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El Gobierno sigue con la reforma de pensiones pese al rechazo del CES

Montoro elude desvelar la subida de prestaciones presupuestada en 2014

El rechazo de los sindicatos y los empresarios a la reforma de pensiones no ha hecho desistir al Gobierno de sus pretensiones. El jueves, el Consejo Económico y Social, donde están las centrales más representativas y las patronales CEOE y Cepyme, le pidió al Gobierno que retirara su propuesta porque puede suponer una pérdida de poder adquisitvo. El Gobierno, en cambio, aprobó ayer el anteproyecto de reforma de pensiones con sus dos vías de ajuste en el gasto: la que liga la pensión inicial de los nuevos jubilados desde 2019 a la esperanza de vida a los 67 años y la que vincula la actualización anual de las prestaciones a los ingresos y los gastos de la Seguridad Social.

En su defensa, el ministro de Hacienda, dijo: “Lo que hoy ha aprobado el Gobierno es una ley que condiciona la evolución de las pensiones a la situación económica del país. Derivar que esa ley lleva a una pérdida de poder adquisitivo es un error”.

La ministra de Empleo, Fátima Báñez, acudirá el martes al Congreso de los Diputados para defender el anteproyecto. Y no parece que lo vaya a tener fácil para ganarse apoyos. Ayer mismo el PSOE se sumó al CES y exigió la retirada “para abrir un proceso de consenso y diálogo que se precie de tal”. El PNV, por su parte, afirmó que así “enfoca la reforma del sistema de pensiones de la manera más injusta posible”.

También los sindicatos reaccionaron contra esta decisión del Consejo de Ministros. “Desoye el rechazo social”, atacó UGT, “rechaza el apoyo del CES al mantenimiento y preservación del poder adquisitivo”. Por su parte, la crítica de CC OO optó por centrarse en las cuentas de 2014. “Penalizan a los pensionistas”, afirmó este sindicato.

Y CC OO lo hizo a pesar de que el Gobierno no quiso desvelar qué subida de pensiones había presupuestado para 2014. “Se ha hecho un programa estimativo de incremento”, respondió a la salida del Consejo de Ministros que aprobó el proyecto de Presupuestos Generales para el próximo ejercicio. Montoro cifró en poco más de un 4% la subida del gasto total, pero no quiso aclarar cuánto subirían las prestaciones contributivas, si un 0,25% como puede deducirse de la reforma de pensiones que entrará en vigor en 2014 o algo más.

Varios periodistas preguntaron a Montoro por cuánto iban a subir las pensiones en 2014, pero el ministro de Hacienda eludió en todas las ocasiones contestar a la pregunta con respuestas que tenían más que ver con una defensa de la reforma.

La evolución del gasto en pensiones crece en función de tres variables: el crecimiento número de pensionistas, el aumento de la pensión media y la revalorización anual. Suele ser una de las partidas más fáciles de calcular del presupuesto, ya que los dos primeros componentes son muy estables y previsibles, y, por tanto, las desviaciones posibles suelen ser mínimas. El tercer componente depende de la decisión de quien elabora el presupuesto.

No obstante, a pesar de que Montoro lo esconda, parece que el aumento será del 0,25%. Si se tiene en cuenta que el número de pensionistas crece en los últimos meses al 1,7%, y que la pensión media lo hace al 3,2%, solo resultaría creible un incremento del gasto en pensiones ligeramente por encima del 4%, si la subida de prestaciones es del 0,25%.