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Empleados de tres hospitales marchan contra los recortes

Alrededor de 300 personas se manifestaron ayer frente a las oficinas del Servicio Catalán de Salud para exigir la dimisión del consejero de Salud, Boi Ruiz, y protestar contra los recortes adoptados por su Departamento. El último, cerrar las urgencias nocturnas en 46 ambulatorios. La concentración reunió a trabajadores y pacientes de los hospitales de Bellvitge, La Esperanza y Dos de Maig, que llegaron al lugar en marchas simultáneas desde los respectivos centros para lucir pancartas con arengas del estilo "no se recortan servicios, se recortan vidas". Tras una hora de protesta, una veintena de manifestantes celebraron una asamblea para planificar próximas movilizaciones.

Las protestas continúan también en forma de ocupación en varios centros del Vallès Occidental y Tarragona, a pesar de la orden de desalojo que pesa sobre ellos. Rubén Toro, de la asamblea de vecinos de Badia del Vallès, aseguró que la ocupación del centro de atención primaria (CAP) de esta localidad tiene un carácter indefinido y criticó la actitud del Gobierno catalán. "La Generalitat no nos escucha, ni habla con nosotros, sino que se reafirma en los recortes y los aumenta".

El consejero de Salud, Boi Ruiz, pidió calma a los vecinos que ocupan los CAP y aseguró que a pesar de los recortes "no se ha producido saturación" en los centros sanitarios alternativos que asumen a los usuarios afectados. No obstante, Ruiz se mostró dispuesto a reabrir alguna de estos servicios "si se dieran las circunstancias objetivas y técnicas", aseguró a Catalunya Ràdio.

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