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Victoria agridulce de los retornados

Los emigrantes que deben tributar ahora por las pensiones que reciben de fuera se quejan de que la prórroga dada por Hacienda no es suficiente

Luis Caballero, junto a su esposa, en su domicilio.
Luis Caballero, junto a su esposa, en su domicilio.

El Ministerio de Hacienda lo ha llamado “medida de gracia”. Dará más tiempo a los emigrantes retornados para ponerse al día en la tributación de las pensiones que cobran por el trabajo que hicieron en el extranjero. Y les quitará las sanciones que les empezó a imponer hace un año. Pero el colectivo no ve ninguna gracia en el trato recibido durante los últimos meses. Luis Caballero, de 70 años, ha tenido que pagar 21.000 euros por la doble pensión que recibe de Francia. De ellos, 4.000 en multas por retraso en el pago. Cuando preguntaba en Hacienda, siempre le decían que ese dinero no lo tenía que declarar. Hasta que se lo exigieron el año pasado. “No creo que me lo devuelvan”, dice decepcionado.

El susto llegó en la campaña de la renta de 2013. Fue entonces cuando las asociaciones que representan los intereses de los más de 800.000 emigrantes retornados que viven en España empezaron a alertar del cambio de criterio. “Nuestro trabajo en la última década había sido explicar a muchos de los españoles que en los años 50 y 60 se habían ido fuera a trabajar que tenían derecho a una pensión de ese país. Muchos no lo sabían”, explica Eva Foncubierta, presidenta nacional de la Federación de Emigrantes Retornados (Agader).

“Si preguntabas en la delegación de Hacienda, te decían que no tenías que declarar esa pensión”, dice Luis Caballero. Por eso nunca había reflejado en su declaración que cobraba algo más de 2.000 euros al mes por su trabajo en Francia desde los 18 años. Lleva una década en Jerez, donde volvió con 60 años. Y ahora con 70 se encuentra con que ha tenido que pagar 21.000 euros, y que cada año deberá abonar 6.000 euros al fisco, al contabilizarse ese dinero como un segundo pagador, ya que recibe también una pensión española de 200 euros por los trabajos que tuvo de adolescente.

El fisco envió 650.000 borradores a miembros de este colectivo

Es sólo uno de los 650.000 borradores enviados por Hacienda a este colectivo el año pasado. Fuentes del Ministerio explican que la agencia descubrió “hace meses” que miles de personas con obligación de declarar en España no lo habían hecho. Fue gracias a los acuerdos internacionales de intercambio de información tributaria firmados con países de la OCDE como se destapó todo. Según la ley, los emigrantes retornados y jubilados extranjeros residentes en España tienen obligación de declarar sus ingresos aunque este dinero venga de otros países y también se tribute en ellos.

La medida supuso un tremendo varapalo para ancianos como Luis Caballero. También para Ángeles Calleja, de 63 años, residente en Gijón. En Bélgica le reconocieron el derecho a cobrar una pensión por la invalidez de ella y su marido. Pero en España, a pesar de que su esposo padece una distrofia muscular, una enfermedad degenerativa, le han reducido su nivel de discapacidad y Hacienda le ha hecho pagar 5.000 euros más otros 500 por intereses. “Ha sido muy duro. Un escándalo que nos hagan esto a estas alturas de nuestras vidas”. Similar dolor que el que tiene en Barcelona Román Burgos, de 79 años, quien trabajó en Alemania. “He tenido que pagar 4.147 euros. No me parece justo. Si lo llego a saber, me quedó allí. Hubiese muerto felizmente en Alemania”.

El drama de estos pensionistas, muchos de ellos sustento de las economías de sus familias, provocó muchas movilizaciones. Las más numerosas en Galicia, Andalucía, Asturias o Cataluña, las que más emigrantes retornados acogieron. Una lucha apoyada por partidos de la oposición al PP. Aunque Hacienda dijo haber actuado con equidad entre todos los contribuyentes, el pasado viernes decidió rectificar y conceder esa “medida de gracia”. Abrirá un período extraordinario de regularización a partir del 1 de enero de 2015 Los afectados tendrán que pagar el 100% de la cuota que les corresponda por los ingresos percibidos pero no habrá multas ni tendrán que pagar intereses. Los que hayan pagado, tendrán derecho a que se les devuelva el dinero. La regularización terminará el 30 de junio.

Les han perdonado las multas pero algunos no se fían 

Aunque ahora se inicia la tramitación parlamentaria de este proceso y se estudiarán alegaciones, Agader no celebra esta rectificación como una victoria. “Hay muchas cosas que cambiar. Las devoluciones deben hacerse de oficio y el período para regularizar debe ser mayor”, pide Eva Foncubierta. Hacienda defiende que, tras esta regularización, España será un lugar atractivo para disfrutar de la jubilación. Luis Caballero no opina lo mismo. “Me fui de España con una dictadura militar y he vuelto cuando había una dictadura política capaz de dar amnistía a los defraudadores que se han llevado el dinero fuera y de multar a los que hemos traído el dinero dentro”. Ahora duda de todo. “No creo que me devuelvan un solo euro”.

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