El crudo sube un 12% desde que el Ejecutivo volvió al límite de 120

El Gobierno justificó que levantaba la restricción porque "todas las previsiones" apuntaban bajadas del petróleo

El pasado 24 de junio, el Consejo de Ministros levantó el impopular límite de velocidad de 110 kilómetros por hora. La decisión coincidió con el mínimo precio del barril en cuatro meses, 105 dólares tras una súbita caída esa misma mañana. El entones vicepresidente primero del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, dio por zanjado el problema del crudo: "Todas las previsiones futuras que tenemos en este momento son que [el crudo] va a seguir bajando". De momento, "todas las previsiones" fallaron. El barril ha subido en estas dos semanas un 12% y el barril cerró el viernes en 118 dólares.

A finales de febrero, con el barril en 112 dólares, el ministro de Industria, Miguel Sebastián, consiguió que el Gobierno limitara al menos tres meses la velocidad máxima para ahorrar combustible, algo que habían intentado sin éxito años antes Medio Ambiente e Industria. Cuando el 7 de marzo entró en vigor la limitación, el Brent [referencia en Europa] estaba ya en 115 dólares.

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La guerra en Libia llevaba el precio del barril al alza y eso es un drama para España, que importa casi toda la energía que consume. En los primeros cuatro meses de este año el país importó 10.394 millones en productos petrolíferos, un 28% más que en el mismo periodo de 2010.

La limitación de velocidad, sacada de un manual de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) para momentos de crisis, se pensó para tres meses. Antes del verano, el Gobierno debía decidir si la prorrogaba. A punto de expirar el plazo, la Comisión Delegada de Asuntos Económicos no vio forma de justificar que levantaba la restricción. Aunque el barril había bajado desde el máximo de abril, seguía en el nivel de febrero.

Sin embargo, el 23 de junio por la tarde, solo un día antes del Consejo de Ministros que debía decidir la prórroga, la AIE liberó 60 millones de barriles de sus reservas estratégicas "en respuesta a las interrupciones de suministro". La drástica medida (solo lo había hecho en la primera Guerra del Golfo y con el Katrina) hizo que el barril cayera de golpe. Eso permitió a Rubalcaba -con el apoyo de otros ministros como José Blanco- volver al límite de 120 justo a tiempo para las vacaciones de verano.

Rubalcaba explicó entonces: "Las circunstancias han cambiado. Repito, cuando adoptamos la medida [el barril] estaba a 115 dólares, las previsiones eran que seguía subiendo y lo hizo hasta 127 dólares, y hoy está a 106 dólares y las previsiones son que va a seguir bajando. En estas circunstancias entendemos que la medida ya no tiene sentido".

Sin embargo, la bajada se ha demostrado -al menos por el momento- coyuntural. El 1 de julio, cuando ya se podía circular a 120, el barril cerró a 111 dólares, el mismo nivel de febrero, cuando el Ejecutivo bajó a 110.

El catedrático de Recursos Energéticos de la Universidad de Barcelona, Mariano Marzo, considera que la evolución del mercado petróleo está muy lejos de la calma: "La AIE puso en circulación 60 millones de barriles, pero eso es menos del consumo mundial en un día, que es de 85 millones. No había ningún argumento sólido para decir que el petróleo iba a seguir bajando". Según Marzo, "el Gobierno tuvo suerte. Quería quitar los 110 para arañar votos y la AIE le dio la coartada, pero nada ha cambiado". Él insiste en que la subida de precio apunta un problema mayor que el de Libia, ya que "pone en duda la capacidad de producción y refino de Arabia Saudí para suplir el desastre libio".

Marzo sostiene que es muy difícil predecir cómo evolucionará el precio, que si la AIE vuelve a recurrir a sus reservas puede haber vaivenes: "Se puede esperar mucha volatilidad, pero nadie piensa seriamente en una bajada salvo que haya una recaída económica mundial importante".

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