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Grecia aprueba el Presupuesto marcado por la austeridad para rebajar su déficit

"La posición de Grecia en Europa no es negociable", asegura el primer ministro en el debate de las cuentas de 2012 en el Parlamento

Horas después de que los griegos protestaran de nuevo por las calles de Atenas, el Gobierno de coalición del país, dirigido por el tecnócrata Lucas Papademos, ha aprobado esta noche tal y como estaba previsto los Presupuestos para el 2012. Unas cuentas marcadas por los ajustes y la austeridad, con el objetivo de hacer frente a la deuda griega y de rebajar el déficit hasta el 5,4% del Producto Interior Bruto (PIB), respecto al 9% proyectado este año para conseguir superávit.

Los tres partidos que forman la coalición -Pasok, ND y LAOS- desde la salida de Yorgos Papandreu han respaldado en el Parlamento el visto bueno al Presupuesto, un paquete de medidas con el que el país también quiere mostrar a los países de la eurozona que está llevando a cabo los esfuerzos necesarios para poner en orden su economía. Todo mientras Europa intenta refundarse para preservar su integridad ante la crisis. "La posición de Grecia en Europa no es negociable", declaraba Papademos durante su intervención ante la Cámara.

"La buena implementación de este presupuesto restaurará la credibilidad internacional del país y crea las condiciones para rescatar la economía", añadió Papademos. "No podemos permitirnos seguir lamentándonos (...) los objetivos son ambiciosos pero accesibles". Un total de 258 de los 299 diputados que participaron en la votación, de los 300 legisladores que componen el Parlamento, dieron el sí a las nuevas cuentas públicas, mientras que 41 diputados del Partido Comunista y la Coalición de la Izquierda Radical junto a los independientes progresistas se opusieron. Aprobar los Presupuestos, algo previsible ya que la coalición de Gobierno suma 252 de los 300 escaños, era una condición clave para desbloquear los fondos del segundo paquete de ayuda económica de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI), acordado en octubre y con un valor de 130.000 millones de euros.

Las cuentas para 2012 comportan nuevas subidas de impuestos, el gasto público se recortará en 5.000 millones de euros al reducir los salarios públicos, las pensiones y el presupuesto de Educación, que será un 60 % más bajo, entre otras partidas que serán disminuidas. En cambio, crecen las partidas para armamento militar y para Interior.

Sin embargo, el líder del partido conservador Nueva Democracia, Antonis Samaras, dejó claro durante el debate que su apoyo está únicamente destinado a rescatar a Grecia de una suspensión de pagos inmediata y ha prometido disminuir los impuestos e impulsar las medidas de crecimiento si consigue la victoria en las elecciones, que están previstas para febrero.

"Nuestros desacuerdos continúan, estamos aprobando el presupuesto porque es una prioridad absoluta para salvaguardar la viabilidad de la deuda griega", dijo. Samaras, que se ha opuesto en los últimos meses a las políticas de austeridad impuestas por el ex primer ministro Papandreu a colación de un rescate económico acordado en 2010, y cuyo valor ascendió a 110.000 millones de euros, ha dejado claro que insistirá en la necesidad de convocar elecciones anticipadas una vez que Atenas logre un acuerdo sobre el intercambio de bonos para recortar la deuda soberana.

Papandreu, aún líder del partido socialista Pasok, defendió durante el debate presupuestario el trabajo de su Gobierno y acusó al Ejecutivo predecesor, de Nueva Democracia, de ser el culpable de haber aumentado la deuda griega de 180.000 millones de euros en 2004 a los más de 300.000 millones actuales, y a Samaras

de no colaborar para mejorar la situación del país. "La oposición no solo no ha apoyado las reformas que eran necesarias, no solo hizo todo lo posible para desacreditar al país en el extranjero, sino que incluso ha adoptado formas extremas de violencia", denunció.

Mientras, unas 2.000 personas -según Afp- se manifestaron este martes para conmemorar la muerte en 2008 de Alexis Grigoropoulos, un estudiante de 15 años, por disparos de policías que desencadenó una ola de disturbios en el país. Durante el debate de los presupuestos, los manifestantes, muchos vestidos de negro, lanzaron artefactos incendiarios y piedras contra los agentes, que respondieron nuevamente con gases lacrimógenos y formado un cordón en el exterior del Parlamento.