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Los Kirchner apoyaron la privatización

Kirchner vendió su 5% de YPF a Repsol en 1999 por más de 600 millones de dólares

Una estación de servicio de YPF en Buenos Aires. Ampliar foto
Una estación de servicio de YPF en Buenos Aires. NATACHA PISARENKO (AP)

La presidenta argentina, Cristina Fernández, y su marido y antecesor en el cargo, Néstor Kirchner, habían apoyado en 1993 la privatización parcial de YPF. Seis años más tarde vendieron a Repsol el 5% de la petrolera en manos de la provincia patagónica de Santa Cruz, entonces gobernada por el expresidente. Con las acciones de Santa Cruz, las de las otras provincias petroleras, las del Estado argentino y las que cotizaban en Bolsa, Repsol se quedó en 1999 con el 99% de YPF.

La jefa de Estado no mencionó aquella historia cuando ayer anunció la reestatalización de la petrolera fundada hace 90 años. “El problema fue la desnacionalización”, declaró Fernández al anunciar el proyecto de ley de expropiación del 51% de YPF que envió al Congreso, donde cuenta con mayoría en ambas cámaras.

En 1993, cuando el entonces presidente Carlos Menem —peronista pero de derechas— impulsó la colocación en Bolsa de la mayoría de acciones de YPF, uno de los gobernadores de provincias petroleras que más apoyó la iniciativa fue Kirchner, peronista de izquierdas, pero que entonces se mantenía fiel a Menem. A cambio del voto a favor de la privatización parcial de YPF, el Estado central daba a las provincias acciones de la petrolera y les pagaba regalías mal liquidadas en el pasado, que en el caso de Santa Cruz ascendían a 480 millones de dólares. Pero aquello no era suficiente para que los cinco diputados nacionales por esa provincia sureña apoyaran la ley de privatización de la petrolera estatal. Por eso, Fernández, entonces diputada provincial, propuso que el Parlamento santacruceño exigiera a esos cinco legisladores que posibilitaran el quórum necesario para debatir la iniciativa. Fernández la defendía: “En lo económico posibilita la mejora de nuestras cuentas (las de Santa Cruz) y en lo institucional, nos torna creíbles y respetables en cuanto damos cumplimiento a la palabra empeñada”. Solo un diputado nacional por Santa Cruz apoyó la privatización de YPF.

En 1999, cuando Repsol lanzó una opa sobre el 99% de YPF, Kirchner le vendió su 5% de YPF por más de 600 millones de dólares. En 2007, el entonces presidente promovió la argentinización de YPF, con la entrada en el accionariado de la familia Eskenazi, que llegó a controlar la gestión y el 25% de la petrolera. Aquel año, meses antes de llegada de estos inversores a YPF, Kirchner decía: “Sabemos el genocidio que pasó nuestra industria petrolera, la increíble privatización”.

Fernández elogiaba hasta hace medio año a los Eskenazi, pero todo cambió en noviembre, cuando ellos y Repsol prefirieron repartirse la mayoría de los beneficios a reinvertirlos en un país que perdía su autosuficiencia energética en 2011. La familia necesitaba esas ganancias para pagar las deudas por la compra de YPF. A Repsol tampoco le venían mal en plena crisis española. Este cambio de opinión general supuso el aplauso de algunos. “Los gobernantes que modifican las políticas erradas no se debilitan si no lo contrario: es un gesto de honestidad y de grandeza”, declaró ayer Fernando Pino Solanas, uno de los diputados que critican por la izquierda a la presidenta.