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La morosidad en las inmobiliarias supera por primera vez el 10%

Los bancos lideran el proceso de cierre de oficinas. - La red de sucursales se reduce en 1.577 en 2009

La resaca que el desplome inmobiliario ha dejado en el sector financiero está siendo bastante peor que la propia crisis. Ahora que las ventas empiezan a repuntar y el descenso de precios ha tocado fondo, la herencia que ha dejado el parón del ladrillo en los bancos y cajas está revelando su verdadero rostro a modo de más morosidad, más pérdidas y, por extensión, más provisiones. Lo que incide a la baja en los márgenes de las entidades. Según ha publicado hoy el Banco de España, los créditos de dudoso cobro concedidos a las inmobiliarias han rebasado al cierre de 2009 la cota psicológica del 10% por primera vez desde que arranca la serie histórica en 1999.

Los bancos y cajas, tenían a cierre del primer mes del año 323.306 millones concedidos a crédito a las inmobiliarias, unos 1.130 menos que tres meses antes. De ellos, 32.522 millones ya están en la cartera de morosos, lo que supone superar por primera vez desde que hay datos comparables del Banco de España los dos dígitos con una tasa del 10,6% sobre el total de préstamos a las promotoras, casi dos puntos porcentuales más que en el tercer trimestre (8,7%). Por entidades, la tasa de mora es más alta en los bancos, que ha subido en 2,5 puntos en el trimestre hasta el 10,58%, mientras en las cajas se sitúa en el 9,71%, apenas medio punto más que en septiembre.

Además, según cálculos del Banco de España, esta cifra va a aumentar en los próximos meses a medida que los 62.300 millones vinculados al sector de la construcción, aunque no todos de inmobiliarias, que ahora están bajo el epígrafe de subestándar -aquellos que presentan alguna debilidad que puede degenerar en pérdidas- pasen a ser impagados. En este sentido, si a los créditos concedidos a las inmobiliarias se les suman los 130.435 millones que hay en préstamos a las constructoras, la mora se reduce levemente hasta el 9,6% a finales del pasado año frente al 8,5% del tercer trimestre. Con estos parámetros, según reveló la pasada semana el director general de Regulación del organismo que preside Miguel Ángel Fernández Ordóñez, los bancos y cajas se juegan 105.000 millones con el ladrillo, que supone el 5,7% de todos los créditos concedidos a empresas y familias. Llama la atención que, frente al elevado número de impagos entre las empresas dedicadas a construir viviendas, la morosidad en los préstamos para comprar una casa ha bajado en los tres últimos meses de 2009 unas décimas hasta al 2,83%.

La tasa de todos los créditos sube al 5,30%

En el conjunto del sector, la tasa de dudosos en los créditos de la banca volvió a subir en enero del 5,07% con el que cerró 2009 hasta el 5,30% en enero con subidas tanto entre los bancos como entre las cajas, que se habían mostrado durante los últimos meses más eficientes en su lucha contra la morosidad. No son buenas noticias para el sector, que ha recibido en apenas una semana serias advertencias sobre la evolución de su negocio. Así, tras el aviso del Banco de España, le tocó el turno a la agencia de calificación Standard & Poor's, que en un informe alertaba de que "el sistema financiero sufrirá, previsiblemente, elevadas pérdidas en créditos durante la recesión, debido al alto endeudamiento del sector empresarial, la rápida expansión crediticia [en los años previos a la crisis] y la significativa exposición financiera al sector inmobiliario".

Según el propio sector, la persistencia en el crecimiento del paro y el deterioro económico generalizado -España será la única entre las grandes que siga en recesión a final de año- seguirá impulsando la morosidad, que alcanzará niveles máximos en torno al tercer trimestre. La clave está en si la tasa de dudosos del conjunto del sistema superará los máximos alcanzados en la pasada crisis de 1993 (9,08%). De momento, según el Banco de España, que ha pedido "esfuerzos suplementarios" a las entidades para evitarlo, la suma de los créditos malos y los que están en riesgo es de 155.000 millones, un 8,44% del total de los préstamos por los bancos y cajas.

Por culpa del impacto de la crisis inmobiliaria en la banca y el final de un ciclo de crecimiento económico basado en el ladrillo, el sector financiero español afronta una severa reestructuración. No obstante, hasta la fecha, esta reforma solo se ha traducido en la reducción de la red de oficinas, aunque tanto el organismo supervisor como el Gobierno están metiendo prisa para acelerar el proceso de fusiones entre cajas y completar el círculo. De momento, bancos y cajas han cerrado a lo largo del pasado ejercicio 1.577 sucursales, con lo que el total de oficinas en España baja a 44.085. De este millar y medio menos de locales que han desaparecido durante 2009, 783 pertenecían a las cajas, lo que equivale a un recorte del 3,13% hasta un total de 24.202. Los bancos, de su lado, han cerrado 740, un 4,74% menos, con lo que a cierre del año contaban con un total de 14.840 sucursales.