Reportaje:Vida & Artes

Al mercado no le asustan las urnas

Los expertos desmienten que un anticipo electoral sea dañino para la prima de riesgo - Los inversores prefieren un Gobierno "fuerte", con independencia de su signo, para encarar reformas

Marzo de 2012. Esa es la fecha tope para convocar elecciones generales en España. "Mi objetivo es terminar la legislatura para culminar las reformas imprescindibles que necesita España". El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, confirmó su calendario político la misma noche de la debacle socialista en los comicios autonómicos y municipales de mayo pasado. La prima de riesgo -diferencial entre la rentabilidad exigida a la deuda española frente a la alemana, considerada más segura- es un "marcapasos" que José Luis Rodríguez Zapatero asegura consultar día a día. Pues bien, el paciente -la economía española- está cada vez más cerca del infarto. El 22-M la prima era de 240 puntos básicos y actualmente está en 340 puntos. En este contexto, y con la vista puesta en rebajar la presión (léase desconfianza) de los mercados, ¿conviene agotar el plazo legal para convocar a los ciudadanos a las urnas? La mayoría de los expertos creen que un adelanto electoral sería una decisión bien recibida por los inversores, aunque algunos advierten de que aumentaría la incertidumbre a corto plazo.

La presión sobre Irlanda o Portugal no amainó tras el relevo político
Desde las pasadas municipales, el riesgo país ha subido 100 puntos
José Carlos Díez: "El mercado no puede condicionar el calendario político"
"Más que la fecha importa la fortaleza del ganador", dice un gestor

"El mercado prefiere un adelanto electoral, ya que un previsible Gobierno popular lleva aparejado en la forma de pensar de los inversores más reformas en la línea de las acometidas en los dos últimos años e incluso más severas en el ámbito laboral. No obstante, las alegrías políticas para los mercados son muy pasajeras y luego los hechos son los que mandan", explica Fernando Hernández, responsable de gestión de Inversis Banco.

Una opinión parecida la ofrece Gustavo Pardo, gestor de Pictet WM: "Un adelanto de las elecciones puede ser bien acogido por los mercados, aunque lo verdaderamente importante es la fortaleza y compromiso del Gobierno resultante". Y añade: "La prima de riesgo es el grado de confianza que los inversores otorgan a una economía. Para ganarse esa confianza, los mercados demandan un Gobierno fuerte y con respaldo para poder tomar las medidas de ajuste que saneen nuestras cuentas públicas y realice reformas estructurales que generen crecimiento económico".

En esto momentos los mercados lo que valoran es la credibilidad de las reformas económicas que permitan corregir tanto el déficit presupuestario como la evolución del crecimiento de la economía española, así como el proceso de saneamiento del sector financiero. "En los dos primeros puntos se podría aprovechar lo que queda de legislatura para profundizar en dichas reformas con un claro coste electoral, pero todo parece indicar que esto no se va a producir y los mercados empiezan a verlo, por lo que creo que sería positivo en estos momentos unas elecciones que permitan un cambio en las expectativas de los inversores en la dirección señalada. Otra cosa es cómo de rápido se articulen dichas reformas después de las elecciones. El capital es miedoso e impaciente", dice Lorenzo Dávila, consejero delegado de Open Strategy Consulting.

Los economistas más osados incluso se atreven a anticipar el impacto que un adelanto electoral tendría en la prima de riesgo. Juan Iranzo, director del Instituto de Estudios Económicos, habla de una caída de 50 puntos básicos en el diferencial cuando se hiciera pública la noticia. "El adelanto en estos momentos es imprescindible por dos razones que están pesando en el ánimo de los inversores. En primer lugar, porque el Gobierno actual no tiene la actitud necesaria para acometer las reformas estructurales que se necesitan. Además, en el mercado hay incertidumbre acerca de algunas propuestas populistas que se han hecho últimamente desde el entorno socialista", dice Iranzo.

Mikel Buesa, catedrático de Economía de la Universidad Complutense, dobla la apuesta de Iranzo y señala que la prima de riesgo bajaría 100 puntos básicos en un periodo "razonablemente corto" si hubiese elecciones anticipadas. En declaraciones recogidas por Servimedia, el exmiembro de UPyD explica que con el adelanto de los comicios "despejaría el panorama político" y haría "creíble" un programa de reformas "para relanzar la economía y poner orden en las finanzas públicas". Según este experto, el efecto beneficioso de las elecciones en la presión sobre la deuda se daría "sea cual sea el resultado".

¿Han sido las elecciones el bálsamo que calmó la voracidad del mercado en otros países? A tenor de los datos, parece que no. Grecia, Irlanda y Portugal, por este orden, son los tres Estados que hasta el momento han tenido que recurrir a la ayuda financiera exterior (rescate) de la Unión Europea y del Fondo Monetario Internacional. Estos tres países han celebrado elecciones generales recientemente y en todos ellos el resultado de las urnas supuso un cambio del partido en el Gobierno. Sin embargo, los comicios no han servido para reducir su prima de riesgo. La situación política en España, eso sí, dista aún mucho de las circunstancias que rodearon los comicios en estos países donde en uno de los casos (Irlanda) las elecciones llegaron tras la petición de rescate y en otro (Portugal) el presidente había dimitido al no tener el apoyo parlamentario para sacar adelante un paquete de reformas clave.

