Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Italia confía en no necesitar un rescate

La ministra de Finanzas de Austria señala que este país podría ser el siguiente que necesite ayuda tras España

El primer ministro italiano, Mario Monti
El primer ministro italiano, Mario Monti AFP

A Mario Monti es muy difícil sacarlo de sus casillas, pero este martes la ministra austriaca de Finanzas ha estado a un tris de conseguirlo. Dijo Maria Fekter que, tras la ayuda prometida por el Eurogrupo a la banca española, Italia podría ser el siguiente país en necesitar un rescate: “Tiene que trabajar su manera de salir de este dilema económico de altos déficits y deuda, pero podría ser, teniendo en cuenta, los elevados tipos de interés que Italia paga para refinanciarse en los mercados, que ellos también necesiten apoyo”. La respuesta del primer ministro italiano fue casi inmediata: “Es del todo inapropiado que un ministro de Finanzas de un estado miembro comente de esta manera la situación de otro estado miembro. Me abstengo de hacer ningún comentario sobre las declaraciones del susodicho ministro”.

Los bonos italianos a 10 años ya emitidos pagaban hoy un 6,1% de interés, 4,7 puntos porcentuales (474 puntos básicos) por encima de los alemanes, los más seguros de Europa. Este diferencial con los germanos, que es la prima de riesgo, lleva cuatro jornadas seguidas subiendo, aunque llegó a su récord el pasado noviembre, cuando alcanzó los 552 puntos básicos.

Tras la reacción de Monti, Maria Fekter intentó quitarle hierro a sus propias declaraciones –dijo que no tenía datos concretos para sustentar sus sospechas--, pero ya el mal estaba hecho. Por la mañana, los quioscos italianos han amanecido con un nada tranquilizador titular a toda página –“Baja la bolsa, Italia en la mira”—salpicado por un reguero de pésimas noticias sobre la caída del PIB o la cantidad de prejubilados --390.000, y no los 65.000 que se habían anunciado—que se van a quedar colgados sin sueldo y sin pensión al haber atrasado el nuevo gobierno la edad de jubilación. El caso es que, pese al fuerte viento en contra, el gobierno de Mario Monti estaba haciendo lo indecible por convencer al país –y sobre todo a los mercados—que Italia tiene suficiente poderío financiero e industrial como para salir del bache sin que la remolquen. Y en esto fue que llegó la ministra austriaca…

Una vez pasado el disgusto, Monti ha seguido enarbolando la bandera de Europa. Tal vez con más convencimiento que ningún otro líder europeo. “La Unión Europea”, dijo, “ha demostrado que sabe tomar decisiones importantes. Continuaremos garantizando la estabilidad de la eurozona con todos los instrumentos a nuestra disposición”. El primer ministro, que mantiene contactos continuos con el resto de los líderes europeos e incluso con Barack Obama, considera que la situación es de tal gravedad que la única manera de encontrar la solución es buscándola juntos.