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El FMI alerta del bajo crecimiento potencial de España a medio plazo

El fondo estima que el PIB español suba un 1,8% en 2020 frente al 3% que pronostica el Gobierno en los próximos años. La institución augura que el paro estará en el 15,8% dentro de cinco años.

ATLAS

Después de siete años de crisis, hasta el denostado negocio de la construcción —el ladrillo, como se le llama desde que pinchó la gran burbuja— se ha sumado a la pequeña fiesta que parece vivir el producto interior bruto (PIB) en España. La economía está creciendo por encima de la media europea en buena parte a lomos de unos estímulos monetarios sin precedentes y un bajo precio del petróleo, pero el Fondo Monetario Internacional (FMI) no las tiene todas consigo. Alerta de los problemas estructurales de la economía española y pone el foco en su bajo potencial de crecimiento a medio plazo.

El informe elaborado en el marco del llamado Artículo IV, por el cual el organismo de Washington hace una evaluación global de las economías y plantea una serie de recomendaciones, enciende una luz roja sobre el vigor de España en el medio plazo. La economía española está apretando el acelerador este año, pero a partir de 2016 empieza a levantar el pie y, según el documento, cada año será más lento que el anterior: el crecimiento previsto para este año y el próximo, del 3,1% y del 2,5%, respectivamente, no deja de menguar en los ejercicios siguientes hasta el 1,8% en 2020.

El último pronóstico del Gobierno de Rajoy apuntaba a un crecimiento del 3,3% para 2015. El Fondo ha respaldado las políticas económicas del Ejecutivo del PP y ha corregido al alza sus pronósticos desde hace más de un año. También lo hace en el comunicado posterior al informe del Capítulo IV. "Las reformas llevadas a cabo están contribuyendo a la recuperación. Las reformas laborales y un crecimiento moderado de los salarios han apuntalado el empleo y ayudado a recuperar la competitividad", señala el directorio ejecutivo, responsable de la evaluación, aunque añade que "las tasas de desempleo persistentemente elevadas, la baja productividad y los niveles todavía considerables de deuda pública y privada continúan planteando desafíos de política de cara al futuro".

España tiene un problema de crecimiento potencial, que es el avance que podría lograr una economía si pusiera en marcha todos los recursos con los que cuenta. Estos han menguado y el potencial ha bajado. El FMI calcula que la tasa se situaba en el 3% en el periodo 1995-2007 y cayó al 0,75% desde el arranque de la crisis. La caída de la inversión y el alza del desempleo estructural (el que se recupera con el cambio de ciclo o con medidas de estímulo) han lastrado las posibilidades de España. El Fondo ve las mismas debilidades en Francia.

Más reformas estructurales

"Sin reformas adicionales", apuntan los expertos, "el crecimiento potencial se espera que continúe bajo". El Fondo lo sitúa en el 1,5% como promedio entre 2015 y 2020 y con un desempleo estructural del 16%. En cambio, pero hace una serie de cálculos sobre cuánto podría mejorar con algunos cambios estructurales. Por ejemplo, con reformas que elevaran el nivel de productividad de las compañías españolas al nivel de las alemanas y un alza del porcentaje de pymes sobre la economía elevaría el potencial en un 2%. Una mejora de la dualidad del mercado de trabajo y otras deficiencias, en un 10%.

"Si se quiere mantener un crecimiento fuerte, es necesario tomar medidas de cara al largo plazo", resumió el jefe de la misión del FMI para España, Helge Berger. El organismo pide una serie medidas con las que probablemente ya no podrá contar en esta legislatura: otra vuelta de tuerca a la reforma laboral, la ley de liberalización de servicios profesionales y mecanismos más ágiles para que las empresas superen las insolvencias.

Uno de los peores legados de la crisis es un volumen de deuda pública y privada, que casi triplica la economía. Aunque el pasivo de empresas y familias acabó 2014 en el 182,5% del PIB, un 24% menos que en 2007 aún maniata muchos proyectos de crecimiento.

El Fondo admite que los salarios se han moderado por la reforma

El Fondo admite en su informe que con la reforma laboral se ha producido una moderación salarial. El incremento de sueldo medio en el periodo de 2009-2011, primera parte de la crisis, se situó en el 2,7% en términos nominales (sin contar el efecto de la inflación en el poder adquisitivo), mientras que entre 2011 y 2014 bajó al 0,2%. "Antes de las reformas, los sueldos se aceleraban en las subidas, pero también en las bajadas (aunque menos)", señala el documento.

Si algo criticaba el Fondo durante las dos recesiones que ha sufrido España desde 2008 es que los salarios no solo bajaran, sino que aumentaran como promedio mientras se destruían millones de empleos. El organismo no tenía en cuenta el efecto composición que sí admitía el Banco de España: como gran parte del empleo destruido era de bajas ganancias, la foto resultante sobre la que se hacía la media salarial era más elevada, lo que ocultaba una rebaja salarial real superior a la de las estadísticas.

El responsable de la misión para España señaló ayer que los salarios se están comportando en línea con las recomendaciones del organismo, aunque el informe señala que aún no hay una correlación 100% directa entre la evolución salarial y la marcha de un sector. Lo que sí ha querido dejar atrás el FMI son propuestas como la de 2013, cuando España estaba ya en plena devaluación interna, que cosechó muchas críticas al plantear un recorte del 10% nominal en 10 años más una rebaja de cotizaciones para crear empleo.

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