El 5 de noviembre de 2009 el Pasok, liderado por Yorgos Papandreu, ganó las elecciones en Grecia a los conservadores de Kostas Karamanlis. Entonces, el diferencial de la deuda griega era de 137 puntos y hoy está en 1.214 puntos. Es verdad, que en el caso de Atenas el nuevo Ejecutivo tuvo que reconocer que sus antecesores habían falseado por dos veces la contabilidad nacional y que, por lo tanto, el déficit no era del 3,7% del PIB sino cinco veces superior. En Irlanda, el pasado 25 de febrero el Fine Gael venció al gobernante Fianna Fail por el manejo que este había hecho de la crisis.

El resultado no les dio mayoría absoluta y la prima de riesgo ha pasado desde entonces de los 619 puntos básicos a los 793 puntos. Por último, en Portugal el pasado 23 de marzo el exprimer ministro José Sócrates presentó la dimisión tras ver cómo el Parlamento rechazaba su plan de ajuste. En ese momento, el mercado exigía a la deuda lusa una rentabilidad extra de 439 puntos sobre la alemana. El 6 de abril, con el Gobierno en funciones, Lisboa pedía el rescate. El 5 de junio, cuando el líder de la oposición, Pedro Passos Coelho, triunfó en las urnas la prima era de 674 puntos básicos. A pesar de la ayuda exterior, el cambio político y el plan de ajuste anunciado el diferencial de la deuda portuguesa se sitúa hoy en 820 puntos y Moody's ha situado la calificación del país en bono basura.

"Creo que el ejemplo de Portugal es significativo. Los mercados están preocupados porque se produzca un impago en alguno de los países con problemas. En estos momentos la presión sobre la deuda española tiene más que ver con un miedo al contagio de la crisis que con el ciclo electoral. Los Gobiernos no pueden dejar que el mercado les condicione el calendario político", comenta José Carlos Díez, economista jefe de Intermoney. "Si es solo por mantener la palabra dada, Zapatero no tiene por qué agotar la legislatura ya que queda poco tiempo y la gran mayoría de las reformas ya están aprobadas. Ahora bien, los mercados no se mueven por ideologías sino por medidas, por hechos concretos, y salga quien salga vencedor en las urnas tiene un compromiso ineludible: rebajar el déficit al 3% en 2013", añade Díez.

Estefanía Ponte, directora de análisis y estrategia de Cortal Consors, opina que un adelanto electoral generaría incertidumbre, "lo que podría pesar negativamente sobre la prima de riesgo". Y es que los momentos de cambio no suelen ser acogidos de forma favorable por el mercado. "En el caso de España el punto de mira estará en cómo se va a resolver el tema de la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado para 2012. Si se celebran elecciones anticipadas y se apuesta por un nuevo Gobierno fuerte, el mercado lo cotizará de forma positiva, pues los presupuestos saldrían adelante sin problemas. En el caso de no adelantarse los comicios, y salvo nuevos episodios de crisis en el resto de la zona euro, los inversores estarán muy pendientes de cómo el Gobierno saque adelante las cuentas públicas para el próximo año", reflexiona Ponte.

La percepción de mayor riesgo por parte de los mercados no solo encarece las emisiones de deuda pública realizadas por el Tesoro, sino que dispara los costes de financiación de las compañías españolas. El consejero delegado del Banco Santander, Alfredo Sáenz, aseguró esta semana que la elevada prima de riesgo de España provoca que el banco tenga que pagar unos 1.200 millones de euros anuales más que sus competidores. En este contexto político y económico, el 67,5% de las empresas que participaron en el Barómetro de Empresas de EL PAÍS correspondiente al primer semestre del año considera que se deberían adelantar las elecciones generales. Además, la mayoría de las compañías (el 62,6% de las 232 sociedades que contestaron a esta encuesta) asegura que un resultado electoral que supusiera un cambio de Gobierno ayudaría a recuperar la confianza de los inversores.

Los analistas reconocen que sería mejor visto por el mercado una victoria electoral del Partido Popular, aunque insisten en que el mejor escenario posible, sea cual sea el veredicto de las urnas, sería la formación de un Gobierno "fuerte". "Los mercados no tienen ideología política, solo se mueven con la cuenta de resultados en la mano. Con el pensamiento económico ortodoxo que impera, el mercado concede mayor credibilidad a que un Gobierno conservador pueda llevar a cabo las reformas necesarias más que uno de corte socialdemócrata", apunta Lorenzo Dávila.

"Lo que los mercados demandan es contención de gastos y medidas estructurales que generen crecimiento para poder pagar las deudas. Por ello es indispensable que el Gobierno que salga de las próximas urnas sea de mayoría y que su programa se centre en estos aspectos", concluye Gustavo Pardo.

