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La zona euro estudia garantizar parte de los bonos emitidos por España

El nuevo fondo de rescate aseguraría entre el 20% y el 30% de cada nueva colocación

El plan podría elevarse hasta los 50.000 millones de euros al año

El ministro Luis de Guindos con el comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn, en Madrid.
El ministro Luis de Guindos con el comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn, en Madrid.

Mientras España deshoja la margarita del rescate, las autoridades europeas trabajan en las fórmulas que podrían aplicarse. El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, aludió expresamente hace un mes a que el organismo compraría bonos de países que pidieran una línea de crédito con condicionalidad reforzada (ECCL, según las siglas en inglés). Pero dentro de esta, una de las opciones que se barajan es la que incluye una protección parcial del riesgo soberano (ECCL+, en la nomenclatura europea), una especie de aval o seguro con el que los inversores quedarían cubiertos por el fondo de rescate de una quita del 20% o el 30% del valor de la deuda emitida bajo ese paraguas.

Según recogen las pautas de este tipo de rescate de la Facilidad Europea de Estabilidad Financiera (FEEF), una línea de crédito con condicionalidad reforzada se puede facilitar en la forma de protección parcial del riesgo soberano en emisiones en el mercado primario, esto es, en bonos de nueva emisión. En esos casos, se emite un Certificado de Protección Parcial que da al titular una protección equivalente a un porcentaje del monto principal de la deuda soberana emitida. Por ejemplo, ese certificado podría cubrir frente a una quita del 20% o del 30%. El bono y el certificado se emiten conjuntamente, pero luego se pueden negociar por separado en los mercados. Sin embargo, para reclamar la protección, el inversor con un certificado debe demostrar que también posee el bono, según dichas pautas, extrapolables a la actuación del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE).

Esa fórmula permitiría abaratar la financiación de España sin un desembolso efectivo por parte del fondo de rescate

La ventaja es que esa fórmula permitiría abaratar la financiación de España sin un desembolso efectivo por parte del fondo de rescate al tiempo que abriría la puerta a las compras de deuda en el mercado secundario por parte del Banco Central Europeo (BCE). Desde hace días, diversas fuentes europeas señalan que esa sería una fórmula mucho más eficiente que un rescate total y permitiría continuar con el acceso al mercado. También tendría ventajas frente a la línea precautoria sin más, que no protege frente a las posibles pérdidas en los bonos y, por tanto, incentiva menos la compra de nuevos títulos. La desventaja es que se puede transmitir implícitamente que hay riesgo de impago de la deuda y eso puede ahuyentar aún más a ciertos inversores.

La agencia Reuters publicó este jueves que esta opción está en negociación entre Madrid, París, Berlín y Roma y que bastarían con 50.000 millones, pero admitiendo que había otras posibilidades abiertas. El primer ministro finlandés, Jyrki Katainen, ya aludió a la idea tras reunirse este último martes con el presidente francés, François Hollande, al decir: “Para salvaguardar nuestro dinero público, podríamos estudiar la posibilidad de que el MEDE intervenga en el mercado primario con un efecto de apalancamiento que garantice una parte de la deuda emitida por España”.

Sería la primera vez que la zona euro usase su esquema para asegurar pérdidas, creado el año pasado para apoyar a países en apuros antes de que pierdan el acceso al mercado, a diferencia de los rescates completos de Grecia, Irlanda y Portugal.