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Un equipo averiado impidió operar a la mujer fallecida por aneurisma

El Vall d'Hebron admite que ingresó a la paciente sin saber que la máquina no funcionaba - La falta de quirófanos abortó el segundo intento de intervención

María del Carmen Mesa, la mujer que falleció por un derrame cerebral tras un periplo de 65 horas por cuatro hospitales catalanes, no debió de ser ingresada en el hospital Vall d'Hebron porque este centro no estaba en disposición de intervenirla en el plazo de 72 horas que establecen los protocolos para atender un aneurisma. Así lo demuestran los hechos ocurridos entre el 7 y el 9 de septiembre, en los que Mesa permaneció en el centro, se agravó su estado y finalmente tuvo que ser derivada al hospital Clínic.

En esos dos días, el Vall d'Hebron trató de operar sendas veces a la paciente. El primer intento se frustró porque la maquinaria necesaria no funcionaba, sin que se hubiera comprobado el estado de los aparatos antes de aceptar el ingreso. La segunda tentativa se abortó porque los seis quirófanos de urgencias estaban ocupados. Entre las dos operaciones frustradas, Mesa sufrió un súbito agravamiento de su estado que acabó con su muerte el día 16 del mismo mes.

"Lo lógico es que alguien preguntara si había medios", señala un médico

El Clínic, que también era centro de referencia, operó en solo seis horas

El Vall d'Hebron defiende a su personal, pero abre una investigación

Unos 16.500 médicos catalanes están convocados hoy a la huelga

El Vall d'Hebron, que ayer defendió que "actuó correctamente" y que "cumplió el protocolo" previsto, detalló después a preguntas de este diario que "fallos técnicos" y la saturación de sus urgencias impidieron operar a Mesa según lo previsto y obligaron a trasladar a la paciente al hospital Clínic en la tarde del día 9. Allí fue operada de urgencia a las 23.34, pero las complicaciones surgidas acabaron con la vida de la paciente seis días después. El centro barcelonés anunció que ha abierto una investigación interna.

El Vall d'Hebron, hospital de referencia a nivel nacional, consta en el protocolo de actuación que emplea la sanidad pública catalana como centro preparado para realizar operaciones quirúrgicas urgentes frente a un aneurisma, entre otras patologías. Esta dolencia implica una elevada mortalidad pero las posibilidades de supervivencia, según todas las fuentes consultadas, aumentan si el paciente es operado con rapidez. El Vall d'Hebron insistió ayer en que los protocolos establecen un plazo máximo de 72 horas, por lo que considera que los cumplió ya que trasladó a Mesa al Clínic y este centro operó la víctima al cabo de 65 horas de su primer ingreso. "La actuación es correcta", subrayó una portavoz del Vall d'Hebron.

El deambular de Mesa empezó a las 5.10 de la madrugada del día 7 en el hospital de Blanes. Este centro identificó correctamente los síntomas de aneurisma y derivó la paciente al hospital Trueta de Girona, referencia sanitaria en la provincia, donde ingresó a las 10.17. En este centro se le realizaron nuevas pruebas hasta confirmar el diagnóstico. Tal y como indica el protocolo, el hospital derivó la víctima al Vall d'Hebron pese a que esa semana el hospital Clínic de Barcelona también operaba como centro de referencia para esta dolencia y que el Vall d'Hebron tenía sus equipos inoperativos. "Fue trasladada a un centro de Barcelona, como habitualmente. La derivación fue correcta", defendió un portavoz del Trueta, informa Antía Castedo.

Este primer desacierto precipitó la concatenación de errores que acabó por retrasar la operación unas 65 horas. El Vall d'Hebron aceptó el ingreso pese a que la sala para realizar pruebas sobre este tipo de patologías estaba cerrada por obras de mantenimiento. El hospital tuvo que adaptar otra sala que, sin embargo, no contaba con el equipamiento médico adecuado. La maquinaria empleada para realizar angiografías, examen de diagnóstico por imagen que permite planificar una operación menos invasiva, no funcionaba correctamente. Nadie del hospital había comprobado el funcionamiento del aparato ni lo notificó a la red sanitaria para que los pacientes con este tipo de dolencias fueran enviadas a otro hospital habilitado para operaciones más urgentes.

El fallo obligó a aplazar la intervención unas 30 horas. Sin la angiografía, el Vall d'Hebron siguió sin derivar a la paciente al Clínic y preparó una intervención más lenta y compleja que fijó para el día siguiente. Tampoco se llevó a cabo porque los seis quirófanos de urgencia ya estaban siendo utilizados. Ello obligó a que la paciente fuera derivada al Clínic, donde fue intervenida seis horas después.

"La paciente estuvo atendida en todo momento y se cumplió el protocolo", destacó el Vall d'Hebron tras subrayar el correcto tratamiento dado a la víctima. "Falleció posteriormente por complicaciones de la dolencia, pero no por haberla operado más tarde", señaló. "Este límite de las 72 horas sirve como referencia pero parte de una concepción de urgencia: se entiende que lo ideal es operar al paciente cuanto antes mejor", precisaron fuentes sanitarias consultadas.

"No ofrecer más explicaciones causa mucha alarma", lamentó el médico y presidente del Foro Español del Paciente, Albert Jovell. "Lo lógico es que ya en el primer hospital alguien cogiese un teléfono y preguntase si había medios para atenderla en el hospital donde iban a derivarla", insistió. Más allá de la influencia de los recortes, Jovell alerta sobre la baja moral de los empleados sanitarios en un entorno de recortes generalizados en el sector que ha aplicado el Gobierno catalán. "El desánimo entre los profesionales es muy grande. No están igual de motivados que antes y el ambiente de escasez de medios influye muchísimo", destacó.

El sindicato Médicos de Cataluña insistió en que los recortes han crispado a los profesionales del sector. Unos 16.500 médicos están convocados a una huelga para hoy y mañana que afecta a los 492 centros sanitarios de la sanidad pública catalana. "Luchamos por la sanidad pública de calidad", defendió el sindicato.

65 horas de espera

- 7 de septiembre, 5.10. María del Carmen Mesa ingresa en el hospital de Blanes. Le diagnostican síntomas de aneurisma y la derivan al centro de referencia de la provincia.

- 7 de septiembre, 10.17. El hospital Doctor Trueta de Girona ingresa a la paciente. Tras varias pruebas, se le diagnostica un aneurisma grave. Se le deriva a uno de los dos centros de referencia que figuran en el protocolo, el hospital Clínic y el Vall d'Hebron. La paciente ingresa en este último.

- 8 de septiembre. Se prepara la operación urgente, pero se retrasa por el fallo técnico de una maquinaria empleada para realizar la intervención. Esta se aplaza hasta el día siguiente. Durante esa tarde y esa noche la paciente sufre dos nuevos sangrados.

- 9 de septiembre. Los quirófanos de urgencias del Vall d'Hebron están colapsados por otros casos "de mayor riesgo vital", según el centro. Finalmente, es trasladada al hospital Clínic.

- 9 de septiembre, 23.34. Se interviene a la paciente 65 horas después del primer ingreso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 15 de noviembre de 2011

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