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Portugal sorprende y Europa del Este se suelta de la locomotora alemana

La economía portuguesa cayó solo un 0,1% en el primer trimestre

La República Checa y Hungría pierden fuelle

Las previsiones que presentó la Comisión Europea la semana pasada contenían errores de bulto. Algunos de los pronósticos menos certeros se refieren a países de Europa del Este: a la República Checa le vaticinaba una caída del 0,1% y se ha ido a un retroceso trimestral del 1%. A Hungría le adjudicó un descenso del 0,5% y su PIB es un 1,3% inferior al registrado al cierre de 2011.

El retroceso de la República Checa y de Hungría, dos economías basadas en la exportación, coincide con el tirón de Alemania, su mercado prioritario. Las ventas al exterior, aún crecientes, no bastaron para compensar los efectos en la demanda interna de las medidas de ajuste, a las que ambos países se ven obligados por el desfase en el déficit público.

Algunos países de Europa del Este enfrentan además la competencia creciente de economías del sur, como España o Italia, por el mismo mercado. Sus ventas a Alemania no dejan de crecer y se benefician, en mayor medida, del incipiente repunte del consumo privado alemán.

Rumanía, ya en recesión (-0,1%) y Bulgaria, estancada, sufren sobre todo por la retirada de crédito de la banca centroeuropea, mientras los países bálticos crecen a buen ritmo tras durísimos ajustes presupuestarios y salariales.

Portugal, en cambio sorprende esta vez. Los portugueses (y los economistas portugueses) están tan acostumbrados a las malas noticias que un buen dato constituye una sorpresa. Así ha pasado con el último informe del Instituto Nacional de Estadística, hecho público ayer, que certifica que la economía portuguesa cayó solo un 0,1% en el primer trimestre de 2012. Todos los expertos (y los medios de comunicación) recibieron los datos con cierta estupefacción, ya que se esperaba una caída de un punto como mínimo. De hecho, Portugal lleva ya 18 meses en recesión y en el último trimestre de 2011 reculó un 2,8%. Y hace un año, en el primer trimestre, la caída fue del 2,2%.

El mismo INE señaló que los datos optimistas se deben a un consumo interno mayor de lo esperado. El economista jefe del banco Santander Totta (filial del Banco Santander en Portugal) señaló al Jornal de Negócios que, a su juicio, las familias portuguesas llevaron a cabo en 2011 los ajustes necesarios de sus economías domésticas, con lo que en 2012, a la vista de los datos hechos públicos hoy, se ha alcanzado cierta estabilización. Otros expertos señalan también, como causa de esta menos mala noticia el comportamiento de las exportaciones portuguesas. La pregunta es: ¿Ha pasado lo peor en Portugal?