MATTEO COMINETTA Economista para Europa de HSBC

“Veremos otra inyección de liquidez del BCE en 2014”

Cominetta espera que la inversión coja el testigo de las exportaciones a principios de 2014.
Cominetta espera que la inversión coja el testigo de las exportaciones a principios de 2014. Kike Para

Matteo Cominetta (Roma, 1978) casi está todavía estrenando cargo y por eso está de gira por los países cuyas economías debe supervisar. Es lo que le ha traído a Madrid. Cominetta es moderadamente optimista sobre la recuperación europea. Pero no esconde los serios riesgos que amenazan la vuelta al crecimiento y pone plazos muy claro para actuar.

Pregunta: ¿La recuperación llega para quedarse?

Respuesta: Sin duda, hay una mejora generalizada en los indicadores de actividad que ya tenía que materializarse después de casi de dos o tres años de recesión, en los países del Sur de Europa. Creo que estamos al principio de una recuperación sostenida pero hay problemas estructurales sin resolver que evitarán que asistamos a una recuperación normal.

P. ¿Como cuáles?

R. Sobre todo van a pesar los problemas de la oferta de crédito. Hasta ahora, la demanda de crédito ha sido muy débil, porque la actividad también lo era. Pero, si hay una recuperación de la actividad, eso provocará mayor demanda de crédito y ahí veremos si los bancos están en condiciones de darle respuesta. Lamentablemente, yo lo dudo.

P. ¿Por qué?

La oferta de crédito va a condicionar la recuperación

R. El sector financiero europeo, no solo el español, o el portugués, afronta serios retos. Algunos derivan de la nueva regulación, como que ahora el capital que cada banco debe provisionar cuando otorga un crédito a una familia o una empresa es mucho mayor y eso significa, claramente, que el coste de ese crédito será mayor para el cliente. También está el problema de los préstamos impagados, un problema en todos los países del sur de Europa porque va asociado a la recesión. Eso significa, de nuevo, que los bancos tienen que dedicar mayor porcentaje de sus ganancias a provisionarlos, lo que a su vez implica una menor disponibilidad de capital para prestar. Además, las entidades mantienen una fuerte dependencia de la liquidez que ofrece el Banco Central Europeo (BCE) y no pueden depender de ese capital para financiar la concesión de créditos, porque eso implica un problema de madurez de vencimiento y de control del banco. Si a todo ello le unimos un elevado apalancamiento, eso exigirá una intervención mucho más fuerte y coordinada a nivel europeo de lo que hemos visto hasta ahora. Solo así los bancos estarán en posición de financiar la recuperación con todo el crédito que sea necesario. Porque ahora el nuevo crédito a las empresas no financieras no cuesta menos de un 10%, según el Eonia [el tipo medio a un día, fruto de las operaciones interbancarias] y así no es posible una recuperación sostenible.

P. ¿Cuándo debería la inversión tomar el relevo de las exportaciones?

R. Si para finales de este año o el primer trimestre de 2014 no hay movimiento en las inversiones, eso significa que no veremos una recuperación muy fuerte.

P. ¿Cómo puede interferir esa recuperación débil con los programas de rescate?

Con una financiación al 10% la recuperación no es sostenible

R. Creo que para Portugal, habrá que poner en marcha otro programa, y que eso no depende de lo que suceda en los próximos seis meses. El programa de Portugal tenía todos los problemas de los programas del Fondo Monetario Internacional (FMI) para Europa: eran demasiado optimistas respecto a la velocidad de la recuperación. Ha sido así para Grecia, Portugal, Irlanda y Chipre. Portugal hizo todo lo que le pidieron e incluso más, como reconoció el propio FMI. Pero la zona euro no encaja en el típico plan del FMI que, normalmente, consta de un plan de austeridad fuerte, una devaluación de la divisa, una política monetaria muy expansiva y una reestructuración de la deuda. En Europa solo se ha aplicado la austeridad y para todos, lo que significa que el ajuste golpea tanto la demanda interna como el sector exterior. Por eso el optimismo de los programas es injustificado. Portugal tendría que depender exclusivamente de los mercados para junio de 2014 y creo que va a ser muy difícil. Seguramente este otoño el FMI y las autoridades europeas van a anunciar una extensión del plan.

P. ¿Cabe esperar alguna otra sorpresa en los próximos meses?

R. No es mi escenario central. Pero sí creo que el BCE va a tener que hacer más, es posible que apruebe otra inyección de liquidez. También se podría llevar a cabo una rebaja de tipos o fijar un tipo para los plazos más cortos, uno o dos años, y anunciar otra operación de refinanciación a tres años. Para mí no es gratuito que Mario Draghi haya hablado explícitamente del Eonia y que haya apostado por intentar influir en el mercado con la comunicación, un forward guidance algo suave, es cierto. Eso significa que están controlando los tipos a corto plazo y no quieren que se disparen. Por eso creo que vamos a ver otra inyección de liquidez.

P. ¿Cuándo?

El BCE tiene que hacer una revisión seria y dura de los activos bancarios

R. A finales de este año o principios de 2014. Ahora el BCE quiere ver si el crecimiento y la recuperación existen, si van a ser sostenibles, cuál es su fortaleza, … Una vez que presenten sus previsiones de crecimiento e inflación para 2015, hacia noviembre, veremos. Porque si publican una previsión de inflación para 2015 del 1,2% o 1,3%, como yo preveo, tendrán que actuar porque eso implica que se alejan del objetivo del 2% de la entidad.

P. ¿Puede la eurozona seguir aplazando la unión bancaria?

R. Si no queremos que se perpetúe este escenario de ausencia de crédito, de problemas de desapalancamiento o de bancos que dependen básicamente del BCE para financiarse, tendrá que actuar y eso pasa inevitablemente por la reestructuración del sistema bancario. Uno de los elementos clave para ello es la revisión de la calidad de los activos que va a llevar a cabo a final de año el BCE. Sólo así los inversores extranjeros confiarán en la situación de los bancos europeos, porque ahora nadie sabe exactamente qué hay en sus balances. Para eso el BCE tiene que hacer una revisión seria, profunda y dura de los activos. Al mismo tiempo, es muy importante que las próximas pruebas de esfuerzo a la banca que va a hacer público la Autoridad Bancaria Europea a principio de 2014 se hagan bien, y no como en las dos primeras, que fueron una broma. Otro frente de actuación es una política monetaria activa de liquidez excesiva y constante por parte del BCE y establecer un mecanismo único de resolución bancaria de verdad. Eso cambiaría completamente el escenario de financiación de la banca y, con ello, de la economía de la eurozona.

P. ¿La recuperación también es una realidad para España?

R. Creo que sí. Mis cálculos son que en 2014 vamos a ver la primera bajada generalizada del desempleo. Y si me preguntas cuál es el país que estará mejor dentro de cinco años en el sur de Europa, yo creo que será España. Tiene una estructura económica competitiva, está bien posicionado para exportar y es una economía dinámica. Lo que está pasando ahora es el resultado de una mala gestión macroeconómica en los años de la burbuja pero esto significa que los problemas son agudos pero no estructurales.

Sobre la firma

Alicia González

Corresponsal de Economía Internacional de EL PAÍS. Especialista en relaciones internacionales, geopolítica y economía, ha cubierto reuniones del FMI, de la OMC o el Foro de Davos. Ha trabajado en Gaceta de los Negocios, en comunicación del Ministerio de Economía (donde participó en la introducción del euro), Cinco Días, CNN+ y Cuatro.

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