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Reportaje:

El burócrata del horror vuelve al banquillo

Una exposición en Berlín recuerda el proceso que condenó a muerte en Israel al nazi Adolf Eichmann

Los números de las deportaciones estaban escritos en un gráfico, detrás de su escritorio.

-¿Es cierto? -pregunta el fiscal israelí Gideon Hausner.

-Sí -contesta Adolf Eichmann.

-Entonces, ¿quiere decir que su sección sabía exactamente cuántas personas estaban siendo deportadas y hacia dónde?

-Sí, lo sabía. Yo tenía que informar sobre este tema.

He aquí un pasaje fundamental del juicio contra Adolf Eichmann -uno de los principales responsables del Holocausto- que tuvo lugar en Jerusalén en abril de 1961, hace ya 50 años. La filmación de este interrogatorio es parte de la exposición El proceso. Adolf Eichmann ante el Tribunal, que abre al público hoy en Berlín para recordar este juicio clave en la reconstrucción del horror nazi y en la historia del pueblo judío.

Uno de los fiscales de hace 50 años recordó ayer sus charlas con él

Hannah Arendt criticó a aquel tribunal por su falta de imparcialidad

Eichmann, que murió ahorcado tras la condena a la pena capital que le fue impuesta en Jerusalén en 1962, fue un hombre decisivo en la maquinaria que hizo posible la eliminación sistemática de seis millones de judíos. Participó en todas las fases de la solución final, a través de la que Adolf Hitler y sus socios planificaron borrar cualquier rastro judío en Alemania. Desde los informes de la Conferencia de Wannsee, hasta la organización de los trenes dirigidos hacia Auschwitz, toda la burocracia pasó por las manos de este hombre, que se convirtió posteriormente en el ejemplo más significativo del funcionario nazi, alguien que se limitaba a cumplir órdenes. Su tarea y su psicología fueron finamente analizadas en el célebre libro de la filósofa Hannah Arendt, Eichmann en Jerusalén: Un estudio sobre la banalidad del mal.

Gabriel Bach, fiscal israelí, que en 1961 montó junto a Gideon Hausner la acusación contra el criminal nazi, estuvo presente ayer en la presentación de la exposición en el centro de documentación berlinés Topografía del Terror. El hombre, de 84 años, sentado en la primera fila de la sala durante la rueda de prensa, traía consigo una carpeta. Al finalizar la conferencia, enseñó su contenido: fotos, impresiones originales de la sala del juicio, imágenes de él sentado en la primera fila y Adolf Eichmann a pocos metros, detrás de un cristal, acompañado por dos policías. "¿Qué es lo que más recuerdo del juicio? Quizás mi primer encuentro con Eichmann. Yo acababa de leer un libro donde se describía la crueldad con la que se asesinó a niños en los campos de concentración. Hablé de esto con él. Me contestó que si se quiere eliminar una raza es fundamental también deshacerse de todas las generaciones. Desde un punto de vista lógico, su razonamiento era correcto".

El juicio contra Eichmann sigue siendo un tema muy controvertido. El burócrata nazi logró huir hacia Argentina en 1950: trabajaba para una planta de Mercedes Benz en la provincia de Buenos Aires cuando fue secuestrado por el Mossad para ser trasladado y procesado en Israel. Fue el primer juicio nazi que se celebró en Jerusalén y concluyó con la condena a muerte. Todo el mundo pudo verlo porque fue filmado y televisado (esta documentación es parte de la exposición de Berlín). Muchos, como la misma Hannah Arendt, condenaron al tribunal por su falta de imparcialidad. "Esta acusación es de risa", dijo ayer Bach, "el juicio se basó en hechos muy fuertes y en ningún momento fue obvio cuál sería su conclusión".

Acerca de Arendt, Bach declaró ayer que "avisaron en algún momento, antes del comienzo del proceso, de que llegaría una filósofa desde Estados Unidos para escribir un libro en contra del proceso. Es decir, se sabía de antemano cuál era su posición".

La exposición de Berlín, que estará abierta hasta septiembre, recopila toda una serie de testimonios de los protagonistas del juicio y ofrece las grabaciones en vídeo de los pasajes más significativos, además de toda la cobertura mediática mundial que se llevó a cabo. Una serie de encuentros con expertos y testigos todavía vivos acompañará la muestra hasta septiembre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de abril de 2011