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8.000 niños estudian en centros segregados que perderán la subvención

El Gobierno central quiere retirar la subvención a los colegios que separen niños y niñas - En Madrid hay 11 escuelas concertadas segregadas con 8.000 alumnos

La mayoría de los padres buscan un colegio para sus hijos cerca de su casa. Pablo Lorenzo y Carmen lo hicieron al revés. Una vez decidido el centro se compraron un piso enfrente, en el distrito de Vallecas.

Ahora sus hijos Jesús, Pablo, Andrés y Marcos solo tienen que cruzar la calle para entrar en clase y la pequeña Rocío también tendrá la suya a la vuelta de la esquina. Si sale adelante la propuesta del Gobierno de retirar la financiación pública a las escuelas solo para niños o solo para niñas, los Lorenzo prometen dar la batalla. No piensan renunciar a la educación diferenciada."Vengo de una familia desestructurada y estudié en colegios públicos y mixtos", explica Carmen al contar cómo llegó a Madrid de niña después de la separación de sus padres. En cambio su marido, Pedro, el quinto de 13 hermanos, estudió en el que es ahora el colegio de los niños, Tajamar. Mientras reparte tarteras y se echa a la calle para hacer su recorrido diario entre colegios y guarderías, Carmen habla de Pedro: "Me trataba con una dulzura que no conocía, admiro la educación que recibió y quiero eso para mis hijos".

Como ellos, unos 8.000 niños estudian en los 11 centros concertados segregados de la región -todos religiosos y nueve de ellos relacionados con el Opus Dei-, según estimaciones del presidente de la Asociación Madrileña de Empresas Privadas de Enseñanza, Alfonso Aguiló. La Consejería de Educación no ha dado cifras oficiales, pero es contraria a la retirada del concierto. Su apoyo a este modelo está claro tras varias cesiones de suelo para la construcción de estos colegios. El anteproyecto de Ley de Igualdad de Trato y No Discriminación presentado la semana pasada ha vuelto a azuzar un debate que viene de lejos. En España hay 67 colegios de este tipo.

Aguiló, también director del colegio Tajamar, defiende con vehemencia la educación diferenciada. Dice con orgullo que el fracaso escolar en su centro no supera el 6% y es "seis veces menor que en los centros públicos de alrededor". Pero si la ley sale adelante lo tiene claro: no piensa renunciar a la subvención. Los 1.800 alumnos matriculados tendrían que compartir sus aulas con chicas.

Los niños de los Lorenzo, sin embargo, no lo verán. "Su educación es nuestra herencia, pediremos un préstamo para que vayan a un colegio diferenciado", dice convencido Pedro, director técnico de una empresa de preimpresión y presidente del AMPA. "El proceso de maduración es diferente. Los niños están más centrados si no se comparan con niñas", sostiene.

El derecho a elegir de los padres es el argumento que esgrimen todos los defensores de este tipo de educación. Mientras para la Concapa (Confederación Católica de Asociaciones de Padres de Alumnos) la iniciativa del Gobierno conlleva a "una pérdida de derechos", para los detractores, como Ceapa (Confederación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos), solo la coeducación debería estar subvencionada. José Luis Pazos, presidente de la FAPA Giner de Los Ríos, va incluso más allá. Considera que el debate tendría que salirse de la financiación y centrarse en si es legal o no la separación por sexos en la escuela, incluida en la privada.

Los partidarios del modelo responden a quienes les acusan de discriminación con una retahíla de ejemplos. "¿Discriminan las tiendas que separan por plantas la ropa de hombre y de mujer?", se pregunta Aguiló, que defiende que en estos centros hasta se rompen los prejuicios. "Hay alumnos que cuando entran en determinadas carreras, por ejemplo magisterio, se sorprenden al no ver a ningún chico. Aquí no piensan si hay cosas de mujeres o de hombres".

Si la ley sale adelante los 11 colegios de la región tendrán que renunciar a algo. Dejar de recibir financiación pública trastocaría a todo el alumnado. Por eso, como el Tajamar, la mayoría acatará la ley. Los colegios Alborada y Arenales -dos de los cuatro centros que aunque separan las aulas por sexos, admiten niños y niñas- ya han anunciado en su web que cumplirán la legislación vigente y mantendrán el concierto. Está por ver cuántos niños, como los Lorenzo, abandonarían las aulas para evitar la enseñanza mixta.

Aunque no dependa de él, el pequeño Andrés Lorenzo, de ocho años, da al traste con la determinación de sus padres. ¿Te gustaría ir al cole con niñas? Antes de entrar en clase, el movimiento afirmativo de la cabeza lo deja todo claro.

Últimos conciertos

El Gobierno central quiere retirar la financiación a los colegios que separen por sexos, un modelo que fomenta la Comunidad:.

- En 2003 el Gobierno regional concedió un concierto a dos colegios segregados de Alcorcón.

- En 2005 la cesión de suelo público en Pozuelo para una escuela segregada causó numerosas protestas.

- En 2006 conceden la subvención a un colegio de educación diferenciada en Las Tablas.

- En 2007 se construyó otro centro en Alcorcón.

- En 2008 se cedió suelo para un colegio diferenciado en Alcalá de Henares.

- En 2010 Arroyomolinos abre otra escuela segregada.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 21 de enero de 2011

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