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La deuda española hasta octubre de 2016 se sitúa en tipos negativos

La rentabilidad negativa se generaliza a todas las letras y a los bonos a corto plazo

Detalle de una moneda de euro,.
Detalle de una moneda de euro,. EFE

Los tipos de interés negativos se generalizan para la deuda pública española en el mercado secundario, donde cotizan los títulos ya emitidos por el Tesoro. Según datos de Bloomberg de hoy, todas las emisiones de todas las letras del Tesoro y de todos los bonos con vencimiento hasta octubre de 2016 se encontraban este martes cotizando a precios que implican una rentabilidad negativa.

Esa rentabilidad negativa implica que los inversores están dispuestos a pagar por prestar al Tesoro. En el mercado hay un importante exceso de liquidez y los bancos buscan dónde colocar el excedente. El Banco Central Europeo (BCE) penaliza los depósitos con un tipo de interés negativo, qu empezó siendo del -0,10% y ahora es del -0,20%. Ese 0,2% es lo que tienen que pagar los bancos por el dinero que dejan depositado en el banco central, pero también por el exceso de liquidez en su balance. Por tanto, los bancos están dispuestos a prestarse dinero entre sí a tipos ligeramente negativos a invertir en activos seguros, como la deuda pública a corto plazo, con el mismo objeto.

El Tesoro español ya ha colocado letras a tipo de interés negativos en dos subastas, la primera el pasado 7 de abril y la segunda, el 21 de abril. La emisión, sea mediante subastas o con otro método, es lo que se conoce como mercado primario. Una vez que las letras o bonos están emitidos, se negocian libremente entre los inversores y eso es lo que se conoce como mercado secundario.

Con los datos de Bloomberg de hoy, todas las letras del Tesoro cotizan con tipos de interés negativos, tomando como referencia la media entre las cotizaciones de oferta y de demanda de los creadores de mercado, los bancos y otras instituciones que cotizan las letras en los mercados financieros. El tipo más bajo correspondía en la mañana de este martes a títulos con vencimiento en julio próximo, que se situaban en el -0,0277%.

Lo mismo ocurre con los bonos con vida residual hasta 1,5 años. Aunque los tipos de demanda y oferta tienen una mayor dispersión (hay mayor margen para el creador de mercado), la media aritmética de los mismos es negativa para los bonos desde el vencimiento de julio de 2015 (vencimiento en 3 meses) hasta el de octubre de 2016 (vencimiento en 1,5 años). En algún momento también han estado en negativo las rentabilidades de los títulos con vencimiento en enero de 2017.

El exceso de liquidez viene en buena parte determinado por las compras masivas de deuda efectuadas por parte del Banco Central Europeo (BCE). Aunque el BCE no compra títulos a tan corto plazo, la rebaja de tipos a largo plazo derivada de esa inyección de liquidez se transmite.

Los tipos de interés negativos se están generalizando en la mayor parte de los países europeos. Lo que varía es el plazo al que se extienden. En Alemania, incluso los bonos a cinco años dan rentabilidad negativa y en Suiza, incluso  un plazo de 10 años.

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