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Los evasores apuran el plazo para acogerse a la amnistía fiscal

El objetivo del Gobierno es recaudar 2.500 millones, pero parece muy complicado

Hoy es el último día para poder beneficiarse de la medida

Hacienda confía en la oleada de declaraciones de último minuto

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. Ampliar foto
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. EFE

Hoy viernes concluye el plazo para acogerse a la amnistía fiscal parcial, que permite la regularización de activos ocultos pagando un gravamen único del 10% y con la que el Gobierno espera recaudar 2.500 millones de euros.

Los únicos datos publicados por Hacienda son de julio y muestran una recaudación hasta ese momento de 51,89 millones procedentes de la regularización fiscal aprobada a finales de marzo, pero concretada en junio, cuando se publicó el modelo de declaración especial.

Desde esa fecha, el Gobierno no ha facilitado ningún dato, aunque el pasado lunes el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, se mostró convencido de que la regularización fiscal será un éxito para todos los españoles "en términos de afloramiento de bases imponibles" y señaló que así se volverá a un país "mucho más normal" en términos de recaudación tributaria.

Hacienda sólo ha dicho que ha recibido numerosas consultas de despachos de abogados y asesores fiscales, y que confía en que se registren declaraciones hasta el último minuto para alcanzar su objetivo. Los empleados de despachos de abogados fiscalistas y de firmas de banca privada han estado haciendo horas extra en las últimas semanas para preparar la documentación de la amnistía fiscal.

Hacienda permite que se tribute no por todo el dinero negro y patrimonio oculto declarado, sino solo por los rendimientos de los ejercicios no prescritos, lo ue permitirá que en algunos casos la tributación sea incluso de menos del 1%. eso complica mucho alcanzar el objetivo de recaudación fijado.

Además, Hacienda ha permitido que se regularice el dinero negro en efectivo, con lo que se ha permitido que se cometa nuevo fraude y luego se regularice, ya que no es posible demostrar la antigüedad con que se tenía ese dinero.