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La inversión extranjera crece un 8% en Latinoamérica, según la CEPAL

Caen los flujos de capital hacia Brasil y México y suben hacia Chile, Argentina y Perú

Planta de Toyota en Sorocaba (Brasil).
Planta de Toyota en Sorocaba (Brasil). REUTERS

Las multinacionales, cuya mayoría está radicada en los países desarrollados, no encuentran una buena rentabilidad en sus tierras de origen y por eso apuestan más y más al mundo emergente, incluida Latinoamérica. Mientras EE UU crece poco y la Unión Europea roza la recesión, la mayoría de los países latinoamericanos apenas reduce su ritmo de crecimiento respecto de 2011. Todo ello ha contribuido a que la inversión extranjera directa haya crecido el 8% en la primera mitad del año en esta región, al alcanzar los 72.748 millones de euros, según informó el pasado martes la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

“El aumento de los ingresos se explica por la estabilidad y el dinamismo económico en la mayoría de los países y los altos precios de las materias primas, que continúan incentivando la inversión en minería e hidrocarburos, particularmente en América del Sur”, observó la CEPAL. No obstante, este organismo dependiente de la ONU advirtió “cierto nivel de heterogeneidad” según cada país. Es así que en Brasil, principal imán de la inversión extranjera de Latinoamérica (33.297 millones de euros en el primer semestre de 2012), el flujo cayó un 2%. La economía brasileña es de las que menos crecerá (1,6%) en la región este año, solo por encima de Paraguay (en recesión), a la par de El Salvador y algo por debajo de Argentina, según el informe. México, a pesar de su crecimiento previsto del 4%, también recibió menos inversiones del exterior (-19%, al descender a 7.420 millones), en un contexto de creciente violencia por la guerra contra el narcotráfico.

“Sin embargo, el fuerte incremento de las inversiones en Chile, Argentina, República Dominicana, Perú y Colombia hace que el resultado global sea positivo”, destaca la CEPAL. Quizá no sorprenda que países con políticas pro mercado, como la mayoría de esa lista, figuren entre los que aumentan la atracción de capitales foráneos, pero tal vez a algún analista le llame la atención la presencia de Argentina, justo en el mismo semestre en que expropió el 51% de YPF que tenía Repsol. Más de un comentarista había pronosticado que esa decisión derrumbaría la inversión extranjera en este país sudamericano. ¿Qué sucedió? Aumentó un 42%, hasta 4.155 millones, todavía por debajo de economías de menor tamaño, como Chile —que se consolidó como segundo receptor de flujos, por encima de México—, Colombia y Perú. ¿Qué aconteció en Argentina? No es que hayan llegado nuevos capitales, sino que los controles cambiarios que ha impuesto el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner en el último año para evitar una devaluación del peso y para hacerse de los dólares necesarios para pagar la deuda exterior y financiar la compra de importaciones de insumos industriales han llevado a que se prohibiera de facto que las filiales de las multinacionales giren sus beneficios y regalías a sus casas matrices. Es así que las empresas extranjeras se han visto en la obligación de reinvertir esas ganancias, a veces en negocios que no son su especialidad, según comenta el analista de un banco europeo que prefirió el anonimato. Por ejemplo, bancos y telefónicas han comprado edificios que antes alquilaban. El economista Eduardo Levy Yeyati, profesor de la Universidad de Buenos Aires y de la Barcelona Graduate School of Economics, opina que estos controles cambiarios pueden elevar la reinversión en el corto plazo, pero también desalientan el ingreso de capitales nuevos. Así como subió un 42% la inversión extranjera directa (incluye las nuevas plantas o establecimientos, pero también la compra de activos existentes), la inversión bruta interna fija (también llamada real porque solo considera la construcción y la adquisición de maquinaria productiva, y abarca capitales nacionales y foráneos) se elevó el 2,8% en el primer trimestre y cayó el 15% en el segundo, según el instituto de estadísticas de Argentina.

Las empresas latinoamericanas aumentaron un 129% sus inversiones en el exterior

La inversión extranjera en Chile creció en la primera mitad de 2012 un 80%, hasta 9.466 millones. La de Colombia, el 18%, hasta 6.014 millones y la de Perú, el 31%, hasta 4.195 millones.

La CEPAL vaticina que la caída del ingreso de capitales en México se revertirá en este segundo semestre, cuando se contabilicen los 15.501 millones que la cervecera belga AB InBev pagó por el Grupo Modelo. AB InBev también adquirió durante la primera mitad del año la Cervecería Nacional Dominicana (CDN).

Al mismo tiempo, las inversiones de empresas latinoamericanas en el exterior, las denominadas translatinas, incrementaron un 129% sus apuestas, hasta alcanzar los 16.228 millones. Este incremento obedece sobre todo a la expansión de las empresas de México y Chile. Las translatinas de Brasil continúan con importantes transferencias desde las filiales en el exterior hacia sus casas matrices. Estas excursiones en el extranjero se basan en la abundancia de recursos con las que cuenta la región en la actual coyuntura.