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Europa endurece las pruebas para la banca española

Las provisiones anticíclicas no contarán como capital

Se acerca la fecha de las segundas pruebas de resistencia a la banca europea, que está previsto que se hagan públicas en julio, y se han disparado los nervios. Bancos y cajas de ahorros españoles han recibido una nota de la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés) en la que informa que no se podrá contabilizar como capital las provisiones genéricas (aquellas que creó el Banco de España para los momentos de crisis) ni las provisiones subestándar, que son las que el supervisor obliga a realizar cuando un cliente está en un sector de riesgo de impago, aunque no sea moroso. Según fuentes de las cajas, "la medida podría hacer que algunos bancos y cajas suspendieran las pruebas europeas, lo que sería un jarro de agua fría para las salidas a Bolsa". Si hubiera suspensos, no se cumplirían las palabras de Elena Salgado, vicepresidenta del Gobierno, que aseguró que todas aprobarían. Además, España examinará a más entidades que Alemania, Francia e Italia juntos.

España examinará más entidades que Alemania, Francia e Italia juntos

Entre cajas y bancos, podrían sumar alrededor de 17.000 millones en provisiones genéricas y subestándar. La patronal de las cajas, la CECA, y la de los bancos, la AEB, tenían previsto iniciar conversaciones al más alto nivel en el Banco de España y en el Gobierno para intentar corregir esta situación.

La autoridad europea argumenta que estas provisiones no son homologables con la contabilidad europea y no las quiere sumar para calcular el 5% mínimo de capital. A cambio, el organismo bancario sí incluirá los importes del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) como capital aunque no estén desembolsados.

La medida supone un duro varapalo para bancos y cajas, pero sobre todo para estas últimas porque recibieron la orden del Banco de España de incrementar las provisiones en 2010, a costa de rebajar el capital, y ahora ven que no servirán para el test de esfuerzo. "Es incomprensible que unas provisiones tan aplaudidas en Europa, que incluso se han incorporado a la nueva normativa de capital de Basilea III, ahora no cuenten", dice el gestor de una gran entidad. Según algunos cálculos, esta medida podría reducir alrededor de 2,5 puntos la nota que obtuvieron las entidades en el examen del Banco de España sobre capital principal. Tampoco incluirán las emisiones de convertibles obligatoriamente en acciones y se considerarán desembolsados los dividendos en el futuro por igual importe que en el pasado, aunque no se vayan a repartir. Además, las pruebas penalizan a España porque presuponen una economía deprimida en 2011 y 2012.

Las que no lleguen al mínimo tendrán que conseguir el capital en un plazo todavía no determinado, una tarea ardua en la situación actual de los mercados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 17 de junio de 2011