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La propiedad intelectual, a debate

Bautista propone un plan para vender mejor la SGAE

En el decálogo para la "nueva" entidad se descarta emprender acciones legales contra usuarios individuales

Reconozcámoslo; hay pocas cosas con peor prensa que la SGAE. Teddy Bautista se esforzaba ayer en desmentirlo ("nuestra mala fama es una leyenda urbana", aseguró, con proverbial seguridad en sí mismo) y sin embargo había presentado poco antes, durante un desayuno Foro de la Nueva Cultura, en el madrileño hotel Ritz, un decálogo de actuación hasta 2014 con el que humanizar a la entidad de gestión cuyo consejo de dirección preside. Diez puntos para trazar una hoja de ruta que dará como resultado una SGAE más "transparente", "sujeta a examen" y "con actuaciones acorde a un código de buenas prácticas" con el que planean dotarse.

En un salón de inspiración neoclásica abarrotado a primerísima hora de políticos (Rafael Simancas, José Andrés Torres Mora), "creadores" (Manuel Gutiérrez Aragón, Antonio Giménez Rico, Javier Limón), empresarios (Enrique Cerezo, José Manuel de Lorenzo) y periodistas, Bautista reveló que durante el primer semestre de 2011 se nombrará "a un defensor del cliente para que los usuarios de repertorio que hayan contratado" con la sociedad "tengan un mecanismo aún más directo para presentar reclamaciones".

También prometió, por aparente casualidad en el arranque de una semana decisiva para la ley Sinde, reforzar la información y la transparencia de las actuaciones y el sistema de reparto de la SGAE a través de las webs, de los medios de comunicación tradicionales y de las redes sociales. Expondrá a la entidad de gestión, añadió, a un mayor escrutinio por parte de entidades como la Agencia de Evaluación de las Políticas Públicas y la Calidad de los Servicios (AEVAL).

Esta "nueva SGAE", así la calificó el que fue líder de Los Canarios, trasladará a la "Administración del Estado una reforma de las competencias de la Comisión de Propiedad Intelectual para reforzar su papel de intermediario y regulador de conflictos con la clara intención de que se produzca una reducción importante en la inexplicable litigiosidad que todavía existe". Bautista también hizo a este diario una declaración expresa de sometimiento a esta comisión "adelantándose a la futura ley".

La propuesta (de no haber amanecido la ciudad cubierta por una espesa y tenaz niebla, el recurso al brindis al sol habría resultado insoslayable) se completó con la intención de adecuar el sistema de remuneración compensatoria (el célebre canon digital) al "pronunciamiento del Tribunal de Luxemburgo", con el compromiso de que no se iniciarán actividades contra las "personas físicas". "Únicamente se actuará contra estructuras empresariales organizadas y donde el nivel de infracción sea masivo", añadió Bautista. Además, se reforzarán las "labores de educación del consumidor", se ayudará a "los socios a que distribuyan las obras correctamente en Internet" y se ampliarán las actividades de la Fundación Autor.

En este decálogo de intenciones, bautizado SGAE111@360 en alusión a la edad de la entidad de la gestión y al perímetro de la circunferencia, se garantiza que el dinero cobrado por el uso de las obras llegue a sus dueños, los autores. Junto al resto de sociedades de gestión (que protegen a artistas, escritores o editores), la SGAE propondrá constituir "una entidad única que aligere los trámites y trabaje de común acuerdo en los términos de las modificaciones que se lleven a cabo" para adaptarse "al nuevo marco legislativo que resulte de la aplicación de la sentencia [europea sobre el canon] del año pasado", explicó Teddy Bautista.

Lo que la UE exige

- En octubre de 2010, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), con sede en Luxemburgo, dictó sentencia en el caso que enfrenta a la SGAE con la empresa Padawan, propietaria de Traxtore, una tienda de informática en Barcelona.

- El tribunal consideró que el canon se aplica indiscriminadamente en España. Es decir, lo pagan las personas físicas (consumidores) y las jurídicas (empresas, Administraciones...) cuando los productos que adquieren están "reservados" a otros usos, y no a la copia privada.

- La Ley de Propiedad Intelectual establece que los productores de equipos de sonido y de vídeo están exentos de canon.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de enero de 2011

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