Banco de España

El Banco de España se suma al FMI al pedir más reformas al Gobierno

Reclama también otra reforma laboral, recortes de gasto y subidas en el IVA e impuestos especiales

Vista de la fachada del Banco de España.
Vista de la fachada del Banco de España.EFE

La letra es diferente, pero la música es la misma. En la misma semana en que el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha pedido a España abaratar el despido, subir el IVA y extender el copago en sanidad y educación, el Banco de España plantea al Gobierno reformas de un calado similar a las que propone el organismo internacional. Luis Linde, gobernador del Banco de España, cree necesaria en España una nueva reforma laboral, subidas de impuestos que permitan recaudar más por IVA, impuestos especiales y medioambientales y recortes de gasto para reducir el déficit.

La sintonía es plena. El jefe de la misión para España del FMI, Helge Berger, presentó su declaración este lunes en la sede del Banco de España. Y ahora, el supervisor español plantea un diagnóstico similar y medidas en la misma dirección que las señaladas por el Fondo en su declaración, aunque cuidando más el lenguaje y usando más eufemismos al presentar sus propuestas que, por otra parte, van en la línea de lo que el Banco de España lleva años defendiendo.

Reforma laboral

El organismo vuelve a abordar uno de sus temas favoritos: la reforma laboral. Aplaude la que se ha realizado, que ha permitido un mayor ajuste de los salarios, pero quiere más. Plantea nuevas medidas que en la práctica supondrían una nueva reforma laboral más drástica que la realizada en 2012 por el Gobierno de Mariano Rajoy.

"En el mercado de trabajo es fundamental mantener el impulso reformista. Entre las posibles líneas de avance, pueden mencionarse la mejora de las políticas activas de empleo, el aumento del protagonismo de las negociaciones a escala de empresas en el marco de los convenios colectivos y, en el terreno de los contratos laborales, el incremento de los incentivos al empleo estable, reduciendo la brecha que separa las condiciones de terminación de las distintas modalidades de contratación y fomentando una mayor continuidad entre ellas", señala Linde en el artículo de presentación del informe anual.

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Aunque "los costes laborales por unidad de producto se redujeron por quinto año consecutivo", el Banco de España reclama "un mayor grado de flexibilidad en la formación de los salarios" y considera importante "evitar el retorno a prácticas de indexación salarial ya superadas".

El Banco de España tiene un amplio catálogo de propuestas sobre el mercado de trabajo.

En materia de negociación colectiva, aunque admite que se han producido avances en la descentralización, el Banco de España considera que aún es pequeño el grado de dispersión salarial entre sectores y empresas. Aplaude que las empresas de tamaño elevado hayan podido ajustar las condiciones laborales a los mínimos pactados en los convenios, pero no le parece suficiente.  "Actuaciones adicionales en este campo pasarían por revisar el principio de eficacia general automática de los convenios sectoriales para favorecer la adecuación de las negociaciones a la situación específica de las empresas y a la participación de los trabajadores en aquellas", señala su informe. El supervisor considera que habría que aplicar más convenios de empresa y que los convenios laborales actúan como barreras de entrada para empresas que quieran fijar peores condiciones laborales.

Pero el tema más polémico en materia laboral suele ser la contratación y ahí es donde critica que apenas se haya reducido la dualidad entre fijos y temporales y que ni siquiera los incentivos han conseguido impulsar la contratación indefinida. "Las actuaciones deberían ir dirigidas a reequilibrar los incentivos a favor de la contratación indefinida, reduciendo la magnitud de la brecha que separa las condiciones de terminación de las distintas modalidades de contratación y facilitando una mayor continuidad entre ellas", señala.

Eso parece apuntar hacia fórmulas similares al contrato único con indemnización creciente con la antigüedad para actividades no estacionales con un abaratamiento del despido para los trabajadores fijos a que apuntaba el FMI. De hecho, el Banco de España dice que el grupo de trabajadores fijos está "muy protegido" y que esa protección desincentiva la movilidad laboral.

Además, señala que los elevados diferenciales de desempleo observados entre regiones en España no inducen una elevada movilidad geográfica, "lo que, entre otros factores, podría estar señalando ineficiencias en el sistema de prestaciones por desempleo y en el funcionamiento del mercado de la vivienda, que reducen los incentivos a la movilidad laboral".

Reforma fiscal

En materia de reducción del déficit, el Banco de España cree que puede ser necesario reforzar el plan de consolidación fiscal. Sus propuestas acerca de los ingresos supondrían una nueva reforma fiscal en toda regla.

Por el lado del gasto público, dice, "habría que asegurar la eficacia de los planes de racionalización instaurados y revisar en profundidad las distintas partidas, con el objetivo de priorizar aquellas que tienen mayor impacto sobre el crecimiento", sin pronunciarse al respecto.

Por el lado de los ingresos, "podría considerarse aumentar el peso relativo de la imposición indirecta (ampliación de las bases del IVA, incremento de impuestos especiales y fiscalidad medioambiental) y racionalizar la amplia gama de deducciones, bonificaciones y reducciones que erosionan la capacidad recaudatoria de los impuestos, en línea con las propuestas de los expertos y de los organismos internacionales". Los organismos internacionales, como el FMI y la Comisión Europea, y los expertos lo que han propuesto, precisamente, es mover productos de los tipos reducidos de IVA al tipo general, lo que supondría una subida del impuesto. El propio Linde lo ha planteado en anteriores ocasiones.

Otras reformas estructurales

El Banco de España también está en sintonía con el FMI en otras reformas estructurales pendientes, como la plena aplicación de la ley de Unidad de Mercado, que permite operar con una única licencia en todo el país o la liberalización de los servicios profesionales, una reforma que el Gobierno ha metido en un cajón tras anunciarla en reiteradas ocasiones y que disminuiría las exigencias de colegiación obligatoria. También reclama reformas en el ámbito judicial y en infraestructuras.

El Banco de España ve indicios de que la competencia no funciona en numerosos sectores, y culpa en parte de ello a una inadecuada regulación. "En el ámbito sectorial, las ramas del comercio, transporte y servicios profesionales presentan una regulación más restrictiva en relación con nuestros socios europeos", indica su informe.

En otro punto en que coincide plenamente con el FMI es en propugnar un aumento del tamaño de las empresas. "Parte de las diferencias de productividad en España en relación con el resto de países desarrollados podría deberse al menor peso de las grandes empresas". Además de falta de competencia, mala organización y dificultades de financiación, el Banco de España cree que también desincentivan el crecimiento determinadas regulaciones destinadas a favorecer a las pequeñas y medianas empresas. "Por ejemplo, en el ámbito fiscal existen ventajas en el impuesto de sociedades (menores tipos impositivos, por ejemplo), así como un control tributario más laxo para las pymes, o, en el ámbito laboral, se establece la obligatoriedad de disponer de un comité de empresa para las empresas con más de 49 trabajadores". Muchas empresas se quedan justo al límite de los umbrales regulatorios.

Además, "se hace igualmente necesario mejorar el nivel y la calidad educativos y la capacidad tecnológica de la economía", según el supervisor.

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