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Las protestas en Egipto fuerzan la remodelación del Gobierno

El primer ministro egipcio, Essam Sharaf, inició ayer una remodelación del Ejecutivo interino que gobierna en el país desde que la revuelta popular de principios de este año acabara con la renuncia del presidente Hosni Mubarak, el pasado 11 de febrero.

La decisión del Gobierno, controlado por una Junta Militar desde entonces, llega después de quince días de protestas en las calles en las que los ciudadanos exigen apartar de sus puestos a las figuras del anterior régimen que aún ostentaban algún cargo.

Entre los nuevos nombramientos destaca el de Al Hazem Beblawi, que reemplazará al ya exministro de Economía Samir Radwan, nombrado por Mubarak en el breve Gobierno con el que intentó aplacar los ánimos de los egipcios, después de que estos se echaran a la calle pidiendo su dimisión el pasado mes enero. Beblawi será además uno de los dos viceprimeros ministros de Essam Sharaf. El otro será Ali el Silmi, del partido liberal Wafd, que será responsable del desarrollo político y la transformación democrática.

La pasada semana, después de que El Cairo volviera a protagonizar una protesta masiva que tuvo réplicas en otras ciudades del país como Suez o Alejandría, Sharaf aseguró que se juzgaría públicamente a los miembros del antiguo Gobierno acusados de corrupción y a los oficiales de la policía que fueron responsables de la represión de las protestas de principios de año.

La salud de Mubarak

El Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas muestra su preocupación por la economía del país. La tasa de crecimiento apenas llegará al 2% este año. La deuda exterior ya representa el 90% del PIB y el índice de pobreza afecta casi al 70% de los 80 millones de habitantes, cuyos salarios base permanecen estancados en menos de 40 euros al mes.

Mientras, el expresidente Mubarak entró ayer en estado de coma, según dijo su abogado, Farid el Deeb. "Me han informado sobre el repentino deterioro de la salud de Mubarak y me dirijo ahora al hospital de Sharm el Sheikh", señaló el abogado a la agencia Reuters.

La información fue desmentida poco después por el director del hospital, según Reuters. El responsable del centro médico aseguró que el exmandatario egipcio entra y sale habitualmente del coma pero que se encuentra "estable", lo que fue confirmado por el viceprimer ministro de Sanidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 18 de julio de 2011