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El duro ajuste de Mas

Las marchas contra los recortes sociales toman la calle en Cataluña

Las protestas en los hospitales causan 40 kilómetros de atascos - La oposición en bloque carga contra CiU - Más de 3.000 maestros podrían perder el empleo

La partida ya ha empezado y el tablero son las calles de Barcelona. En juego está el futuro de la sanidad, la educación y los servicios sociales, pilares de un modelo, el Estado de bienestar, sobre el que la actual crisis amenaza con dejar una profunda huella. Los recortes impuestos por la Generalitat de Cataluña han desatado una espiral que, tras las elecciones autonómicas de mayo y las generales de 2012, puede extenderse al resto de España.

La jornada de ayer tenía uniforme: la bata blanca. Pitos, mucha pancarta con dibujos de tijeras y consignas pidiendo la dimisión del consejero catalán de Salud, Boi Ruiz. Varios miles de sanitarios de una decena de hospitales salieron a la calle cortando vías importantes, como las rondas de circunvalación de Barcelona, la C-31 (autovía al suroeste de la ciudad), la calle de Urgell y los aledaños de la estatua de Colón, junto al puerto de Barcelona. Las retenciones fueron gigantescas: más de 40 kilómetros que volvieron a contar con la complicidad de muchos conductores atrapados. Las protestas, crecientes pero aún dispersas, tienen hoy una nueva cita: la concentración en la plaza de Sant Jaume, que cuenta con el apoyo de todos los sindicatos y partidos de la oposición.

Todos los partidos, incluido el PP, apoyan la manifestación de hoy

Estas manifestaciones -que también se han celebrado en las últimas dos semanas en barrios de Barcelona, como Gràcia, y en ciudades del interior de Cataluña, como Vic- han sido la respuesta a la catarata de anuncios de recortes que ha acaparado la actualidad en Cataluña las últimas semanas. Los cierres en hospitales afectarán a entre 1.000 y 2.000 camas, según los datos disponibles. Los trabajadores que perderán el empleo, según los cálculos sindicales serán más de 5.000. Y decenas de hospitales tendrán que cerrar servicios.

En Educación las medidas también han sido de calado. Tras los recortes de entre el 20% y el 33% de los gastos corrientes -agua, luz, calefacción...- en los colegios, el Departamento de Enseñanza ha anunciado que eliminará la sexta hora diaria de clase en los centros públicos, lo que agranda el foso frente a los concertados, que la mantendrán. Los sindicatos estiman que se perderán unos 3.400 empleos al no renovar a los interinos. En materia de servicios sociales, una de las primeras declaraciones del Ejecutivo catalán fue recordar que su Gobierno no podía cumplir los mandatos del Gobierno para la Ley de Dependencia. No eran del Gobierno, sino de la propia ley. Y que no estaban en disposición de dar cobertura a los dependientes moderados, que deben tenerla desde el 1 de enero. Este sector también se teme lo peor. Incluso la presidenta del consejo asesor de politicas sociales, Teresa Crespo, se ha posicionado en contra del tijeretazo.

La sucesión de protestas ha obligado al Gobierno catalán a reaccionar. El pasado martes, el Consejo Ejecutivo aprobó un sorprendente plan para garantizar "el 100% de la atención primaria, las urgencias y el tratamiento de los casos graves". Un acuerdo que llama la atención por garantizar lo obvio y permitir los recortes en el resto del sistema sanitario.

Una imagen de soledad se ha ido dibujando alrededor de Boi Ruiz. A la lógica oposición de los sindicatos, los cada vez más numerosos síntomas de malestar entre la ciudadanía y las duras críticas vertidas el lunes contra los recortes por Miquel Vilardell -presidente del Colegio de Médicos de Barcelona, principal asesor sanitario de Artur Mas y uno de sus aliados naturales- encendieron "todas las luces rojas" en el Gobierno catalán, admiten fuentes de la Generalitat.

La soledad del Gobierno es también palpable en el Parlamento. CiU, a la que le faltan seis diputados para la mayoría absoluta, sufrirá para aprobar los presupuestos. Los que se configuraban como aliados, PSC y PP, han cerrado la puerta al acuerdo. Los primeros, porque no toleran que los recortes hayan ido paralelos a la eliminación del impuesto de sucesiones, que solo pagaban las rentas más altas. El PP no acepta que el recorte afecte a la sanidad.

Mas respondió ayer en tono agrio a la petición unánime de los partidos de la izquierda para que paralice los recortes y se siente a negociar un plan alternativo. El presidente les culpó lisa y llanamente de todo lo que está ocurriendo en Cataluña. "Si se mantiene la línea que se estaba siguiendo, esto va hacia el colapso como Grecia. Tomen conciencia. ¿Quieren el ejemplo de Grecia? ¿Saben lo que significa? Colapso del servicio público, colapso del Estado de bienestar y colapso de las clases más modestas", dijo. Los antiguos integrantes del Gobierno, socialistas, republicanos y ecosocialistas, están convencidos de que tras los anuncios de recortes hay la voluntad implícita de dar mayor entrada de actores privados en el sistema público.

En CiU el temor es que todo estalle en vísperas de unas elecciones municipales en las que aspiran a hacerse con la alcaldía de Barcelona tras 32 años de Gobierno socialista. Por eso tachan de gran maniobra conspirativa el que a la manifestación de hoy vayan a acudir representantes de todos los grupos de la oposición, incluido el PP.

Con información de Rebeca Carranco, Camilo S. Baquero, Gorka Pérez, Alícia Fàbregas, Albert Tané y Dani Sánchez.

El tijeretazo

- La Generalitat recortará este año el gasto en la sanidad pública en 1.000 millones, un 10% respecto

a 2010.

- Los hospitales perderán entre 1.000 y 2.000 camas

y un número indeterminado de quirófanos. Más de 5.000 empleados perderán su trabajo, según UGT.

- Salud eliminará el límite garantizado para ser operado en un máximo de seis meses en los casos menos graves.

- Las universidades recibirán este año 140 millones de euros menos que en 2010.

- La escuela pública pasará

a impartir cinco horas diarias de clase. La concertada seguirá ofreciendo seis.

- Los colegios tienen entre el 20% y el 33% menos de dinero para gastos corrientes (agua, luz, calefacción...).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 14 de abril de 2011

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