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Reportaje:

Irán reprime las carreras de derechos humanos o igualdad

Teherán acosa a las cátedras con valores "occidentales"

Irán da otro paso para purgar la sociedad de influencias occidentales. Las universidades iraníes no podrán abrir nuevos departamentos de Filosofía, Derecho, Ciencias Políticas, Estudios de la Mujer, Derechos Humanos y hasta una docena de disciplinas académicas que sus conservadores dirigentes consideran basadas en el pensamiento occidental. Además, las cátedras de esas especialidades ya existentes tendrán que adaptar sus contenidos a los principios islámicos, tal como los entiende el régimen iraní, según ha anunciado un alto funcionario del Ministerio de Educación.

"Los actuales currículos en las 12 materias no están en armonía con los fundamentos religiosos y se basa en las escuelas de pensamiento occidentales", ha justificado Abolfazl Hasaní, citado por la prensa local.

Hay alumnas cuya misión es informar de desviaciones ideológicas

La medida viene a confirmar lo que ya sabían los responsables de esos departamentos. El año pasado, con motivo de la inauguración del curso académico, el líder supremo, Ali Jameneí, arremetió contra la enseñanza de las Humanidades por considerar que su estudio podía generar dudas religiosas. El máximo dirigente de la República Islámica instó entonces a los responsables educativos a que revisaran los contenidos de esas materias.

"En mi universidad suprimieron de inmediato la asignatura de derechos humanos, aunque yo he intentado introducir la materia de una forma transversal cuando hablo de la ONU y sus diferentes agencias", explicaba el pasado julio a esta corresponsal M. Z., un profesor de relaciones internacionales comprometido con la formación humanística de sus alumnos. M. Z. reconocía la creciente dificultad de trabajar en un ambiente que no permite ni la libertad de expresión ni la de cátedra. Hace un par de semanas, el profesor escribió un mensaje de correo electrónico a sus amigos indicándoles que estaba dando clase en una universidad estadounidense.

"Los estudios de la mujer han desaparecido del currículo", se dolía una de las pioneras en ese campo en una conversación la pasada primavera. "Al principio, intentaba introducir elementos en otras lecciones, pero es muy difícil porque en todas las clases hay alguna alumna basiyí cuya misión no es aprender sino informar de cualquier desviación ideológica", explicaba pidiendo el anonimato. Según esta profesora, las prejubilaciones de profesores liberales o laicos se iniciaron en 2006, poco después de la llegada al Gobierno de Mahmud Ahmadineyad.

Más allá de cuestiones ideológicas, los observadores subrayan la significativa participación de los universitarios en las protestas post electorales del año pasado. No es casualidad que 2 de los 3,5 millones de iraníes matriculados en la enseñanza superior estén estudiando humanidades o ciencias sociales, según las propias estadísticas oficiales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 26 de octubre de 2010