Opinión
Texto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos

Valoraciones y saneamientos

Irlanda llevó a cabo en 2010 una estimación independiente de los balances bancarios

El pasado 11 de mayo, el Consejo de Ministros aprobó un nuevo Real Decreto (RDL 18/2012) para el saneamiento del sector financiero. La nueva norma tiene como objetivo anticipar las provisiones que los bancos han de realizar ante un hipotético deterioro de sus carteras de préstamos al sector inmobiliario que actualmente se encuentran al corriente de pago. Junto a ello, se anunció la contratación de dos expertos independientes para valorar el riesgo de toda la cartera de activos. La finalidad última no es otra que generar la suficiente confianza en los mercados internacionales acerca de la situación de los balances bancarios españoles.

Más allá de la discusión que pudieran generar los activos a los que se aplica la norma o los parámetros que se establecen, en las medidas adoptadas destaca la contratación de dos expertos independientes para determinar el valor razonable de las carteras y, por tanto, las posibles provisiones adicionales que los bancos tendrían que realizar. Si estas provisiones fueran superiores a los márgenes operativos de las entidades, las pérdidas resultantes tendrían que ser absorbidas con el capital de los bancos. Y, como consecuencia de su exceso o defecto con respecto al capital mínimo que exige la regulación, las entidades tendrían que incrementar su base de capital para poder soportarlas.

En dicho contexto, planteamos dos aspectos relevantes. En primer lugar, qué ha sucedido en aquellos países en los que se ha realizado un ejercicio similar. Y, en segundo, cuál es la situación actual del sistema bancario español y, por ende, cuál podría ser el impacto generado por este ejercicio. Con respecto a la primera cuestión, el ejemplo internacional que probablemente se parezca en mayor medida es el que se realizó en Irlanda entre 2010 y 2011, aunque las razones por las que se hizo sean bien distintas. En aquella ocasión, los resultados obtenidos también pretendían cuantificar las necesidades de capital como consecuencia de la valoración realizada por un experto independiente. Los resultados obtenidos pusieron de manifiesto que las pérdidas esperadas durante un periodo de tres años podrían ascender al 7,3% del total de la cartera de préstamos en el escenario base, y al 10,1%, en el estresado. Si contrastamos estos resultados con las pérdidas esperadas ya reconocidas por las entidades españolas, como consecuencia de la morosidad que se haya producido o de las provisiones extraordinarias exigidas en los últimos decretos, el resultado es que ya se han provisionado cerca de 160.000 millones de euros, lo que representa un 9,2% de las carteras crediticias.

Que en España los resultados se asemejen a lo acontecido en Irlanda, no cabe duda de que dependerá de muchos factores vinculados tanto a la composición de las carteras como a la calidad de las mismas y a la situación cíclica tanto actual como esperada. Y en este aspecto conviene recordar que el deterioro de los activos e incremento de la morosidad tiene una relación directa y muy estrecha con la evolución del ciclo económico. Su reactivación es una condición absolutamente imprescindible para limitar la magnitud de los deterioros potenciales y, por tanto, los saneamientos necesarios.

Alfonso García Mora e Itziar Sola son profesores de AFI Escuela de Finanzas.

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