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El PP fuerza a CiU a apoyar su propuesta de reducción de organismos públicos

Camacho quiere eliminar o fusionar un centenar de entes como el ACA

El Partido Popular catalán se siente más fuerte que nunca y no se esconde. Han alcanzado cuotas de poder nunca vistas en Cataluña (timoneando ciudades como Badalona y Castelldefels, cogobernando en la Diputación de Barcelona y siendo socio preferente de CiU en la Generalitat y, previsiblemente, en el Ayuntamiento barcelonés) y vislumbran un horizonte todavía más favorable con una probable victoria abrumadora en las elecciones generales.

Con ello, la presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, tensó ayer la cuerda en el Parlament durante la sesión de control al Gobierno pidiendo al presidente de la Generalitat, Artur Mas, que se someta a una cuestión de confianza si los Presupuestos de 2012 tuvieran que ser prorrogados. Mas la tranquilizó y se comprometió a presentar las cuentas antes de finales de año.

Crecida por la sensación de marcar la agenda del presidente, Camacho le pidió, en una conversación privada en el hemiciclo, el apoyo de CiU a la proposición de ley que los populares presentaban minutos después para suprimir y fusionar decenas de organismos públicos. Camacho recordó a Mas el pacto firmado en julio por el que el PP facilitó la aprobación de los Presupuestos a cambio del compromiso del Gobierno de reducir el 10% de estas entidades públicas y de recortar el 20% de sus aportaciones presupuestarias.

Si CiU se hubiera negado a apoyar la propuesta del PP -tal como estaba previsto-, "se habría invalidado el acuerdo" de julio, aseguraron fuentes populares, que añadieron que ello también podría haber afectado a negociaciones futuras.

Esta advertencia de última hora provocó un viraje en la actitud de CiU, que había presentado una enmienda a la totalidad, que contaba con el apoyo del PSC, ERC, ICV y Solidaritat, y que habría tumbado la propuesta de los populares. Pero CiU, justo cuando debía intervenir para defender su enmienda, anunció su retirada para sorpresa e indignación del resto de grupos, que se preguntaron sobre posibles "pactos ocultos" entre ambos partidos.

Menos alterado se mostró el diputado de Ciutadans Jordi cañas, que resumió así lo sucedido: entre CiU y PP "hay un noviazgo con dificultades, a veces se alejan, pero en el fondo se quieren".La proposición de ley del PP plantea reducir el entramado de organismos públicos de los 245 actuales a menos de la mitad. De forma inminente se suprimirían o fusionarían una cuarentena, mientras que un centenar más se simplificarían en un plazo de tres meses. En concreto, el PP propone fulminar el Memorial Democrático, el Instituto Catalán Internacional por la Paz y el CCPAE (que certifica los productos ecológicos). También propone la fusión de la Agencia Catalana del Agua con la de Residuos y la integración del Instituto Catalán de la Energía con ACC1Ó (que fomenta la competitividad empresarial).

Los partidos de izquierdas criticaron que se proponga esta reestructuración "sin criterio ni estudio previo" y apuntaron que la lista obedece a "razones ideológicas". Por su parte, CiU pidió disculpas por la retirada de la enmienda, que justificó por la posibilidad de llegar a un acuerdo sobre los organismos que suprimir, aunque los nacionalistas no concretaron sobre qué están dispuestos a eliminar.

Una de las entidades que hace tiempo que está en el punto de mira del Gobierno es el Memorial Democrático, que desde enero está sin director. Enric Pubill, miembro de la junta de gobierno del ente, aseguró que la propuesta del PP supone "un resurgimiento de épocas pasadas" y aseguró que a los populares "no les interesa recuperar la memoria".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de octubre de 2011