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Amenaza al tráfico aéreo

La ceniza obliga a cancelar 500 vuelos

La nube volcánica afecta al norte de Reino Unido y avanza hacia Dinamarca y Alemania - Las compañías aéreas tienen libertad para decidir si despegan

Los aeropuertos del norte de Europa vivieron ayer su peor día desde que la erupción del volcán Grimsvötn en Islandia empezara a dificultar el lunes pasado el tráfico aéreo. Unos 500 vuelos fueron cancelados, sobre todo en Irlanda, Escocia y Dinamarca. Sin embargo, los expertos islandeses creen que la erupción está perdiendo fuerza y los meteorólogos británicos pronostican que la nube volcánica no llegará a afectar a los aeropuertos del sur de Inglaterra y la Europa continental. La erupción del Grimsvötn no parece que vaya a alcanzar las dimensiones críticas que tuvo el año pasado otro volcán islandés, el Eyjafjalla. Pero mientras las autoridades europeas se felicitan porque las medidas tomadas desde entonces han evitado que se repita el caos de hace un año, este nuevo sistema ha creado tensiones en el seno de la industria aeronáutica.

Los vuelos de largo recorrido pueden verse afectados el viernes

Ryanair protesta por la gestión de las autoridades británicas

Las normas acordadas en Europa desde el año pasado para afrontar este tipo de incidencia dejan en manos de las compañías aéreas la decisión de volar o no a través de una nube volcánica considerada de nivel bajo o medio. Han de demostrar antes, sin embargo, que su flota está en condiciones técnicas de volar. Eso ha provocado que algunas compañías decidieran suspender su actividad en los aeropuertos más afectados por la nube, mientras otras seguían operando. BMI ha seguido volando mientras British Airways, Easyjet, Aer Lingus, Loganair, Flybe y KLM han cancelado decenas de vuelos con destino u origen en Edimburgo, Glasgow, Newcastle o la isla de Irlanda.

Ryanair ha sido un caso aparte. Por la mañana, su polémico propietario, Michael O'Leary, anunció que esta compañía irlandesa se negaba a cancelar sus vuelos a o desde Escocia después de enviar un aparato a cielos escoceses para comprobar los efectos de la nube volcánica. "No había ni presencia visible de ceniza volcánica ni ningún rastro de ceniza volcánica y las inspecciones tras el vuelo no han revelado ninguna prueba de ceniza volcánica en el fuselaje, las alas o los motores", señaló la compañía. "La ausencia de ceniza volcánica apoya la opinión manifestada por Ryanair de que no hay ninguna amenaza para los aviones en esa mítica zona roja, que es otra equivocada invención de la Oficina Meteorológica de Reino Unido y de la Asociación de Aviación Civil británica", aseguró la compañía irlandesa.

Sin embargo, Ryanair no llevó a cabo sus amenazas de volar en zonas con ceniza volcánica porque las autoridades irlandesas todavía no han dado el visto bueno a las informaciones presentadas por la empresa para probar que sus aviones están en condiciones de volar a través de nubes volcánicas de nivel bajo o medio. Además, el ministro británico de Transportes, Philip Hammond, aseguró que el vuelo de pruebas de Ryanair no había atravesado las zonas peligrosas que figuran en los mapas de la Oficina Meteorológica.

Los pronósticos de estos mapas a cinco días vista son optimistas. La nube de cenizas del nivel que impide volar solo afectará hoy a una pequeña franja en el sur de Dinamarca y el norte de Alemania. El servicio meteorológico alemán dijo que la ceniza forzaría probablemente el cierre de los aeropuertos de Bremen y Hamburgo, y posiblemente el de Berlín. Salvo Islandia, el resto de Europa occidental, incluidos Reino Unido e Irlanda, los países que más temen verse afectados por la nube, se prevé que tendrán cenizas de un nivel considerado bajo.

El jueves se esperan problemas de navegación aérea solo en una franja del centro de Noruega y de Finlandia. El viernes es quizás el día más delicado. El pronóstico es que toda Europa, menos Escandinavia, estará limpia de cenizas por debajo de los 20.000 pies, lo que permitiría volar. Sin embargo, las islas británicas y partes del norte de Francia estarán cubiertas de una nube de alta concentración de ceniza por encima de los 35.000 pies.

"A esa altura solo se pueden ver afectados los vuelos de largo recorrido que van de Europa a América o Asia, no los vuelos entre Barcelona y Londres", matizó un portavoz de la Oficina Meteorológica británica. No hay rastro de ceniza en los pronósticos para el próximo sábado, día en el que se celebrará, en Londres, la final de la Liga de Campeones entre el FC Barcelona y el Manchester United.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 25 de mayo de 2011