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XXVI Semana Monográfica de la Educación

"Hemos conseguido que todos los profesores sepan lo que es un 'pendrive"

La Fundación Santillana refleja las experiencias TIC de centros que han tratado de sumarse a la alfabetización digital salvando la escasez de recursos

Una marea de camisetas verdes con el lema "Escuela Pública de tod@s y para tod@s", ha salpicado hoy el salón de actos de la sede madrileña de Fundación Santillana en la cuarta jornada de la XXVI Semana Monográfica de la Educación. Algunos de los profesores que han asistido al evento han recordado así a Francisco López, presidente del Consejo Escolar de la Comunidad de Madrid, la oposición de los docentes a la política educativa de recortes. "La Comunidad queda muy bien vendiendo los programas de innovación tecnológica pero la realidad es que no funcionan. El material llega tarde, la mayoría es antiguo y no funciona. Eso por no hablar de la falta de personal, que no nos permite tener coordinadores TIC", protesta una profesora del IES Eijo y Garay. A su queja se une otro docente de Getafe: "Mi colegio tiene una conexión arcaica y lentísima que nunca nos ha permitido usar libros en flash". López ha optado por no responder a sus reclamos y se ha concentrado en elogiar la labor de los centros de innovación tecnológica, que ha catalogado de cómo "una verdadera revolución docente".

Varios profesores han acudido a la sede madrileña de Fundación Santillana con camisetas verdes para protestar por los recortes en Educación

El presidente del Consejo Escolar de la Comunidad de Madrid ha señalado que la mayoría de los institutos de secundaria ya cuentan con dos aulas dotadas con pizarra digital y conexión a internet. Quince de ellos trabajan con un cableado de red con extensión a todas las aulas, espacios WiFi y clases equipadas con 30 puestos informáticos de 19 pulgadas -uno por alumno-. La Consejería de Educación diseñó unos pupitres específicos que permiten ocultar la pantalla y utilizar nuevamente toda la superficie de la mesa. Además se desarrolló un sistema electrónico que permite que cada vez que el alumno oculta la pantalla, el ordenador se apaga automáticamente.

El equipo del profesor está conectado a dos pantallas, una de ellas táctil que le permite interactuar con los equipos de los alumnos. De esta forma, el docente tiene el control de los equipos y puede supervisar en cualquier momento el trabajo de los alumnos. El ordenador también está conectado a una pizarra digital interactiva con video proyector gran angular.

"Las TIC sirven para sacar lo mejor de los estudiantes y mejorar su aprendizaje", afirma López. "La escuelas no se pueden quedar al margen de los avances tecnológicos, porque los primeros en notarlo serían los alumnos que ya tienen esos recursos en casa y quienes no pueden disfrutarlos, deberían encontrar en la escuela las herramientas necesarias para encontrarse en igualdad de oportunidades", añade.

Rocío Albert, presidente del Consejo escolar de de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid, confía también en el efecto democratizador de las nuevas tecnologías y cita al economista estadounidense Paul M. Romer, que en 1984 planteó que la acumulación de conocimientos genera crecimiento a largo plazo, para demostrar la importancia de la aplicación de las TIC en la educación. "La tecnología funciona así. Canaliza la información y puede producir una mejora exponencial del aprendizaje si sabemos hacer un uso eficiente de ella", apunta.

Manuela Palacios, directora del CEIP Daniel Martín de Alcorcón (Madrid), ha aterrizado estos bosquejos en la experiencia de su centro de estudios. "La escuela tiene que estar abierta y despierta a cualquier innovación para mejorar", declara con convicción. El CEIP Daniel Martín de Alcorcón sufre una gran inestabilidad en la continuidad de su plantilla y el equipo directivo decidió apostar en 2005 por un programa bilingüe y de innovación tecnológica para sobrevivir. "Nuestros alumnos no tenían posibilidades para tener un ordenador en casa ni para recibir clases particulares de inglés, así que consideramos que era una buena idea ofrecerles eso ", relata Nuria Jurado, jefa de estudios del centro. Ahora tienen tres pizarras digitales y dos aulas de informáticas que tienen que compartir todos los alumnos. "La escasez de recursos no puede lastrar el aprendizaje de los chicos. Se puede compensar con una organización esmerada", defiende. "Tampoco hay que plantearse grandes objetivos. Hay que tender una mano a todo el mundo. Nosotros hemos conseguido que todos los profesores sepan lo que es un pendrive, que los padres consulten materiales en la Red y que los estudiantes hagan intercambio de mails con alumnos de otras escuelas europeas. Estamos satisfechos con eso", concluye.

Rosario Díaz, asesora del Área de Educación de la Fundación Hogar del Empleado, cuenta cómo ellos han aplicado las TIC en la enseñanza de niños ciegos. "No tenemos un ordenador por alumno porque creemos que trabajar juntos les hace avanzar. Hay modelos colaborativos que pueden ser más beneficiosos que el uno a uno", opina.

Jesús Joven, director del colegio madrileño Monserrat 2, comparte su punto de vista. Su exposición ha comenzado con el vídeo en el que ha cedido la palabra a docentes y alumnos del centro. Las imágenes mostraban una clase en la que los estudiantes trabajan en grupo con ordenadores y hacen sus exposiciones en una pizarra digital. "Nos gusta el sistema porque nos ayuda a repartirnos la tarea, vemos en que nos hemos equivocado y nos ayudamos unos a otros", expresa un estudiante. Una de las docentes de Monserrat 2 resume la posición del claustro como una apuesta de futuro: "La universidad les va a obligar a utilizar todas estas herramientas, de manera que lo mejor es irlos preparando desde la escuela".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 25 de noviembre de 2011