España, por el cambio

España está a favor de sanciones a los Estados cuyas políticas pongan en peligro la estabilidad de la zona euro, pero no cree pertinente que tales sanciones deban incluir la retirada del derecho de voto. El presidente Rodríguez Zapatero llegó ayer a Bruselas consciente de los problemas constitucionales a los que se enfrenta la canciller Angela Merkel, pero también dispuesto a insistir en los riesgos de abrir el melón de una reforma del Tratado, como la que supondría autorizar la privación de voto.

Fuentes de La Moncloa recordaban cómo Zapatero, al tiempo de acceder a la presidencia rotatoria de la Unión el pasado enero, defendió polémicamente la imposición de "medidas correctivas" a los malos alumnos. El momento era prematuro y dio lugar a titubeos en la posición española, que ahora no tiene problemas para aceptar las sanciones, como apuntó ayer Zapatero ante sus homólogos del Consejo Europeo: sanciones económicas y de reputación (que un país sea sometido a tutela), pero no políticas, como la retirada del derecho de voto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 29 de octubre de 2010.

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