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Las cajas piden ayuda al Banco de España para los exámenes europeos

Solicitan en una carta que se valoren las provisiones creadas por el supervisor

Ha llegado el momento de exigir cuentas por los esfuerzos del pasado. La Confederación de Cajas de Ahorros (CECA) ha expresado formalmente su queja ante el supervisor porque las provisiones anticíclicas, aquellas que crearon en los buenos tiempos, no se tendrán en cuenta para las pruebas de esfuerzo europeas. Los exámenes intentan determinar la fortaleza de las entidades en caso de que empeore la economía.

Las entidades temen que alguna caja pueda suspender o quedar en mala posición en las pruebas europeas que se conocerán en la primera quincena de julio. De ser así, complicaría la salida a Bolsa de Bankia y de Banca Cívica porque se podría pensar que el sector no ha terminado su reestructuración y todavía no ha terminado su saneamiento.

Un total de 5.000 millones no contarán como capital a las cajas

La autoridad europea no partirá de una hipótesis de quiebra en Grecia

La CECA ha recordado al Banco de España que estas provisiones "suponen un porcentaje muy importante del balance de las entidades españolas. Su no inclusión podría distorsionar el análisis comparativo entre entidades de distintos países, favoreciendo a aquellos que no cuentan con este requerimiento y que han podido dedicar esos fondos a constituir otra clase de reservas". Consideran que este perjuicio afectaría a la credibilidad de nuestro sistema financiero en los mercados internacionales. España examinará a más entidades que Alemania, Francia e Italia juntos.

Tampoco se tendrán en cuenta las provisiones subestándar, que son las que el supervisor obliga a realizar cuando un cliente pertenece a un sector con alto riesgo de impago, aunque no sea moroso.

La firmeza de la queja se entiende porque las cajas aun conservan unos 5.000 millones en provisiones genéricas. De no haber sido por la normativa del Banco de España, estos 5.000 millones estarían en los recursos propios de las entidades y, por lo tanto, ayudarían a pasar la nota del 5% de core Tier 1 (capital de máxima calidad para hacer frente a pérdidas futuras) que exigirá la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés). A los bancos españoles les afecta de la misma manera las normas del EBA. Según cálculos preliminares, podrían acumular unos 12.000 millones en provisiones anticíclicas.

Hasta ahora no ha habido respuesta oficial a las cajas por parte del supervisor. Sin embargo, en los últimos contactos, Javier Aríztegui, subgobernador del Banco de España, explicó que no había mucho margen de actuación porque el EBA argumentó que las provisiones anticíclicas son una peculariedad española y era difícil homogeneizarlas con los activos del resto de entidades.

Elena Salgado, vicepresidenta del Gobierno, aseguró que todas aprobarían. En sus cálculos estaba que, incluso las cajas que han pedido pero no han recibido el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), contarán con ese dinero como capital. Para las cajas la situación es discriminatoria "porque las provisiones han sido alabadas en toda Europa y se han usado como referencia para el nuevo acuerdo de capital de Basilea III".

Por otro lado, el EBA dijo ayer que no se aplicarán recortes a la deuda soberana en poder de los bancos ni se partirá de una hipótesis de quiebra a la hora de valorar sus activos, informa Efe. La Autoridad Bancaria sigue de cerca la situación de Grecia y quiere determinar el potencial "impacto sistémico" de las actuales condiciones del mercado en el riesgo soberano y el costo de financiación de los bancos. El regulador espera que los bancos analicen los riesgos soberanos calculando las probabilidades de quiebra y de pérdidas en caso de que se produzcan.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de junio de 2011