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Merkel vuelve a poner a España de ejemplo de lo que no se debe hacer

La canciller recuerda el fiasco de pruebas de resistencia a la banca con el sector español

Pide tiempo para la creación del futuro organismo de supervisión bancaria

La canciller, en un acto en la federación industrial alemana.
La canciller, en un acto en la federación industrial alemana. REUTERS

La canciller federal Angela Merkel advirtió el lunes en Berlín de que los planes para crear un organismo de supervisión común europeo deben “avanzar paso a paso y en orden correcto”. Merkel descartó hablar de “recapitalizar los bancos de otros países cuando aún no tenemos un organismo capaz de intervenir”. La democristiana se dijo partidaria de que dicho mecanismo entre en vigor una vez se haya diseñado su funcionamiento y eficiencia. Como argumento a favor de la supervisión, Merkel recordó “el caso de España”, donde la Autoridad Bancaria Europea (ABE) “fue incapaz de cumplir su labor correctamente porque, al final, las influencias nacionales fueron otra vez demasiado fuertes”.

Alemania quiere que el Gobierno de Mariano Rajoy presente lo antes posible los pormenores del rescate bancario que España solicitó en verano. Si el organismo de supervisión bancaria no entra antes en funcionamiento, las ayudas en forma de préstamo de hasta 100.000 millones de euros tendrán que pasar primero por el Estado español, que deberá garantizarlas y contabilizarlas como deuda.

Merkel hizo estas declaraciones durante un acto ante la poderosa patronal de la industria alemana (BDI). También participó en el acto el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, que se había reunido con Merkel en la Cancillería. Draghi ha sido objeto de numerosas críticas en Alemania tras su anuncio, en agosto, de un nuevo programa de compra de deuda soberana de los países más afectados por la crisis.

El presiente de la BDI, Hans-Peter Keitel, apoyó el programa de Draghi, pero pidió que no se convierta en una práctica permanente. Los críticos de Draghi, entre los que destaca el presidente del Banco Central alemán (Bundesbank), Jens Weidmann, consideran que la práctica vulnera los estatutos del BCE, que prohíben la financiación de los Estados. Draghi aseguró que el mandato del BCE es “la estabilidad monetaria” y prometió a los industriales alemanes que no usará la imprenta de dinero para financiar a los países de la Eurozona: “No les decepcionaremos”. El Gobierno alemán ha apoyado a Draghi desde que anunció el programa en verano.

El portavoz de Merkel Steffen Seibert explicó que la canciller y Draghi “están de acuerdo en que hay una gran necesidad de reformas” en Europa para luchar contra la crisis de la deuda. Merkel insistió en que Alemania “defenderá siempre su principio básico” de que no habrá prestaciones sin contrapartidas en las ayudas a los socios en apuros. Así que descartó la emisión conjunta de deuda o la puesta en común de las deudas acumuladas.