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El mafioso que "cayó como un pardillo"

La policía detiene en Alcarràs a Claudio Adriano Giusto, condenado en Italia por el asesinato de un miembro de una histórica familia mafiosa

"Cayó como un pardillo cuando salía de casa para ir a trabajar. No iba armado y tampoco se resistió". Así explicó ayer un miembro del operativo policial la detención el pasado lunes de Claudio Adriano Giusto, un mafioso siciliano condenado a 28 años de prisión en Italia por el asesinato de Giuseppe Magaddino, miembro de una histórica familia mafiosa.

A Giusto, de 43 años, no le bastó con intentar hacer una vida normal con su mujer y con utilizar las máximas medidas de seguridad para no caer en las zarpas de la policía española. Desde hace unos tres años vivía con una identidad falsa en la localidad leridana de Alcarràs, donde fue localizado hace pocas semanas tras más de 13 años de búsqueda por parte de todas las policías del mundo.

La detención de este fugitivo de la justicia italiana fue más fácil de lo esperado. Cuando la policía le abordó a la salida de su casa en el momento en que se dirigía a trabajar en una empresa de instalaciones frigoríficas de Lleida no pareció mostrar sorpresa y ni siquiera negó ser Claudio Giusto, pese a que usaba una identidad falsa a nombre de Roberto de Jesús T. R. Los vecinos y los compañeros de trabajo estaban convencidos de que era un ciudadano de Caracas (Venezuela). De hecho, con la documentación venezolana pudo legalizar su situación en España como trabajador no comunitario y renovar sistemáticamente los permisos de residencia y trabajo.

El fugitivo es presuntamente miembro de la mafia siciliana, de la organización denominada Mesina Denaro Mateo, y se le imputa el asesinato, en marzo de 1998, de Giuseppe Magaddino, también perteneciente a una histórica familia vinculada con la mafia italiana. El arrestado asesinó a Magaddino en su residencia turística de Baia Guidaloca, en la localidad italiana de Castellmare del Golfo. La viuda y los hijos de la víctima denunciaron el robo de la cartera y un talonario con cinco cheques en blanco. Uno de ellos, de 4.821 euros, fue cobrado una semana después con firma falsa.

Desde finales de marzo de 1998, la policía de Trapani inició su búsqueda y, tras numerosas indagaciones en su entorno familiar, descubrió que se encontraba en Cataluña, por lo que las autoridades italianas dictaron orden de extradición. La policía leridana cree que Giusto ha residido en Lleida desde 1999, un año después de cometer el asesinato en Italia. Desde entonces ha tenido varios domicilios, tanto en la capital como en pueblos de los alrededores. En Alcarràs llevaba unos tres años y trataba siempre de pasar desapercibido. Tenía tres coches de segunda mano y pese a tener teléfono móvil nunca facilitó el número a nadie.

El detenido ha pasado a disposición de la Audiencia Nacional, que decidirá sobre su extradición a Italia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 21 de abril de 2011