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El BCE alerta del riesgo de los recortes para la autonomía del Banco de España

A Draghi le “preocupa especialmente” la necesidad de personal cualificado

El Gobierno ha impuesto a Linde medidas de ahorro en gastos de personal

Draghi, durante una conferencia de prensa en noviembre.
Draghi, durante una conferencia de prensa en noviembre. REUTERS

El Congreso aprobó el pasado jueves una ley de Presupuestos que extiende al Banco de España las medidas de contención de gasto de personal que afectan al resto de la Administración, al modificar la ley de autonomía del organismo. El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, ha advertido al Gobierno español del riesgo de que con ello se vulnere la autonomía e independencia del Banco de España y cree que Linde no debe estar obligado a cumplir esa norma.

En un dictamen emitido el mes pasado, Draghi recordaba al Gobierno español que “el principio de independencia de los bancos centrales consagra la obligación por parte de terceros de abstenerse de ejercer una influencia directa o indirecta en los bancos centrales nacionales, sea sobre la realización de sus funciones o sobre su capacidad financiera para cumplir su mandato, tanto operativamente como en términos de los recursos humanos y financieros adecuados para cumplir su mandato”.

Draghi subraya que las enmiendas a las disposiciones legales sobre remuneración de los miembros de los órganos rectores y del resto del personal de los bancos centrales nacionales deben adoptarse en estrecha y efectiva cooperación con ellos y teniendo en cuenta sus opiniones, para garantizar en todo momento la capacidad, en este caso del Banco de España, de cumplir sus funciones de manera independiente.

“Los Estados miembros no deberán menoscabar la autonomía de sus respectivos bancos centrales nacionales en las cuestiones relacionadas con su personal. La autonomía en esos asuntos abarca las cuestiones relativas a los salarios y pensiones de los empleados, por lo que es fundamental que las medidas incluidas en la legislación propuesta no impidan al Banco de España ni a su personal realizar de manera independiente sus funciones”, indica Draghi.

La conclusión de Draghi es que el gobernador del Banco de España, Luis Linde, solo deberá cumplir la nueva norma y aplicar por tanto medidas de ahorro en los gastos de personal equivalentes a las establecidas para cada año en las leyes de presupuestos generales del Estado, siempre que se garantice el respeto a la independencia institucional y financiera del Banco de España y no resulte perjudicada su capacidad para cumplir sus funciones. “En cambio, en opinión del BCE, el Banco de España no debe adoptar medidas de ahorro en los gastos de personal equivalentes a las establecidas para el personal al servicio del sector público que afecten a la capacidad del Banco de España de realizar sus funciones de manera independiente”, añade Draghi.

Fuente: Ministerio de Hacienda.
Fuente: Ministerio de Hacienda.

Control sobre la plantilla

Según el presidente del BCE, “debe evitarse que un banco central nacional se encuentre en condiciones tales que el control que ejerce sobre su plantilla quede anulado o limitado o que el Gobierno de un Estado miembro pueda influir en su política de personal”.

Draghi añade: “Una combinación de medidas de reducción de gastos de personal con prohibición de contratar personal nuevo menoscabaría directamente la capacidad del Banco de España de contratar e incluso de conservar en su plantilla a personal competente, lo que puede equivaler de jure a despojar a sus órganos rectores de sus facultades de organización interna y de control sobre su personal, o al menos a limitarlas notablemente. Teniendo en cuenta que el Banco de España ha ampliado recientemente sus competencias en materia de intervención temprana, restructuración y resolución de entidades de crédito, al BCE le preocupan especialmente las necesidades de personal suficiente y cualificado, además de unos recursos financieros adecuados”.

Por ello, el Banco Central Europeo llega a una conclusión salomónica. Las nuevas normas sobre el gasto de personal del Banco de España serían compatibles con el principio de independencia de los bancos centrales si se exime al organismo que dirige Linde de la obligación de “adoptar medidas que menoscaben su capacidad de realizar sus funciones de manera independiente”. O sea, que la norma es admisible, siempre que no haya obligación de cumplirla a toda costa.