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El gasto en pensiones crece el 2,8%, el menor ritmo registrado nunca

Suben poco las pensiones y crece muy poco el número de pensionistas

Unos pensionistas, en un centro de mayores de Sevilla.
Unos pensionistas, en un centro de mayores de Sevilla. EFE

El aumento del gasto en pensiones se frena. El importe de la nómina mensual ascendió a 8.270,5 millones en agosto, un 2,8% más que en el mismo mes del año pasado, según el Ministerio de Empleo. Este es el porcentaje más bajo de la serie histórica. La causa está, sobre todo, en las últimas reformas de pensiones que han ido frenando el incremento del gasto: la nueva fórmula de revalorización anual o el retraso paulatino de la edad de jubilación (65 años y tres meses en 2015). Pese a esto, el déficit de 2014 de la Seguridad Social seguirá siendo abultado, más de 10.000 millones.

A primera vista puede parecer una contradicción: el gasto de la Seguridad Social crece menos de lo que nunca lo ha hecho, y, en cambio, su déficit en 2014 superó de largo los 10.000 millones de euros y para este año se espera un agujero similar. Pero la contradicción no es tal. En la última reforma del instituto previsor se cambió el mecanismo de revalorización anual de las pensiones: se prescindió de la marcha de los precios y se ancló a la evolución durante un periodo de 15 años de los gastos y los ingresos del sistema, y estos últimos —con la crisis, la destrucción de empleo y los contratos precarios— ya hace tiempo que no dan para pagar todas las pensiones contributivas.

Ese cambio determinó que este año las prestaciones que paga el Ministerio de Empleo subieran un 0,25%, lo mismo que en 2014. Esto es una parte importante para explicar por qué se ha frenado la escalada del gasto total en pensiones. La revalorización, que en el pasado aportaba, varios puntos porcentuales del incremento en la factura anual de este pilar básico del Estado de Bienestar ahora apenas aporta eso: dos décimas y media.

Este incremento ha tenido un papel muy significativo en que la nómina mensual de pensiones en agosto, 8.270,5 millones, haya crecido un 2,8%. El porcentaje es el más bajo de la serie estadística y mantiene la tendencia a la baja de los últimos años. Repasando las bases de datos, ni siquiera en los años menos inflacionistas, como 2001, el gasto creció a un ritmo menor.

La revalorización anual de las pensiones es uno de los tres factores que determinan la marcha de esta partida de gasto, la más abultada de los presupuestos generales del Estado español. La segunda es la marcha de la pensión media, 888 euros en agosto, un 1,8% más que en 2014. En este apartado, además de la ya citada revalorización, tiene un papel central la diferencia entra la cuantía de las prestaciones de los nuevos pensionistas, más altas por sus mejores carreras de cotización, que las de quienes fallecen.

Para hacerse a una idea de esto bastan dos datos de los conocidos ayer: la pensión media de jubilación es de 1.023 euros al mes, mientras la de los nuevos jubilados es de 1.471 euros. Esa deriva es la que explica que el Ministerio de Empleo pueda decir en el comunicado que emitió ayer que la prestación media de jubilación ha crecido en 12 meses un 2,2% a pesar de que el incremento real que ha recibido cada pensionista de forma individual es del 0,25%.

Factor demográfico

El último factor que determina la evolución del gasto de la Seguridad Social es el número de pensionistas. En agosto había 9,3 millones, un 1% más que en el mismo mes del año anterior. También este es el dato más bajo de la serie histórica y lo es a pesar de que, según aparece en los presupuestos para 2016, la edad real de jubilación ha bajado ligeramente en 2014 y 2015 hasta los 64,09 años y están creciendo los retiros anticipados.

Este último aumento está relacionado con lo sucedido tanto en la reforma de pensiones de 2011, que endurecía en parte el acceso a la jubilación antes de la edad legal, como en el decreto de 2013 que dio otra vuelta de tuerca. En 2011 se fijó un periodo transitorio, ampliado dos años después, que permitió que las prejubilaciones y despidos colectivos acordados en ese tiempo se regularan de acuerdo con la legislación antigua, con lo que se produjo un efecto llamada que ahora aflora en la estadística.