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Reportaje:FERNANDO VARGAS | CIUDADANOS

El indio que plantó cara a Evo

Cabecilla de una de las comunidades indígenas de Bolivia, lideró una marcha hasta La Paz para frenar la construcción de una carretera en su territorio.

Viene de El Paraíso, su comunidad en el Parque Nacional Isiboro Sécure, donde no se necesita dinero para comer bien. "Tan solo acercarse al río y pescar, o cazar un chancho de monte", dice nostálgico. Fernando Vargas, moxeño de 50 años, saltó a la vida pública desde el infierno de la represión policial a una columna de 1.500 indígenas que caminaba a La Paz para reclamar el respeto a la Constitución y a sus derechos de pueblos indígenas.

La televisión captó el momento en que nueve policías se abalanzaron sobre él. Vargas se escabulló de entre las botas de sus captores y se paró para correr, pero, según dice: "Me tumbaron, me volvieron a patear un montón con la orden de deshacerme la cara". No lo lograron.

Una semana después, magullado y dolorido, retomó la cabeza de la marcha indígena junto a Adolfo Chávez, presidente de la matriz indígena que agrupa a 34 etnias de tierras bajas, hasta llegar a La Paz con más de 2.000 caminantes detrás de él. Firmes y pacíficos, arrancaron al Gobierno una ley de protección de su territorio. Vargas ha negociado con perseverancia y paciencia un reglamento de la ley que, parece, tiene los días contados porque el presidente Evo Morales está empeñado en construir la carretera por el corazón del TIPNIS, afectando comunidades como El Paraíso, donde el dinero no hace falta para comer, el aire que se respira es puro y el agua de los ríos aún es cristalina.

Mabel Azcui es colaborador de EL PAÍS en La Paz.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 31 de diciembre de 2011