pensar, que tengas la visión de Google para poder asumir el proyecto que mejor encaje en tu carrera. Yo me enamoré de Waze, querían impulsarlo en Europa, y les convencí de que Madrid era el mejor lugar para ello”.

Su elección encaja mucho con la filosofía de Alphabet: “Era un reto volver a trabajar con la mentalidad ‘startup’, con tecnología de primera línea, pero con mucho por hacer en cuanto a desarrollo de producto”.

Deja atrás Silicon Valley pero no se siente nostálgico: “Pensé que era el momento del cambio. En San Francisco se crece y se aprende mucho, pero hay más mercados. Estar aquí dos o tres años es como el MBA del siglo XXI, es una gran escuela. Lo importante es lo que se aprende para después aplicarlo”.