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Las empresas públicas impulsan la inversión estatal un 8,4% en 2015

El gasto presupuestado en obras aumenta por primera vez en la crisis

Trenes de alta velocidad.
Trenes de alta velocidad. EFE

El proyecto de Presupuestos de 2015 alumbra el primer aumento de la inversión estatal desde que comenzó la crisis: si se cumple el pronóstico del Gobierno, el año próximo se destinarán 13.103 millones, 1.000 millones más que lo que presupuesto en 2014 (un alza del 8,4%). Pero es un esfuerzo inversor a dos velocidades: mientras el gasto en obras de la Administración central (incluidos organismos autónomos y agencias estatales) avanza con el freno de mano echado, las empresas públicas, con las inversiones de Adif en alta velocidad (AVE) a la cabeza, ganan velocidad. Una diferencia que el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, atribuyó a la que sigue siendo la prioridad del Ejecutivo del PP: el recorte del déficit público.

“Cuánto más velozmente se reduzca el déficit, más pronto saldrá España de la crisis”, afirmó Montoro tras entregar este martes el proyecto presupuestario en el Congreso de los Diputados. El aumento de inversión de las empresas públicas no computa para ese déficit, mientras que el mayor gasto de la Administración central, sí. El ministro de Hacienda matizó que la pretensión es profundizar en el ajuste del déficit —a diferencia de lo ocurrido en 2012, en el apogeo de la apuesta europea por la austeridad— sin poner palos en la rueda de la recuperación. “Ahí está el límite”, puntualizó.

La inversión se ha llevado buena parte del drástico ajuste presupuestario precipitado por la crisis financiera de 2008, que catapultó el déficit público hasta el 11% del PIB un año después. En 2009, el esfuerzo inversor conjunto de la Administración central y las empresas públicas estatales rondaba los 31.500 millones de euros. Un lustro después, apenas superaba los 12.000 millones, un lastre más al crecimiento económico que los expertos no dejaron de subrayar.

En 2015, el primer aumento de la inversión estatal estará guiado por el aumento del gasto previsto por las empresas públicas: destinarán 8.149 millones de euros, un 10,7% más que lo estimado en el proyecto presupuestario de 2014. La Administración central también deja atrás la rebaja de inversiones, pero a paso más lento: el próximo año serán 4.953 millones, un 4,8% más.

“Las empresas públicas tienen ahora mejor acceso al mercado para financiar esas inversiones”, explicó Montoro, quien confirmó que la idea del Gobierno es contener el aumento de la inversión de la Administración central mientras el déficit se reduce y la recuperación se fortalece.

“Hay que utilizar los rendimientos del crecimiento económico en la reducción del déficit. Como sucedió en los años 90, no nos está sacando de la crisis ni más inversión pública, ni más déficit público, ni más deuda pública”, afirmó.

La recuperación proyectada por el Gobierno, con un avance real del producto interior bruto del 2% para 2015 (y del 2,7% en términos nominales), y los recientes cambios estadísticos establecidos por la Comisión Europea anticipan un PIB mayor de lo previsto hace solo unos meses. Y eso hace que las Administraciones tengan que hacer un esfuerzo algo menor para llegar a la misma meta de ajuste, fijada precisamente como porcentaje del PIB. Si antes había que ir desde los 67.715 millones de 2013 a los 44.828 millones en 2015, para reducir el déficit al 4,2% del PIB comprometido para el próximo año, ahora se parte de 66.416 millones y ha de llegarse a 45.898.

Las empresas públicas impulsan la inversión estatal un 8,4% en 2015

Montoro se resistió a traducir ese menor ajuste (unos 2.500 millones menos), o las mayores expectativas de recuperación, en un gasto inversor más expansivo. “No hay margen para otra cosa que no sea reducir el déficit, ni debe haberlo, porque no podemos desviar nada la atención”, insistió el ministro a preguntas de los periodistas. “La recuperación hay que cuidarla”, añadió, tras recordar la particular posición de la economía española tras la crisis, con un elevado endeudamiento externo.

La prioridad inversora para 2015 volverá a ser la ampliación de la red del AVE, como se refleja en que la sociedad pública Adif-Alta Velocidad concentra más de una cuarta parte de la inversión estatal, con 3.626 millones previstos para el próximo ejercicio. A las infraestructuras del transporte e hidráulicas se destina el 61% de la inversión estatal (8.000 millones, de los que 6.587 corresponden a empresas estatales). A los ferrocarriles (4.127,8 millones), le siguen las obras en carreteras (2.091 millones), y las hidráulicas (1.585 millones).

Además de las inversiones directas, Hacienda prevé que el Estado destine 11.317 millones a transferencias de capital para otras administraciones, entes públicos o empresas privadas. Pero en esta partida, que aumenta un 13%, se incluyen algunos gastos como la compensación por costes del sistema eléctrico (casi el 40% del total), que no son un aumento de inversión en 2015.

 

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