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Los trasplantes bajan por la menor siniestralidad y los tabúes culturales

Las cifras de donantes caen en 2010 a sus tasas más bajas en una década - 22 españoles se han ofrecido como 'buenos samaritanos' a dar un riñón

España sigue siendo líder mundial en trasplantes de órganos, pero la tendencia presenta signos de cambio. Las donaciones disminuyeron en 2010 hasta sus niveles más bajos de la última década. La caída de los accidentes de tráfico y las resistencias a aceptar la donación por causas culturales o religiosas son algunas de las causas de este fenómeno.

En cifras, España ha pasado en el último año de 34,4 a 32 donantes por millón de habitantes o, lo que es lo mismo, de 1.605 donaciones a 1.502. Así lo revela el último balance de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) presentado ayer. El secretario general de Sanidad, José Martínez Olmos, aseguró no estar preocupado por estas cifras: "No es un fracaso, es una tendencia; si la sociedad cambia, la donación lo hace también".

Si no se ha dicho en testamento, una familia china suele negarse al proceso

La donación entre vivos solo representa el 10% del total

Una de las razones de esta disminución es la reducción de los accidentes de tráfico. En los últimos cinco años se ha pasado de 249 donantes a 85. A esto se ha unido la rebaja de los accidentes laborales y un mejor tratamiento de las enfermedades cardiovasculares, según Sanidad. Un dato llamativo es que aumenta el rechazo familiar a la donación en un punto respecto al año pasado, hasta el 18% del total.

Rafael Matesanz, presidente de la Organización Nacional de Transplantes, explicó que "hay que tener en cuenta que el perfil de la población ha cambiado en estos años debido a la incidencia de la inmigración, en algunos casos reacia a este proceso".

La población procedente de países musulmanes y otros asiáticos se caracteriza, por motivos culturales, por su resistencia a aprobar la donación de órganos de fallecidos. "Salvar una vida es esencial, pero reconozco que la cultura musulmana no es propensa a practicarlo. Aún así conozco saharauis que han donado órganos de fallecidos a familiares o amigos, incluso aquí en España", opina la saharaui Zahra Ramdan.

Chen Shengly, miembro de la Asociación de Chinos en Madrid, explica la pauta entre sus compatriotas: "Si una persona deja la directriz clara en su testamento, la familia lo respeta. Normalmente, si esto no se produce su entorno se niega al proceso. Son muchos los ciudadanos chinos que prefieren morir en su país y abandonan España". Aunque, en su opinión, cada vez son más los jóvenes que se deciden por esta opción.

Este ha sido uno de los factores determinantes de la caída, pero no el único. En 2010 se realizaron 3.773 trasplantes, frente a los 4.028 que se efectuaron en 2009. La menor siniestralidad entre jóvenes implica que se eleva la edad media del donante a 56,5 años. Según Matesanz, la reducción de donantes no está aumentando el número de pacientes en lista de espera y afirmó que el tiempo para recibir un hígado sigue siendo de unos cuatro meses, para un pulmón de entre cinco y seis meses, y para un corazón un máximo de dos. El órgano para el que hay que esperar más es el riñón, entre 20 y 24 meses. José Luis Fernández, desde Tras-Ril-San, una asociación de trasplantados renales de Galicia, expresa su temor de que estos tiempos se alarguen: "Yo esperé 18 meses hasta mi operación y la verdad es que, si hay menos donantes, los tiempos se alargarán. Nuestra labor es fomentar la donación".

Desde que el pasado marzo, la ONT anunció que preparaba lo que sería la primera donación de órganos en España a través de la figura anglosajona del "buen samaritano" -un voluntario que ofrece alguno de sus órganos a desconocidos de forma altruista-, son 22 personas las que se han ofrecido: 12 hombres y 10 mujeres, con edades comprendidas entre los 19 y los 63 años. El director general de la ONT ha anunciado que estos candidatos participarán "a principios de este año" en una donación en cadena de la que, por el momento, se desconocen las dimensiones.

En 2010 la modalidad de donante vivo alcanzó los 240 trasplantes renales, que representan un 10,7% del total. "Hay que mentalizar a la gente de donar, tienen que entender que pueden vivir sin un órgano. Nos guste o no para muchos sigue siendo un tema tabú", afirma Fernández.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de enero de 2011