Urnas, rescates y riesgo país

- Grecia. El Pasok (socialista), liderado por Yorgos Papandreu, ganó el 5 de octubre de 2009 las elecciones a los conservadores de Kostas Karamanlis. En ese momento la prima de riesgo de la deuda griega estaba en 137 puntos básicos. Tras reconocer que el anterior Gobierno había falseado hasta en dos ocasiones los datos de déficit, la presión del mercado hizo que la eurozona aprobase el primer rescate el 8 de mayo de 2010. En ese momento el diferencial era del 965 puntos. Un año después, y tras largas discusiones, se ha acordado un segundo rescate y actualmente la prima es de 1.214 puntos.

- Irlanda. La pésima situación de su sistema financiero obligó al Gobierno de Dublín a solicitar el rescate el 21 de noviembre de 2010, cuando la prima de la deuda irlandesa era de 586 puntos. El 25 de febrero de 2011 hubo elecciones y ganó el partido de la oposición Fine Gael. Hoy la prima irlandesa está en los 793 puntos.

- Portugal. El 23 de marzo de 2011 el entonces presidente, José Sócrates, presentó su dimisión con la prima en 619 puntos. El 6 de abril Lisboa solicitó ayuda exterior y el 5 de junio las elecciones generales dieron la victoria a Pedro Passo Coelho. El diferencial de la deuda portuguesa alcanza ahora los 820 puntos básicos.

La segunda peor legislatura de la Bolsa

La actual legislatura aún no ha terminado. En teoría su final llegará en marzo de 2012. Quizás antes. Ha sido un periodo marcado por la fuerte crisis económica. Si se juzga por la evolución de la Bolsa, el segundo mandato de José Luis Rodríguez Zapatero está entre los peores desde que se restauró la democracia en España.

El 9 de marzo de 2008 el PSOE ganaba los comicios con 169 escaños frente a 152 del PP. La recesión llamaba a las puertas pero la postura oficial habla entonces de simples turbulencias. Cuando Zapatero celebraba en la sede socialista de Ferraz su segunda victoria frente a Mariano Rajoy el índice general de la Bolsa de Madrid estaba en 1.377 puntos. Hoy este indicador cotiza en 976 enteros. Es decir, ha perdido un 29,1% de su valor. En tres años y medio la capitalización de las 35 mayores empresas españolas se ha visto reducida en 82.000 millones. Además, la prima de riesgo ha pasado de 29 a 340 puntos básicos durante este periodo de tiempo.

Estas cifras convierten de forma provisional a la X Legislatura en la segunda peor para la Bolsa, tan solo superada por la I Legislatura. Entre junio de 1977 y marzo de 1979, bajo el primer mandato de Adolfo Suárez, el índice general retrocedió un 33,7%. España acaba de salir de cuatro décadas de dictadura pero aún había mucho ruido en los cuarteles, ETA engrasaba su maquinaria de muerte y la economía mundial aún se reponía de la crisis energética.

La tercera peor legislatura para el mercado fue la segunda de José María Aznar en el poder. Tras un fuerte calentón a finales de los años noventa, el índice general registró una caída del 24,9% entre marzo de 2000 y marzo de 2004, lastrado por el pinchazo de la burbuja tecnológica y por la desconfianza de los inversores hacia la renta variable tras los escándalos contables de Enron y WorldCom.

La mejor legislatura para la Bolsa fue la primera de Felipe González. De octubre de 1982 a junio de 1986 el mercado subió un 304%. Fue la época del ingreso de España a la Comunidad Europea. Tras este mandato, el segundo más favorable para la renta variable fue el primer periodo de José María Aznar en La Moncloa (marzo 1996-marzo 2000) cuando la Bolsa se revalorizó un 224% coincidiendo con el ingreso de España en el euro.

¿Es el dinero de izquierdas o de derechas? Pues a juzgar por los fríos datos no se puede llegar a ninguna conclusión. La Bolsa española ha subido y bajado con Gobiernos de todos los colores (centro, izquierda y derecha). Sin ir más lejos, el índice general ganó un 69,5% durante el primer mandato de Zapatero. Aznar combinó una legislatura de fuertes subidas con otra de caídas en Bolsa, mientras que González tuvo tres mandados en los que la renta variable obtuvo revalorizaciones y otro en el que los índices terminaron con ligeras caídas.

En EE UU existen más datos para tratar de determinar con qué Gobierno se identifican más los inversores. Citigroup ha estudiado, legislatura a legislatura, el comportamiento del Dow Jones desde 1829. El rendimiento medio durante los 21 mandatos demócratas (sin contar el periodo de Barack Obama) es del 24%, mientras que durante las Administraciones republicanas el Dow Jones sube de media un 28%.

Tradicionalmente, aseguradoras, farmacéuticas, tabacaleras y compañías energéticas han preferido a presidentes republicanos, mientras que el sector tecnológico se ha movido mejor bajo mandato demócrata. Desde que Obama tomó posesión como cuadragésimo cuarto presidente de EE UU, el 20 de enero de 2009, el índice Dow Jones acumula una revalorización del 47%. Bajo la Administración de Obama los mejores valores del índice son American Express, Caterpillar e IBM y los peores Cisco Wal-Mart y HP.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0029, 29 de julio de 2011.

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