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El gasto contra el desempleo se mantiene en 30.000 millones cinco años después

El gasto bajará poco más del 5% sobre el gasto previsto para este año

La factura del paro se ha estancado se ha estancado en torno a los 30.000 millones, más o menos un 3% del producto interior bruto (PIB). El Gobierno ha tratado de reducirla a base de recortes. Pero el desempleo no cede y, en consecuencia, el gasto en prestaciones y subsidios se resiste a caer. Para 2014, el Ministerio de Hacienda planea gastar 29.429 millones en el seguro contra el paro.

En principio, esta previsión apunta a una subida del gasto sobre los 26.993 millones del 10,1%. Pero esta cifra se quedó muy corta y el Gobierno tuvo que dotar más dinero ya en el mes de julio. De hecho, según el avance de liquidación del presupuesto de este año, el gasto total en prestaciones y subsidios quedará muy cerca de los 30.000 millones.

En los primeros años de la crisis, la factura para proteger a los parados se disparó. En 2009 y 2010 llegó a superar los 32.000 millones de euros. Luego ha bajado algo, pero tampoco mucho. Para reducirla, el Ejecutivo ha aplicado varios recortes al seguro de desempleo en 2012 y 2013. Aunque viendo que está sucediendo este año lo único que ha conseguido es contener el gasto, pero no bajarlo.

También confiaba el Ejecutivo —al igual que el anterior— en que la duración de la crisis acabara por reducir el gasto del seguro contra el paro por la propia lógica de las prestaciones y los subsidios. La parte más cuantiosa de la protección frente al desempleo es la que se cobra nada más perder el desempleo, las llamadas prestaciones contributivas (en total, 21.041 millones en 2014). Pero solo puede recibirse durante un periodo máximo de dos años. Luego pasa a cobrarse los subsidios asistenciales (8.387 millones). Tampoco eso ha funcionado. O al menos, no lo ha hecho en la dimensión esperada.

Fomento del empleo

La lucha contra el desempleo no solo la forman las llamadas políticas pasivas, las prestaciones y subsidios de desempleo. También la integran las actuaciones para fomentar el empleo. Este capítulo, que en los años anteriores ha sufrido recortes muy significativos, crecerá este año un 7,9%, hasta los 4.073,5 millones.

Las partidas más cuantiosas de las llamadas políticas activas de empleo la integran las bonificaciones de las cotizaciones para estimular la contratación y la formación para el empleo. La primera de ellas tiene destinadas 1.222 millones; en la segunda se emplearán 1.815 millones.